Marce Becerring, cantante y un hombre de Algunos Hombres

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Marce Becerring, durante un concierto | Foto: Rafa Sánchez
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Marce Becerring es el vocalista de la banda de Pozoblanco Algunos Hombres. Los cordobeses acaban de lanzar su segundo trabajo discográfico, Experimentación y ensayo. Un disco de rock clásico que hará las delicias del apasionado de Big Star, de cualquiera que guste de sonidos americanos y de aquellos que busquen letras y músicas que se sientan honestas, humildes, profundas y que se alejan de lugares comunes sin caer en la pedantería.

Marce, antiguo vecino del granadino barrio de los Califas, también es colaborador en la revista Ruta 66, editor del fanzine SerieB, redactor del nunca reivindicado magazine Más Truenos y hasta ha ilustrado la portada de algún libro.

Pregunta: Vamos por el principio, ¿cómo y por qué surgen Algunos Hombres?

Respuesta: Surgen en 2007 como consecuencia de la desaparición de Tweilicht y Mi Novia Dummy. En principio como reunión coyuntural, Becerring Brothers era un proyecto con el que, por necesidad, versionábamos nuestros favoritos: Velvet Underground, The Fall, Feelies o Television. La broma se alargó 3 años hasta poder escribir material propio como Algunos Hombres, en castellano y, sin pretenderlo, con poco que ver con las bandas citadas.

P: Experimentación y Ensayo llega 6 años después de vuestro estupendo debut Temario. En una época donde parece que todo lo que no es novedad inmediata se olvida o se destierra, ¿pensasteis en algún momento que la banda podía tener sus días contados? ¿cómo ha sido este periodo de lucha? ¿De dónde sale la motivación para persistir y sobrevivir?

R: Siempre sobrevuela la desaparición sobre nosotros. En estos años ha habido de todo: nacimientos, muertes, diferencias, distancias, enfermedades, etc. No han sido fáciles a título personal. El grupo se ha visto resentido como consecuencia pero, finalmente, tras ver la luz al final de varios túneles, empezó de nuevo a haber más tiempo para el grupo. Y volvieron las canciones.
¿Motivación? El rock es imprescindible en mi vida, ya sabes, es una forma de ser. En cambio crear es otro cantar. Es una pulsión extraña para mí… Durante gran parte del tiempo pienso que no tiene sentido hacer canciones, aunque también sé que el día que esto acabe quedará un buen agujero. Por otra parte hay un enganche, y esto lo hablaba hace no mucho con Javi Neira (guitarrista de Los Rosarios, Miraflores, Sick Buzos), que tiene lugar en ese momento preciso en que alumbras un tema nuevo. Cuando una canción empieza a cristalizar y te vas a casa sabiendo que tienes “algo”, ese momento es un subidón único.

P: Si nos atenemos a las letras tanto de Temario como de este Experimentación y ensayo se palpa mucha carga autobiográfica y honestidad en ellas. ¿Para escribir hay que vivir?

R: En mi caso para escribir hay que escribir. Cada uno vive su vida como quiere o puede. Entiendo que si te dedicas a la música al cien por cien, puedas buscar vivir tu vida con cierta intencionalidad. Pero para mí, que la música no me da de comer, la inspiración la busco en mi trastienda, asomándome a esos rincones de mi psique donde hay poca luz. La clave de que funcione o no está en el enfoques que des a cada historia que cuentas.

P: ¿En qué consiste el proceso creativo para Marce Becerring y Algunos Hombres? Siendo 5 músicos cada uno con sus situaciones personales y sus trabajos al margen de la música, ¿es más complicado juntarse que vencer a la página en blanco?

R: Te diré que es complicado para todos, pero debo estar agradecido a mis colegas, ya que desde que nació mi primer hijo, entendieron que mis prioridades habían cambiado. Por encima de todo somos amigos.  Por otra parte nuestro modus operandi puede no ser el más ortodoxo, pero es muy satisfactorio como tarea compartida. Los miedos y las dudas que tendría un singer-songwriter desaparecen cuando compones canciones como colectivo porque hay una reacción inmediata de los 5, sin titubeos. Nos vemos las caras unos a otros, para bien o para mal. Luego está la escritura que, en mi caso, es una minuciosa tarea (a tiempo completo) de pulir la idea inicial hasta que adopta la forma de una melodía flexible preestablecida.

P: ¿Cómo ha sido trabajar con Raúl Pérez en La Mina?

R: La verdad es que, de los cinco componentes, yo fui el que menos tiempo pasó en el estudio. Eso sí, cuando llegué el último día para grabar voces, flipé con el material grabado que salía de la mesa. Es acojonante comprobar el oficio que ha acumulado Raúl y el espacio de ensueño que ha creado. No solo es un estudio de grabación brutal, es un auténtico bazar de amplificadores, instrumentos, microfonía y equipos en general. Los que conocemos a Raúl desde niños de algún modo intuíamos que acabaría llegando a donde está. Siempre lo tuvo clarísimo.

P: Tirando de vuestra canción ‘Lo mejor y lo peor’, ¿me contarías cuáles han sido, en tu opinión ni que decir tiene, el mejor y el peor concierto que habéis dado hasta la fecha?

R: Puede que ambos en el pasado Monkey Week. El peor fue la noche del viernes. Ocurrieron una serie de factores que, aludiendo al Faeminocansadismo, daremos por achacar a la mala suerte. Y el mejor, la tarde del sábado. Todo estaba en su sitio: el equipo, los técnicos, el escenario, el público (quizá la mayor audiencia a la que nos hemos enfrentado), el sol, la cerveza y nosotros.

P: Marce, ¿qué es para ti la libertad?

R: No estoy seguro. Una vez leí que lo ideal era envejecer acumulando la menor cantidad posible de reproches. Algo así debe ser sintomático de una vida libre, sin ataduras de ningún tipo.

P: ¿Cómo se enfrenta Marce Becerring al elogio y a la mala crítica? ¿Cómo lidias con el hater si es que ya te ha tocado vértelas con alguno?

R: Ver que alguien elogia tu trabajo, además de satisfactorio, es motivo de gratitud. Las malas críticas hay que interiorizarlas y valorarlas, o tomarlas con sentido del humor que requiere el caso. Por desgracia no somos ni tan grandes ni tan importantes todavía como para habernos topado con haters. Eso sí, considero que la ignorancia sería la mejor respuesta.

P: Después de toda tu andadura musical y vital, ¿qué sabes ahora que te hubiera venido fetén saber cuando decidiste dedicarte a la música? ¿Qué le dirías a un jovencísimo Marce Becerring que siente por primera vez la necesidad de publicar y compartir su música?

R: No me arrepiento de nada, la verdad. Hemos hecho siempre lo que hemos querido y en su momento adecuado. Eso sí, me hubiera gustado empezar con Algunos Hombres siendo más joven, para poder dedicarle más tiempo y energías.

P: Servidor cree que el panorama musical andaluz goza de muy buena salud. En tu opinión, ¿qué bandas contemporáneas te parecen verdaderamente interesantes?

R: Para mí, ya lo he dicho en alguna ocasión, los grupos más interesantes proceden precisamente de la Accitania granadina: El Osombroso y Elemento Deserto. Me encanta lo que hacen, son auténticas bestias pardas cada una en su terreno. Una plaza o una calle le pondría a ambas o, en su defecto, una taberna con su nombre.

P: Más allá de novedades y grupos contemporáneos, ¿cuáles son para ti los grandes de la música andaluza que no están suficientemente reivindicados?

R: Silvio Fernández Melgarejo es el icono por antonomasia. Ha sido reivindicado en Sevilla y parte de Andalucía, pero tímidamente. Su obra merece una reedición completa con todos los galones, en vinilacos de 180 gramos con doble carpeta y libreto a todo color. Por otra parte, y barriendo para casa, los cordobeses Tarik y la Fábrica de Colores, Limousine y los jiennenses Jubilee siempre serán mis favoritos.

P: Como antiguo vecino del barrio de los Califas que eres, ¿qué dirías que es lo que más echas de menos de Granada?

R: Echo de menos esas tardes infinitas en las que cerrábamos el Diamantes, corríamos por el paseo de los tristes con el corazón en la garganta, pillábamos algún disco y unas jarras para luego acabar fundidos bailando al ritmo de los Happy Mondays. De vuelta a casa, un Schwarma y a dormir la mona.

P: Ya puestos, ¿cuáles son tus bares y lugares favoritos de Graná?

R: El Blus es el bar en el que más horas he gastao’, una institución, poca broma. Y Subterránea es el templo sagrado para el “mal gusto”.

P: De lujo. Ahora la preguntita para terminar, ¿qué te gustaría que te preguntasen en una entrevista y que no te preguntan jamás? Ya puestos, respóndete a ti mismo y aquí paz y después gloria.

R: ¿Cuál es ese libro que… ? Pues me alegra que me hagas esa pregunta… Antes que nadie, y leído más veces que ninguno otro… Sin dudarlo: “No vas a aprender en tu puta vida”.

MV: Agradecimiento infinito Marce, todo lo mejor ahora y siempre.

R: Amén.



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