Quiérete mucho, sin pasarte (cuidado con el ego)

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La autoestima es la clave del éxito o del fracaso.; también es la clave para comprendernos y comprender a los demás | Fotos: Remitidas
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La autoestima o el valor que uno tiene de sí mismo

La autoestima, o vivir mejor, no se presta, ni se descuida ni se deja olvidada en bolsillos ajenos. La autoestima es el conjunto de creencias, percepciones, imágenes, pensamientos, evaluaciones, juicios y afectos sobre nosotros mismos, basándonos en nuestras experiencias. Es lo que yo pienso y siento sobre mí. Es ese sentimiento placentero y de aprecio que nos refuerza o desagradable y de rechazo que nos puede jugar malas pasadas y hacer sentir vulnerables, que nos acompaña cada día. La satisfacción de cada uno respecto de sí mismo.
Por tanto, la autoestima es la clave del éxito o del fracaso. También es la clave para comprendernos y comprender a los demás. Es evidente que de todos los juicios a que nos sometemos, ninguno es tan importante como el nuestro propio. Y por tanto, necesitamos ponernos en valor a nosotros mismos, tener seguridad en nosotros, confiar en nosotros, creer que somos merecedores de las cosas buenas que nos ocurren o nos pueden ocurrir y nuestras posibilidades o nadie lo hará.
Algunos de los síntomas principales que nos pueden advertir de que nuestra autoestima no está en el mejor momento son los siguientes tal como apunta la gente de psicología y mente https://psicologiaymente.com/psicologia/aumentar-autoestima-dias:
  1. No tengo seguridad en mí mismo.
  2. No expreso mis gustos u opiniones por miedo a ser rechazado o por pensar que mis opiniones no tienen el mismo valor que las opiniones de los demás.
  3. No me siento merecedor de las cosas buenas de la vida
  4. No me esfuerzo por conseguir lo que quiero ya que de antemano creo que no lo voy a lograr
  5. No me relaciono con los demás como me gustaría ya que pienso que no voy a hacerlo bien y me van a dejar de lado
  6. Necesito la aprobación de los demás con mucha frecuencia
  7. Me dejo pisar con facilidad ya que no me atrevo a imponerme cuando es necesario
  8. Veo al resto de personas como superiores a mí y me gustaría ser como ellos
  9. Temo decir lo que siento ya no tal vez no les guste a los demás lo que digo
  10. Suelo atribuir a causas externas mis logros y a causas internas mis fracasos
  11. Casi nunca estoy contento con lo que hago ya que creo que podría estar mejor
  12. No me siento feliz
  13. Me cuesta acabar lo que empiezo ya que me desmotivo con mucha facilidad
  14. La toma de decisiones se convierte en algo muy difícil ya que creo que decida lo que decida va a ser la opción incorrecta así que me dejo llevar por lo que decidan los demás, aunque sea de mi propia vida
  15. Pienso en mis debilidades y casi nunca me paro a pensar en mis fortalezas
  16. Me siento nervioso la mayor parte del día
  17. Me es casi imposible tomar la iniciativa
  18. Me siento evaluado casi constantemente en situaciones sociales
  19. Me siento culpable
  20. Me siento poco atractivo
  21. Envidio la vida de los otros
A ello deberíamos añadirle lo que genera la inflamación patológica del Yo, que es el EGO. El ego es una creencia poco saludable de nuestra propia importancia. Se trata de un exceso de autoestima que nos induce a centrarnos únicamente en nosotros mismos y nuestro propio interés sin contar con los demás. Lo define como la enfermedad del “y yo más” ya que la felicidad se mide en base a factores externos como la aspiración a ser mejor que el resto o la búsqueda constante del reconocimiento.
Algunas recomendaciones muy a tener en cuenta para mejorar la autoestima en un mes son:
1. Aprender a autoabastecerte: Hemos de ser personas autónomas emocionalmente, seres que se autoperciben como valiosos para sí mismos.
2. Evitar las autoafirmaciones positivas genéricas: Hay quien no sale de casa sin antes haber cumplido un sencillo ritual, el de ponerse ante el espejo y repetirse aquello de «me quiero, soy capaz, nadie puede hacerme daño o soy alguien que vale la pena». Esto funciona como “calorías vacías”. Por tanto lo ideal es centrarse en cosas concretas con afirmaciones concretas.
3. Crear tu propio sistema inmunitario emocional: el amor propio, la autconfianza, un buen autoconcepto, la positividad, la resiliencia, el sentido del humor, la capacidad para relativizar, el saber decir «no». Que importante es aceptar, reconocer y acoger cada emoción como parte de uno mismo y para conocernos mejor!
4. La autoestima no se alimenta solo de «esperanza», necesitamos convicciones: lo mejor es focalizar la propia mirada hacia nuestras competencias, hacia nuestros logros y hacia nuestras habilidades, procurando ser realistas.
5. Aceptarse, somos el regalo más maravilloso de esta vida: Nos hemos convertido en adictos al reconocimiento externo, y realmente el que es importante es el que está en uno mismo. No podemos cambiar lo que no aceptamos, por lo que la aceptación de uno mismo a pesar de los defectos e imperfecciones que creamos tener es fundamental. La aceptación es un paso necesario en el camino de la superación.
6. Explorar, buscar, indagar: La baja autoestima nos recluye en una mala zona de la zona de confort, en las alcantarillas de la inmovilidad y en el cuarto oscuro del miedo. Es importante salir de los mismos buscando y explorando nuevos espacios.
7. Encontrar un equilibrio entre razón e intuición: Las personas con baja autoestima presentan una tendencia desmedida a racionalizarlo todo. Tener en cuenta la importancia de la intuición ayuda a calibrar intuición y razón.
8. Autoelogiarse de vez en cuando es de buen gusto: Los autoelogios son necesarios y muy útiles para aumentar la propia autoestima. Sin embargo, no debemos otorgárnoslos a la ligera y de forma exagerada o desmedida. También, rememorar éxitos, aumenta la autoestima.
9. Recompensarse cada día, lo merecemos: Regalarse tiempo para uno mismo es importante. Si somos capaces de tratarnos con mayor amabilidad y autocompasión, podríamos aumentar la autoestima de manera más saludable.
10. Nuestro pasado no determina el futuro. El pasado nos puede condicionar en parte, pero jamás determina nuestro futuro. En realidad, es una experiencia para aprender de ella y en la que no podemos quedarnos a vivir lamentándonos por lo que pasó o lo que pudo haber sido. Como dice Eva Collado en “El mundo cambia. Y tú?”, tu pasado te acompaña pero no te define, porque la imagen de “yo soy así” solo existe en nuestro pensamiento, ya que tenemos la posibilidad de cambiar. Y es importante que cambiemos y mejoremos.
11. Abrirse al cambio. Aceptar y dejar de tener miedo al cambio es fundamental para perder el miedo al futuro y ganar confianza. Todo cambia en la vida, nosotros también, y para crecer hay que cambiar. Por ello, debemos de ser flexibles y percatarnos de que tenemos una gran capacidad de cambio, adaptación y superación y en ello, es fundamental tomar decisiones que nos ayuden a crecer.
13. Asumir la responsabilidad, no la culpabilidad. Dejar de convertirse en víctima de las circunstancias y asumir la responsabilidad. Sólo de ese modo podremos convertirnos en creadores de circunstancias porque asumir un % importante de la responsabilidad de nuestra vida nos otorga nuestro poder personal.
14. Convertirse en un eterno estudiante. La autoestima se eleva a través de nuestro desarrollo personal. Si dejamos de aprender, dejamos de progresar. Por eso la formación y el aprendizaje son claves para subir la autoestima. Nos ayuda a creer más en nosotros mismos. Para ello es importante caminar junto a quien nos ayude a mejorar y separarnos de quien nos lo entorpece.
15. Dejar de compararse. La sociedad constantemente nos muestra y nos compara con supuestos ideales y perfectos modelos, cuando en realidad todos somos imperfectos. Compararse es una genial manera de frustrarse y sentirse inferior, porque tendemos a comparar nuestros defectos con las virtudes de los demás. Seamos nosotros, seamos fieles a nosotros mismos, seamos auténticos. La única comparación es medirnos ante nosotros mismos y comprobar que seguimos mejorando. De ese modo, podremos descubrir y sacar todo el
potencial que llevamos dentro. En nuestro interior se inscriben grandes virtudes, y esa persona que cada día se refleja en nuestro espejo no podría ser ya más perfecta.
16. Ser agradecido. Cuando no somos lo suficientemente agradecidos, estamos pensando en todo lo que nos falta. Ser agradecido y reconocer lo que sí tenemos porque si no lo hacemos (aunque sean las pequeñas cosas), vivimos desde la carencia. Eso aumenta la preocupación y la ansiedad. El agradecimiento nos calma y nos llena. Y además mejora nuestra salud y es contagioso.
17. Enfrentarse a los miedos. Cuando huimos de los miedos y de los problemas, nuestra autoestima se encoge, nos sentimos más frágiles y las dudas aumentan. Sin embargo, cuando nos enfrentamos a ellos, nuestra autoestima sube y nuestra confianza se fortalece. Hacer lo que tememos hacer es el antídoto que cura el miedo y aumenta nuestra autoestima. Si tenemos algo que nos avergüenza del pasado, dejémoslos ir, en la vida todos cometemos errores. Por tanto, no dependamos de las opiniones de los demás.
18. Cambiar un “no puedo” por “voy a Intentarlo”. Trabajar metas más realistas nos ayudará. Mejor “voy a intentarlo a decir “lo haré”.
19. Eres más de lo que crees. Las palabras que utilizamos para describirnos son tan importantes que terminamos creyendo que somos lo que pensamos de nosotros. Por tanto, es importante sentir como fundamental el aprecio y el respeto hacia nosotros mismos, ayudándonos a mejorar.
20. Nuestras metas nos permiten avanzar. Hacer, hacer y hacer, disfrutando del camino, porque el proceso es bello.
Es fundamental mimarse y quererse, siendo consciente de las limitaciones que cada uno tenemos. El otro día escribía en Salut i Força sobre besos y abrazos. Es importante decir que mínimo, 4 abrazos al día, pueden mejorar nuestra calidad de vida y nuestra autoestima y dan sensación de paz.
Tener la autoestima alta es muy importante. Si queremos que las cosas ocurran, es importante ser más osados y probar. El Ego es muy jodido y cabrón que solo fomenta el malestar con uno mismo y con las personas con las que nos relacionamos. Porque siempre es un buen momento para aumentar la autoestima. Porque nada puede ser más devastador que dejar de querernos y respetarnos.


Comentarios

2 comentarios en “Quiérete mucho, sin pasarte (cuidado con el ego)

  1. El problema es que aún conociendo la teoría,no sabes llevarlo a la práctica.Igual es fácil si llevas conectado el modo zen,ya de serie.Porque la realidad es la que es,se puede cambiar de actitud,pero caminas en círculo.Aún así.Se agradecen los consejos.

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    Joan Carles March

    Para pasar de la teoría a la práctica es imprescindible hacer gimnasia, poner en marcha habilidades para conseguir que lo que pensamos o lo que decimos lo podamos hacer. Muchas gracias Flora. Y a por ello. Imprescindible

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