¿Qué ganarán los granadinos con la doble vía del AVE entre Archidona y La Chana?

Más frecuencia de trenes, mejora en la seguridad en un tramo de 62 kilómetros y posibilidad de que sirva para el futuro Corredor Mediterráneo, principales ventajas

LLEGADA AVE A GRANADA Dani B-3
Un tren de alta velocidad llegando a la estación de Granada | Foto: Daniel Bayona
Guillermo OrtegaGuillermo Ortega
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Adif Alta Velocidad anunció el viernes 12 de julio «la licitación de los servicios de consultoría y asistencia técnica para la redacción del proyecto de construcción para la duplicación de vía en los tramos de nueva fabricación comprendidos en el trayecto Bifurcación de Archidona de la provincia de Málaga y Bifurcación La Chana de Granada». La operadora del AVE agregó que «este contrato cuenta con un presupuesto de 248.820,32 euros que ya se encuentra con el IVA incluido y con un plazo de ejecución de seis meses».

Así, sólo con esos datos, no es fácil adivinar qué beneficios va a aportarle a los granadinos esa duplicación, aunque es cierto que la información aportaba algunos datos técnicos interesantes -«esta operación supone el montaje de doble vía a lo largo de unos 62 kilómetros de nueva plataforma, que, con una anchura de catorce metros, está preparada para esa nueva instalación», y otros también frustrantes: «Queda excluida de esta operación el tramo de vía única de 26, 96 kilómetros adaptado con tercer carril y electrificación a su paso por la comarca de Loja».

Prácticamente al final de la nota había algo que conviene ampliar: «La instalación de doble vía redundará en el incremento de la capacidad y por ende en la mejora de la explotación de la línea, haciendo posible el aumento de las circulaciones». Es una cuestión simple, en realidad: si ahora hay sólo un camino para llegar de Granada a Archidona, cuando se lleve a cabo la duplicación de la vía habrá dos. Uno de ida y otro de vuelta, si se quiere ver así. Y eso quiere decir, a su vez, que podrán circular dos trenes de alta velocidad a la vez, uno en cada sentido. Así que, puestos a elucubrar, en lugar de tres trenes al día para unir Granada con Madrid y Barcelona, podría haber seis. Por lo menos.

Más seguridad, pero no más rapidez

Pero hay otra ventaja. Se ha hablado bastante de que el tramo de Loja ralentiza el viaje y es cierto. ¿Pero no lo ralentizaría aún más que se produjera una avería en cualquier punto del tramo en el que ahora sólo hay una vía? ¿O lo que es lo mismo, entre Archidona y Granada?

Fuentes de Adif, si bien en voz baja, como para no mentar a la bicha, reconocieron recientemente a GranadaDigital que, de quedar un tren varado en ese trayecto, es muy difícil saber cuánto tardarían los viajeros en llegar a su destino. Contar con un segundo soporte permitiría agilizar el traslado de usuarios y evitaría que la línea estuviera totalmente cortada. Es, por emplear otras palabras, como si se produce un accidente que sólo afecta a un carril de la autovía. El tráfico puede continuar por el otro.

No tiene por qué significar que el trayecto se haga en menos tiempo. Lo que hace que de Granada a Madrid se tarden tres horas y diez minutos (en el mejor de los casos) es que en el tramo urbano de Loja hay que descender hasta los 37 kilómetros por hora, y eso va a seguir sucediendo.

Otra ventaja es que los 62 kilómetros de doble vía estarán adaptados a la futura línea del Corredor Mediterráneo, que discurrirá entre Algeciras y la frontera con Francia y está destinado, fundamentalmente, al transporte de mercancías. Esos trenes convivirán con los de pasajeros con más holgura que si hubiera sólo un carril, por así denominarlo.

Sin plazo para su puesta en marcha

Dicho todo lo anterior, hay que tener en cuenta que lo que ahora ha ocurrido es que se ha sacado a licitación el proyecto de redacción para instalar la doble vía. Y eso sólo significa el primero de varios pasos previos al inicio de la obra. Por resumirlo un poco: hasta el 31 de julio, las empresas interesadas en concurrir al concurso pueden presentar sus ofertas y éste tiene fijado un plazo de seis meses. O sea, que hasta febrero de 2020 no se habrá resuelto.

Si no se producen reclamaciones o impugnaciones, algo que en los concursos públicos nunca se puede descartar, se entraría en una nueva fase, la de la redacción del proyecto. Eso significa un nuevo estudio, una nueva espera burocrática (probablemente de otros seis meses) y, en definitiva, que la obra en sí no comenzaría, en el mejor de los casos, hasta septiembre de 2020. Y aun así hay que decir que estamos de suerte, porque, según fuentes consultadas por GranadaDigital, ahora no hace falta informe de impacto ambiental al ejecutarse la obra en un trazado en el que ya se ha hecho.

En cuanto a la duración de la misma, nada se ha especificado por el momento. Teniendo en cuenta que la llegada del AVE se retrasó mucho y por numerosas circunstancias (la primera fecha que se dio fue el año 2007), es comprensible que desde el Ministerio de Fomento, de quien depende Adif, no se hagan por ahora ese tipo de conjeturas. Pero tampoco se descarta que de aquí a poco algún político fije una fecha.

 

 

 



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