No asentir sin SENTIR

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Sentir es agradecer, y en ello conlleva agradecer la bondad | Fotos: J.C.M.
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Reivindico NO asentir sin SENTIR. Reivindico NO a la sumisión. Reivindico NO a complacer sin ganas.

Por tanto, trabajemos basado en los valores que tenemos, lo que implica NO a la sumisión e implica NO complacer sin ganas

Y es que fidelidad se nutre de nuestros VALORES. En ello me gusta hacerme adicto de quien me hace sentir. Y entre ellos, nos gusta SENTIR. Y nos gusta sentir palabras, sentir historias, sentir creencias, sentir agradecimientos, sentir felicidad, sentir aprender, sentir……porque hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento.

Lo sabemos, las personas necesitamos SENTIR. Necesitamos sufrir, amar, emocionarnos, sentir la tragedia, la felicidad e incluso la pérdida. No solo son eventos ante los que es imposible protegerse, forman parte de nuestro aprendizaje experiencial y nos ayudan a que avancemos en lo que todos somos hoy en día.

Y SENTIR son palabras también. Carcajada. Felicidad. Amor. Feliz. Reído. Risa. Riéndose. Excelente. Risas. Alegría. Exitoso. Ganar. Arcoíris. Sonrisa. Ganó. Placer. Estas son algunas de las palabras “más felices”, según un estudio reciente de la Universidad de Vermont. Las palabras que nos decimos y que decimos en voz alta, las historias que nos contamos y que contamos a los demás, tienen un gran impacto en nuestra vida. Las palabras son, además, espacios públicos en los que convivimos y por las que todos estamos conectados. Las palabras requieren grandeza, espíritu que mira a lo lejos, para conseguir que este mundo sea un lugar mucho más habitable y hospitalario. Construir un mundo más amigable en vez de enemistarnos.

Y es que SENTIR son historias con nombre y apellidos. Y las historias son el núcleo de nuestro aprendizaje como seres sociales. Historias sobre nuestros orígenes, sobre nuestros ancestros, los cuentos de hadas y las fábulas, los romances o los poemas que memorizamos de pequeños…Y en las historias, sentir es un elemento clave. La propia distancia y la propia reserva, causa dolor a nuestro alrededor. La clave del bienestar pasa por tratar de cambiar el foco de atención, reconstruir nuestro diálogo interno y cultivar relaciones de calidad, empezando precisamente por las palabras. Nuestra mente es una maestra susurradora de palabras, y lo que hemos aprendido es que lo más importante para nuestra felicidad es la calidad de las historias que nos contamos sobre nuestra vida, las palabras que elegimos para mirar y actuar en el mundo.

Y SENTIR es creer. Creemos que ir por la vida haciendo lo que queremos es sinónimo de libertad. Ahora hemos comprendido que hay algo más importante: no hacer lo que no deseamos. Cuando somos incapaces de negarnos a hacer algo, nos encadenamos a los deseos de otras personas. Da lo mismo si es tu jefe, un amigo o un familiar. En algún momento sentiremos que no estamos haciendo nada de provecho por nosotros.



Y SENTIR es agradecer. Incluso si nos dicen que nos agradecen el sacrificio que eso pueda conllevar, porque complacer a los demás sin ganas es una carga muy pesada. Y en ello, conlleva agradecer la BONDAD. Cada vez que hacemos un acto de bondad nos sentimos mejor con nosotros mismos. Bondad es DAR sin mirar a quien y practicarlo diariamente. La bondad se relaciona con valores como la Solidaridad, la Generosidad, el Amor, la Unión o la Felicidad. Y los Valores que se oponen o diferencian de la bondad son la Crueldad, los Prejuicios, la Indiferencia, el Individualismo, el Autoritarismo, el Egoísmo, la Violencia o el Desprecio. Y es que la gente más bondadosa es más feliz.

Y SENTIR es aprender. Aprender a decir NO ‌significa que podemos ser más libres. Es importante estar atentos a los enemigos del aprendizaje: la culpa, la crítica indiscriminada, la excusa, la queja, la falta de escucha y de generosidad. Y nuestro propio método para la amistad implica practicar el lenguaje de la compasión, de la amabilidad, del reconocimento, del agradecimiento, del perdón, de la franqueza, de la generosidad….. Y sentirlo.

Sentir. Porque como hacemos sentir a los demás, habla mucho de nosotros. Sentirlo. Sentirnos. Sentirte. Sentirme. Sentir.

Queda mucho por SENTIR.



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