Del Cinturón a la capital en bici o VMP: ejemplos de transición hacia la ‘nueva movilidad’

Giulia y Fernando se desplazan cada día desde Huétor Vega y Ogíjares, respectivamente, hasta Granada capital sin coger ni el coche ni la moto

Movilidad en Granada
Fernando (centro), Giulia (derecha) y su hijo bajan la calle Doctor Olóriz de Granada capital | Reportaje gráfico: Antonio L. Juárez
Miguel López Rivera
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Giulia tiene 53 años. Nació en Alemania, aunque pronto se trasladó a Granada. Pero no llegó sola. Su bicicleta le acompañó en ese peregrinar desde el país teutón hasta aquí. “Vivía en una ciudad muy llana, en la frontera con Holanda, por lo que ya estaba acostumbrada a usarla incluso en días de lluvia”, expone. Su bici es también aquí su medio de transporte. Vive en Huétor Vega y cada día la coge para ir a trabajar a Cartuja, en la capital. Luego hace el camino inverso. Y sus dos hijos, exactamente igual. “Lo hacemos por conciencia medioambiental y por mantenernos activos. Además, Granada se presta al uso de medios de transporte alternativos tanto en ciudad como desde algunos pueblos cercanos del Cinturón hacia el centro”, argumenta.

El caso de Fernando Guerrero, de 52 años, es parecido. Natural de Granada, actualmente reside en Ogíjares, aunque sus responsabilidades como profesor de Secundaria del Centro Juan XXIII del Zaidín le obligan a desplazarse hasta la capital diariamente. En su caso, con un vehículo de movilidad personal (VMP o patinete eléctrico sin sillín). “Dejé el coche para coger el VMP, principalmente, para reducir la emisión de gases de efecto invernadero (CO2) y aportar mi granito de arena. Ese es el principal motivo, pero no el único, pues hay muchas otras ventajas”, señala. Entre ellas, aunque pueda parecer extraño, el tiempo: “Todos los días se crean largas colas en los accesos a Granada y la gente está tan habituada que ya lo ve como algo normal”.

Aunque tanto Giulia como Fernando son ejemplos evidentes de cómo las nuevas formas de movilidad se van imponiendo en nuestra sociedad, existe una sustancial diferencia entre ambos casos, más allá de que en el primero se opte por un elemento más clásico como la bici y en el segundo por un VMP. Ella ya se movía en bici antes de que el Ayuntamiento aprobara la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones, Bicicletas y Vehículos de Movilidad Personal. Él no. Dos realidades contextos distintos de una misma realidad que, no obstante, pone de relieve la importancia de concienciar en seguridad vial a los conductores que se desplazan en coches y motos. Y es que la correcta convivencia del modelo tradicional con el contemporáneo es ahora más necesaria que nunca.

PERCEPCIÓN DE UN CAMBIO

Giulia, que es empleada pública, recuerda que lleva casi 21 años montando en bici a diario. “Antes la gente se volvía a mirar a mi hija, que iba sentada en el sillín trasero. Ahora me alegro cuando veo que nos juntamos varias personas al llegar a un semáforo. Además, noto mucha más receptividad por parte de conductores de autobús y de taxistas, la convivencia es cada vez mejor”, celebra. Fernando, sin embargo, pide más visibilidad: “Creo que un aspecto sobre el que tenemos que seguir incidiendo es el de respeto a vehículos de movilidad personal y bicicletas. Conviene recordar que se debe guardar un metro y medio de distancia en su adelantamiento”.

A pesar de todo, este profesor de secundaria sí que aprecia “una mayor concienciación de la ciudadanía”. “La gente se ha dado cuenta de que son ecológicos y silenciosos, y nos ven como una solución contra la contaminación atmosférica y acústica”, explica. “En los últimos años he notado que se ha hecho un esfuerzo por parte del Ayuntamiento por escuchar a los ciclistas urbanos. Me alegro mucho por mis hijos y por la gente joven que usa estos transportes alternativos”, agrega Giulia.

Tanto Fernando como Giulia han notado un cambio de mentalidad en el resto de conductores

Fernando utiliza más las vías ciclistas, siempre respetando las condiciones que establece la ‘nueva movilidad’ para su uso a tal efecto. Esto es, por ejemplo, los carriles bici segregados situados a cota de calzada o las aceras bici sin superar los 10 kilómetros por hora ni utilizando el resto de la acera, que queda reservada con carácter general para el peatón. “He notado una gran mejoría en las infraestructuras para moverse con los VMP. La red de carriles bici del Área Metropolitana une Granada con los pueblos limítrofes. Además, los carriles de regulación temporal (CRT) me parecen un gran acierto que espero se mantengan y amplíen a más zonas”, zanja.

AHORRO DE TIEMPO

Muchos granadinos son cautivos del coche por circunstancias relacionadas con la edad o el lugar de residencia. Pero hay también bastantes que aseguran serlo, cuando en realidad constituyen un perfil claro de conductor potencial de un VMP o bicicleta para su día a día. ¿Con qué argumentos se les puede convencer de que tienen que cambiar el chip por su propia salud y la calidad de aire de Granada? Los protagonistas de esta historia tienen la respuesta. Giulia pone el acento en el tiempo que tarda en ir de casa al trabajo, y viceversa. “Del Área Metropolitana hasta mi trabajo tengo que cruzar todo el centro de Granada y no tardo más de 25 minutos”, sintetiza para, a continuación, detallar las bondades de aparcar el coche y quitarle la pata de cabra a la bicicleta o el VMP.

“Con la bici y los VMP conseguimos hacer una ciudad más habitable, más amigable, ayudamos a recuperar la ciudad para las personas. Ahorro tiempo, salud y estrés. Respecto al coche, yo no me meto en atascos, que son muy desagradables y sé que contribuyo a contaminar menos la ciudad por el bien de todos”, sentencia de forma palmaria. “En trayectos cortos, en ciudad, llego mucho antes con la bicicleta y puedo aparcar en la misma puerta. Pero ojo, a veces también me trago atascos y me estreso porque respeto las señales y los tiempos de los semáforos”, recuerda. Y es que, como expone la Ordenanza Municipal, bicis y VMP han de respetar la señalización como cualquier otro vehículo que ocupe la calzada.

Fernando Guerrero va cada día en VMP al trabajo desde Ogíjares.

Fernando calcula que, en su recorrido diario de unos 5 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, invierte unos 15 minutos en el VMP. “Cuando cojo el coche tardo en salir del Zaidín y cruzar la rotonda del Nevada mínimo 15 minutos solo en ese tramo”, contrapone. “Por las mañanas. lo mismo. Sólo hay que pasarse cualquier día por la carretera que une Ogíjares con el Zaidín para ver las colas que se forman. Esta carretera recibe tráfico de Gójar, Dílar y Ogíjares. Y la mayoría de los vehículos van con una sola persona. Es estresante el uso del coche algunas mañanas”, lamenta.

El docente también manifiesta ese sentimiento de orgullo al contribuir a tener una ciudad, con su Cinturón, mucho más sostenible. “Además de la menor emisión de gases contaminantes, ruidos y la conducción más relajada; sufro menos atascos con el ahorro de tiempo perdido, menos problemas de aparcamiento, menos gastos en combustible y, además, me hace estar mejor el comprobar cómo estoy haciendo algo positivo para cuidar la naturaleza. Son muchas ventajas y me siento muy bien por haber tomado la decisión de comprarlo”, alega.

RAZONES PARA CAMBIAR EL CHIP

De alguna forma, tanto una como otro también tuvieron que hacer en su momento el cambio de chip. La empleada pública recuerda que en su familia se ha “usado de todo”. “Coche y moto, pero ambos son muy estresantes. Se tarda más, contaminan demasiado en trayectos cortos y repercuten directamente en tu físico. Por otro lado, siempre hemos intentado elegir colegios cercanos para ir a pie. Además de muy bonita, Granada es una ciudad muy fácil de ‘patear’. Aquí se camina. Se pasea bastante y eso es muy positivo para la ciudadanía porque ayuda a llevar una vida activa y saludable, al tiempo que se evita contaminar más”, cuenta Giulia.

Una postura que comparte Fernando: “Anteriormente me movía únicamente con el coche. Ahora uso mayoritariamente el patinete. Sobre todo para ir al trabajo y realizar pequeños desplazamientos. Eso también redunda en el ahorro de combustible”, resume. “Para mí el cambio ha sido de lo más sencillo. Es más, ahora el día que no cojo el patín para ir al trabajo -por lluvia o porque tenga que hacer un desplazamiento más largo- me quedo con las ganas de hacerlo”. “Estoy muy contento con los meses que llevo usando este medio de transporte. Es muy cómodo, divertido, económico y sobre todo respetuoso con el medio ambiente. Y esto no es baladí, pues es responsabilidad de todos adoptar medidas para salvar el planeta. Animo a que la gente lo pruebe como hice yo y experimenten sus ventajas”, zanja en última instancia.







Comentarios

Un comentario en “Del Cinturón a la capital en bici o VMP: ejemplos de transición hacia la ‘nueva movilidad’

  1. Avatar for Miguel López Rivera

    Luis Miguel Uribe

    Como sean los carriles como el que hay en la Avda. América de Granada con los cubos de la basura encima amén de que no se ve ni la pintura……

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