Saudade Lisboa

cafe saudade granada
Café Saudade Lisboa, de Granada | Foto: Gabinete
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En Granada, entre las calles Puentezuelas y Paz, hay un rinconcito (cantinho en portugués), un trocito de Lisboa.

Hay café y Pasteles de Belén o de nata (crema pastelera) porque, realmente, hay que decir que el nombre genérico es pastel de nata. El que se hace en Belén es incluso una marca registrada.

Viví casi seis años en Portugal y los aromas y los símbolos me sumergen ahí. Como me crié en Granada, hace unos años pedí hermanar los empedrados portugueses y granadinos. La propuesta sigue en Lisboa, ya que fue votada por todos los partidos de nuestro Ayuntamiento para unir, a través de los empedrados, las dos ciudades. Aunque sean estilos diferentes y la forma de ejecución sea similar, cumplen la misma función: crear una ‘alfombra’ de piedras y, además, decorar el suelo. Este evento del que todavía esperamos respuesta, estaría rematado por el grupo de música granadino Minha Lua (mi luna) los cuales cantan fado y habían musicalizado, con este estilo para la ocasión, unos poemas escritos en gallego por Federico García Lorca. El poeta granadino, después de un viaje por Galicia y con ayuda de un poeta gallego, compuso los poemas. ¡Y es que Lorca era un genio! Toda una experiencia musical, poética y lorquiana de la que espero algún día escuchar el resultado.

El nombre de Saudade Lisboa

Saudade es una palabra única en portugués de difícil traducción. Tal vez lo más próximo es el término ‘terruño’ que usamos en español de la lengua melliza del portugués, el gallego, y por tanto sea lo más parecido que tengamos, pero cada idioma tiene tesoros en formas de palabras y sonidos. Saudade es extrañar, echar de menos, que nos falte algo o alguien que hasta nos llega a doler el alma, no exagero, eso es la saudade, la nostalgia que duele y desgarra.

Entrar en este local es entrar en Lisboa. La ya desaparecida Cafetería Lisboa de Plaza Nueva nos dejó huérfanos de un lugar con atmósfera lusa. Decorada con fotos de la ciudad, pero eso sí, sin pasteles de nata. Conocía al dueño y me comentaba que constantemente le pedían pasteles de nata.

Por lo menos, en estos momentos, nos queda este nuevo local.

Luis y Belén | Foto: Gabinete

El dueño actual es Luis Silva y su apellido me hace recordar que en la calle Fontiveros hay un bar llamado Da Silva (de Silva), que pertenece a unos portugueses emigrados hace muchos años a Granada. En esta cafetería, hoy en día, su hijo es el dueño. ¡Son tantos los años que ya no habla la lengua de sus progenitores! Si Silva fuese un apellido español, el más cercano sería Bosque. Nos confunde porque nos recuerda a selva, en latín silva, el cual se traduce a bosque, campo, etc. Luis Silva no está solo en este emprendimiento lejos de su tierra; detrás tiene a Belén, una cordobesa con la que vino a pasar unos días de vacaciones. Ella es partícipe y pilar fundamental para la creación de este espacio, colaborando con ideas, aportes y decoración, al igual que, posiblemente, lo más importante para un negocio: la voluntad y ganas de crecer y prosperar. Llevan abiertos desde el 30 de enero de este año.

La decoración de Saudade Lisboa | Foto: Gabinete

El local está decorado como una boutique shop, tan típicas en Lisboa, Y no se confunda, estimado lector, está decorado de forma ‘moderna’, no al estilo ‘casa portuguesa’, en la que todo resulta mucho más desordenado y lleno de productos. Aquí, por el contrario, menos es más.

Decoración y símbolos portugueses de la tienda

Algunos símbolos portugueses para entender la cultura portuguesa que tenemos en Saudade Lisboa | Foto: Gabinete

La decoración con golondrinas (andarinhas en portugués -se traduciría como ‘caminante’ o ‘las que pasean’-).

Este pájaro fue adoptado por los portugueses como símbolo, en una época, por dos motivos propios de la especie que coincidieron con los valores de los portugueses: el primer motivo es que las golondrinas siempre vuelven a anidar en el mismo nido, representan la fidelidad y la familia; y el segundo motivo es que emigran muy lejos, pero siempre finalmente retornan. Los portugueses han emigrado y viajado por todo el mundo, fueron los que nos trajeron a Europa la naranja dulce -los árabes, la amarga que decora nuestras calles y jardines- y los plátanos (solo mencionados así en el español de España para promover el plátano canario, y es que hasta en ruso se dice banan). En sus vueltas por África y toda su costa regaron de plátanos todos esos puertos. Así, en esas rutas introduciéndose en Canarias y en Madeira llegaron a nuestras mesas. Y es que incluso abrieron nuevas rutas de especias que volvieron a traer la canela a nuestras mesas, y a sus cafés y pasteles.

Las golondrinas, muy popularizadas por el artista Bordalo Pinheiro, inundaron muchas fachadas, patios e interiores de casas | Foto: Gabinete

Las golondrinas, muy popularizadas por el artista Bordalo Pinheiro, inundaron muchas fachadas, patios e interiores de casas. De hecho, en Brasil, la presencia de esta cerámica o golondrinas en una casa indicaba que el morador era portugués. En esta tiendan se pueden ver tanto en el interior como al cerrar la persiana. Seña portuguesa nacional.

Las sardinas | Foto: Gabinete

No es el único animal emblema o símbolo portugués que hay en esta tienda. Las sardinas, que siempre habitaron en las costas portuguesas, y se pueden ver hasta desde la orilla como en Setúbal, se convirtieron en símbolo de promoción turística en Lisboa. Para dotarlos de gracia se encuentran en diferentes colores y con diseños superpuestos como flores.

¡Toda la Baixa de Lisboa (centro histórico de la ciudad) está llena de sardinas!

Si alguien se pregunta por qué el bacalao (bacalhao) no está dentro de la decoración portuguesa pero sí en más de 1.000 recetas para su preparación, es porque este pez se encuentra en los mares del norte. Es muy curioso que se haya convertido en el rey de la cocina portuguesa siendo pescado en aguas frías y lejanas del país. Pero ha sido así por cientos de años, pescados muy lejos y consumidos en las casas portuguesas.

¿Qué ofrece Saudade Lisboa?

La respuesta inmediata es la experiencia del sabor portugués. Comentaremos algunos.

Productos de la tierra como son los vinos | Foto: Gabinete

El vino verde, que de color es blanco: el color verde le viene por ser un vino joven, es por madurez temprana. La estantería viene acompañada de otras botellas de vino de marcas internacionalmente reconocidas. Al igual que el licor de moscatel, de la tierra de Luis, Setúbal. Otro licor de almendras de Algarve es la Amarguinha (‘amargadita’) de almendras.

Productos alimentarios

Las latas de conserva en Portugal han llegado a otro nivel de presentación. Tan hermosas expuestas que dan pena hasta abrirlas. Por ejemplo, podríamos citar el paté de sardinas que suele ser un entrante en cualquier restaurante de Portugal. Servido junto a una cesta de pan y mantequilla para apaciguar el hambre mientras llega la comida.

Pero, sin duda, el protagonista es el café portugués con el pastel de nata. Portugal tiene cafés considerados entre los primeros de Europa, incluso a veces superando a Italia. Es una tradición tomar café a diario servido a la manera portuguesa, sin que uno se queme la lengua ni el paladar y con máquinas especiales diseñadas en Portugal para su producto estrella.

Respecto a la elaboración casera de los pasteles de nata, la calidad en este local es lo principal. Podemos llegar a ver incluso el horno dónde, durante todo el día de forma artesanal y casera, los prepara Luis Silva. Si estamos justo ahí cuando los saca del horno el olor nos atrapará. Ponerle canela y comerlo es todo un espectáculo y es que hacía falta un lugar así en Granada.

Pasteles de Belén | Foto: Gabinete

 

Diego Alvarez Peirú, guía oficial de turismo por la Junta de Andalucía.







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