Las residencias para personas con discapacidad denuncian: “Las autoridades sanitarias se han olvidado de nosotros”

No entienden cómo los responsables políticos no han aprovechado el verano para tener reuniones sectoriales que pongan en marcha medidas específicas para estos centros

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Una trabajadora acompaña a una usuaria de una residencia | Foto: Facebook
Patricia VázquezPatricia Vázquez
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Que el Covid-19 se está cebando con los mayores de nuestro país todos lo sabemos. Las cifras de fallecidos así lo demuestran. Las residencias y centros de día que atienden a estas personas llevan desde que comenzaran los contagios reclamando más medios por parte de las autoridades sanitarias. Sin embargo, poco se ha hablado de cómo afecta este virus a las residencias cuyos usuarios tienen algún tipo de discapacidad. “Ellos son los grandes olvidados de esta pandemia”.

Así lo denuncian los responsables de estos centros asistenciales, como Álvaro Morales, gerente del Grupo Alfaguara, formado por cuatro centros de estancia diurna y tres residencias en la provincia de Granada -una de ellas con 68 discapacitados en Loja-, quien se pregunta cómo los responsables políticos se han ido de vacaciones y no han aprovechado el verano para tener reuniones sectoriales que pongan en marcha medidas específicas para estos centros donde los contagios “también se pueden cebar con los usuarios”.

“Si pensamos que con mayores no se pueden tener esas plantas de aislamiento ni planes de contingencia, en el sector de la discapacidad es imposible. Ellos también son muy vulnerables al virus. Tenemos personas gravemente afectadas que están continuamente deambulando, no controlan los besos ni el contacto físico. A esos niños jamás podemos confinarlos en su habitación. En caso de detectar el primer positivo los tenemos que sacar de la residencia inmediatamente a los centros intermedios que estamos reclamando”, lamenta Morales, quien recuerda que los planes de contingencia que están validando desde la Consejería de Salud se relacionan directamente con las residencias de mayores, “pero en discapacidad todavía no se ha empezado a poner en marcha ningún protocolo”.

Unos centros intermedios que llevan reclamando desde hace varios meses, al igual que ha pasado con el suministro de PCRs para realizarles las pruebas a los nuevos ingresos y a los trabajadores que hayan vuelto de sus vacaciones. “Lo segundo ya lo hemos conseguido, aunque aún estamos a la espera de que nos confirmen que se ha puesto en funcionamiento la planta de intermedios -prevista en el antiguo Hospital Clínico de Granada- donde si hay un positivo en la residencia se le ingrese allí, porque sabemos que es totalmente imposible tratarlos en el centro ya que no estamos preparados para montar plantas de aislamiento ni tenemos profesionales formados para ello”, cuenta el responsable de La Alfaguara refiriéndose a los neumólogos necesarios para tratar la enfermedad provocada por el coronavirus.

Según Morales, es el mismo problema al que se enfrentan las residencias de mayores, de donde no se recomienda a las familias sacar a sus familiares a pesar del miedo a los contagios. “La gente piensa que los mayores están más seguros en sus domicilios, pero no es así. Allí reciben las visitas de sus nietos, de los vecinos, de otros familiares… y no se tiene tanta precaución para evitar los contactos. Es un riesgo. Las residencias es el lugar más seguro donde los mayores pueden estar”.

Precisamente, Morales comenta que en todos los centros asistenciales del grupo se está llevando a cabo un protocolo muy estricto para evitar los contagios. De forma particular y en colaboración con un laboratorio privado, tanto trabajadores como usuarios se someten a las pruebas PCRs todos los lunes, de tal manera que si de una semana para otra cualquier persona da positivo, la aíslan directamente para evitar que pase la fase de contagio. Además, piden a los familiares que sean responsables y que informen de cualquier síntoma compatible con el Covid-19.

De hecho, una vez dentro de la residencia, las visitas se realizan en un espacio separado, destinado específicamente para ello, separados por una mampara y cubiertos por guantes y protectores para los zapatos”, indica Morales, quien agradece a las familias su compromiso y la buena acogida que han tenido a estas medidas “porque saben que están poniendo en riesgo no solo la vida de su familiar sino también la del resto de los residentes”. “Desde que se están produciendo los rebrotes en nuestra provincia, hemos tenido que tomar medidas más estrictas como cortar las visitas porque cuando hemos tenido un brote cercano a algún centro o vemos que han subido demasiado los contagios, pero ésa no es la solución. No podemos confinar ni aislar eternamente a nuestros mayores”, manifiesta Morales.

En este sentido, también se ha pronunciado José Luis Pareja, director de la residencia de ancianos Perpetuo Socorro de Santa Fe, en un vídeo que ha publicado en su perfil de Facebook y que ha tenido gran repercusión social. En él reclama la apertura urgente de esas unidades intermedias, lo que permitiría evitar el confinamiento en los centros residenciales, ya que, a su juicio, “las visitas son imprescindibles, no se pueden confinar ni aislar a los mayores”. “Las residencias no pueden ser campos de concentración”, concluye.





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