Nathy Peluso canta y ‘baila que parece un delito’

El Granada Alive da el pistoletazo de salida con la artista argentina como primera invitada con mucha esperanza y medidas de seguridad

GALERIA DE FOTOS ALIVE NATHY PELUSO GRANADA ALIVE - Javier Gea (22)
Nathy Peluso en acción sobre el escenario del Granada Alive | Foto y vídeo: Javi Gea
Celia Pereira
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El concierto de Nathy Peluso fue el primero de todo el ciclo que ha confirmado el Granada Alive para este verano. En un recinto al aire libre con vistas a Sierra Nevada, separadas las sillas con la distancia estipulada, y un sinfín de personas de seguridad recordando que no se puede pasear, levantar o fumar.

La cola empezó a las 12 de la mañana para poder ver a la artista argentina. El ambiente festivo se podía sentir desde fuera por los cánticos dedicados a la alegría y los ojos llenos de esperanza por volver a escuchar la música en directo.

La artista argentina empezó el concierto media hora tarde de la hora acordada, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Jamás un refrán tuvo tanto sentido. Peluso encandiló al público desde el primer momento, pues el baile y la improvisación estuvieron tan presentes como la emoción contenida de las personas.

Nathy Peluso ‘baila que parece un delito’, y junto a ese estilo tan particular mezclando el soul con hip-hop, emocionó a su público. Ese mismo que venía desde diferentes puntos de España solo para recordar la música en directo y disfrutar de la artista. El ambiente festivo y el abominable calor recordaron que el verano está cerca, pero el entusiasmo y el muy importante stand de bebida contrarrestó el sofocón del Lorenzo.

Habló del amor, desamor, feminismo, y aclamó a la libertad que todos aspiramos. “Estoy más empoderada que nunca”, comentó una joven tras el concierto. Las mujeres encontraron entre sus palabras esa autoestima olvidada que solo recuperas cuando te sientes en la cima de la montaña.

‘Puro veneno’ puso a todo el público en pie para bailar salsa. La artista argentina marcaba los pasos desde el escenario, y la gente quiso imitarla olvidándose del ‘puro veneno’ que sigue entre nosotros. El momento álgido fue cuando sonó la canción que comparte junto a Bizarrap: ‘Ladro que ladro, no tengo bozal’ gritaba la gente sin el suyo particular, como algunos llaman de forma picaresca a la mascarilla.

Sus mayores fans salieron del concierto soñando con verla una vez más, agradeciendo su parada por la ciudad nazarí y afirmando la necesidad de volver a vivir lo que sintieron ayer. “Volver a vivir” fue la frase más repetida por las personas que estuvieron ahí. El concierto acabó dos horas después sin poder añadir un ‘pero’ a la artista, que agradeció estar en Granada manifestando lo mucho que apreciaba esta ciudad.

Galería del concierto







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