Una plantilla a la altura de un reto histórico para el club

El Granada CF apuesta por cuidar su fondo de armario y dar continuidad a un bloque que funciona como un reloj

Granada CF Europa League
Imagen del histórico once presentado ante el Malmö | Pepe Villoslada/GCF
Sergio Rodríguez AcostaSergio Rodríguez Acosta
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El mercado de fichajes bajó por fin el telón. La ventana de traspasos más atípica de los últimos años acabó sin el calor del verano. Diego Martínez sabe ya con total seguridad, al menos hasta enero, el listado de efectivos con los que cuenta. El apartado de incorporaciones ha sido relativamente tranquilo para un Granada que hizo buena parte de los deberes al comienzo, e incluso antes, del arranque del periodo para intercambiar cromos de cara al nuevo curso. Analizamos la plantilla rojiblanca una vez cerrada.

La entidad octogenaria adelantó mucho trabajo justo al acabar la pasada temporada. El club ejerció las opciones de compra de Gonalons y Foulquier tras confirmar su permanencia en la máxima categoría, hecho que también prolongó la estancia de Roberto Soldado en el bloque de Diego Martínez. Luis Milla aterrizó en Granada nada más abrirse el mercado. Los cuatro cedidos para esta campaña 2020-2021 son Vallejo, Yangel Herrera, Kenedy y el recién llegado Nehuén Pérez, del que se espera un buen rendimiento. Jorge Molina y Luis Suárez son los nuevos compañeros de Soldado en la búsqueda del gol, mientras que Soro, al igual que Milla, busca hacerse un hueco en un equipo de Primera División.

El culebrón Rui Silva

El club ha logrado retener a Rui Silva, uno de sus mejores activos en las dos últimas temporadas de éxitos, pero la historia no acaba con la bajada del telón del mercado. El portero portugués continúa ejerciendo como el guardián de la meta nazarí, pero a nadie se le olvida que su contrato finaliza en 2021. El luso tendrá la opción de marcharse gratis cuando acabe la campaña si la dirección deportiva no lo remedia. Rui apareció en numerosas quinielas cuando el curso anterior no había finalizado, pero ningún club ha logrado sacar del Granada a uno de los nombres propios de LaLiga Santander 2019-2020. De cualquier forma, la parte positiva del culebrón es que el guardameta sigue defendiendo el muro rojiblanco, lo que implica un sinónimo de garantía para salvar choques y puntos.

Aarón Escandell parte de nuevo como el portero de la Copa del Rey. El valenciano contó ya con minutos en liga la pasada temporada debido a una lesión de Rui Silva. La trayectoria del equipo en la competición del KO marcará su curso. Como tercer guardameta queda Joao Costa ‘Andorinha’, que defiende la meta del filial.

El muro no se toca

La defensa del conjunto rojiblanco conserva su base para viajar por Europa. La retaguardia titular por excelencia, Víctor Díaz, Germán, Domingos Duarte y Carlos Neva, ha arrancado la temporada con buenas sensaciones, aunque Vallejo y Foulquier gozan de mucho protagonismo gracias a la ingente cantidad de compromisos. La sombra del mercado no se ha cernido sobre el muro nazarí pese a que piezas como Carlos Neva y Domingos Duarte crecen sin parar.

El interrogante en la parcela defensiva es Quini. El cordobés puede ser una pieza importante si recupera su mejor nivel y las lesiones le respetan. La polivalencia de Víctor, Foulquier y Quini es fundamental para que Diego Martínez juegue con todas las alternativas su pizarra. Neyder Lozano, por su parte, vuelve a sufrir esta temporada la cara más amarga del deporte. A día de hoy, lo más importante para el colombiano es recuperarse para volver a disfrutar del fútbol.

La cara nueva en la defensa es Nehuén Pérez, que llega al cuadro nazarí para ocupar el hueco dejado por José Antonio Martínez. Los conocedores del central argentino aseguran que puede pelear por un puesto en el once, pero para quitarle el puesto a Germán o Domingos Duarte hay que comer muchas lentejas.

Una medular de lujo

No es una temeridad afirmar que el Granada ha formado un centro del campo que destaca dentro de los equipos más humildes de la competición. El regreso de Yangel Herrera y el fichaje de Luis Milla son un triunfo absoluto para la entidad. El venezolano es una extensión de Diego Martínez sobre el verde gracias a su intensidad e inteligencia táctica. Para más alegrías, el ‘21’ ha empezado la campaña con cuatro goles anotados. La llegada de Luis Milla es sublime para los planes del cuerpo técnico. El madrileño puede ejercer como creador de juego cuando no está Montoro, algo que el equipo añoró la pasada temporada. Su gran entrada al bloque no ha hecho otra cosa que aumentar la ilusión hacia su figura.

Luis Milla durante el choque europeo frente al Locomotive Tbilisi | Antonio L. Juárez

Los dos jóvenes citados están tutelados de dos pilares veteranos como son Gonalons y Montoro. Ambos garantizan oficio, algo clave en cualquier conjunto. Montoro ha empezado el curso con una dosificación de los minutos por parte de Diego Martínez, que quiere mimar a su jugador franquicia para que no sufra ningún percance. Yan Eteki y Ramón Azeez están llamados a ser los complementos de la medular granadinista, pero eso no implica que su importancia sea poco, pues su entrenador tiene entre sus lemas el “necesitamos todo de todos en todo momento”. Azeez ha recibido cantos de sirena para salir del club, pero la realidad es que contar con Ramón es una alegría para cualquier técnico, ya que Diego Martínez ha utilizado al nigeriano en distintas posiciones dentro de sus esquemas.

El papel de la mediapunta

La pizarra de Diego Martínez es rica como pocas, aunque parece que el técnico vigués ha empezado la temporada con una fuerte apuesta por el 4-3-3 en detrimento de su tradicional 4-2-3-1. Esta decisión no importa demasiado a Puertas, Machís y Kenedy, que saben que deben correr hacia atrás para apoyar a su defensa sea cual sea el esquema empleado por su preparador. Los tres extremos han lucido una forma excelente en sus primeras actuaciones del curso, algo que han ilustrado con goles y asistencias.

Los efectivos más afectados por el uso del 4-3-3 son Soro y Fede Vico, dos mediapuntas más tradicionales que están habituados a ejercer de enganche con los arietes. El ex del Zaragoza destacó en segunda partiendo desde banda derecha, un factor que puede ayudarle a la hora de buscar minutos. Por su parte, Fede Vico ha sufrido, por ahora, una pérdida de protagonismo notable, ya que no ha partido ni una sola vez en el once titular.

Un discípulo con dos maestros

La tarea en la parcela ofensiva era tremendamente complicada para Fran Sánchez, pues ocupar el hueco dejado por Carlos Fernández podía llegar a ser como echar tierra en un agujero negro. El director deportivo no ha jugado nada mal sus cartas, pues ha logrado incorporar a Luis Suárez, que el año pasado dejó muy claro que la división de plata se le queda pequeña. El fichaje más caro de la historia del Granada es una apuesta que ha ilusionado a la afición. Ahora toca esperar que su adaptación al equipo de paso a su mejor versión sobre el verde.

Luis Suárez en su presentación como rojiblanco | Antonio L. Juárez

El papel de los veteranos parece dispar sobre el papel. Soldado se ha convertido en un líder dentro y fuera del campo. Su rendimiento y su minutaje acostumbran a poner en duda que tenga 35 años. Jorge Molina es, a sus 38 años, otro Benjamin Button del fútbol español, aunque en principio parte como el tercer delantero del equipo. Diego Martínez cuenta este curso con tres arietes puros, lo que le da libertad para realizar rotaciones y situar a dos delanteros en el once inicial con la posibilidad añadida de guardarse una bala.

El cuidado del fondo de armario y la apuesta por la continuidad del bloque permanecen como las señas de identidad del Granada de Diego Martínez, cuya dirección deportiva ha trabajado en los despachos para afrontar el año más ilusionante en la historia del club. Los mimbres son, sin ninguna duda, excelentes.







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