Mantienen la petición de 18 años para el acusado de matar a un amigo cuyo cuerpo apareció en un maletero

La acusación particular, que representa a la madre de la víctima, ha mantenido su petición de pena al principal acusado a 25 años de prisión por supuesto asesinato

Llegada a la Audiencia de Granada de los tres acusados para juicio por asesinar en 2016 al hombre cuyo cuerpo sin vida apareció en el maletero de su coche abandonado en un aparcamiento de Río Tinto
Llegada del acusado a la Audiencia Provincial | Foto: Antonio L. Juárez
Europa PressEuropa Press
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La Fiscalía ha mantenido su petición de 18 años de prisión para el hombre al que acusa de asesinar en 2016 a un amigo cuyo cuerpo sin vida apareció en el maletero de su coche abandonado en un aparcamiento de Huelva, así como la de tres años de cárcel para los otros dos varones que supuestamente encubrieron el crimen.

Según han informado a Europa Press fuentes del caso, que se juzga por la fórmula del jurado popular desde el lunes 7 de octubre en la Audiencia Provincial de Granada, el ministerio público ha introducido en sus conclusiones definitivas la posibilidad de que se puedan calificar alternativamente los hechos como homicidio y que el principal acusado pueda ser condenado con 15 años de prisión.

El jurado tendrá el objeto del veredicto previsiblemente este jueves para así deliberar sobre la culpabilidad o no de los acusados, para los que las defensas piden la libre absolución por falta de pruebas en un caso en el que no se halló el arma.

La acusación particular, que representa a la madre de la víctima, ha mantenido su petición de pena al principal acusado a 25 años de prisión por supuesto asesinato, sumándole dos por tenencia ilícita de armas.

Es lo mismo que solicitaba inicialmente para uno de los dos a los que la Fiscalía acusa solo por encubrimiento, y para quien la acusación particular ha rebajado este miércoles su petición de pena a 18 años de cárcel. Para el tercero, pide tres años por supuestamente encubrir el crimen.

El relato de los hechos planteado por el fiscal al inicio del juicio aludió a que la víctima y el presunto asesino era amigos desde la infancia y mantenían además una relación comercial por el cultivo de una plantación de marihuana que tenían en una nave en el polígono industrial Los Álamos de Atarfe (Granada).

No obstante, su amistad se fue transformando en «rencillas y animadversión» por desacuerdos sobre el reparto de los beneficios que la víctima, socio capitalista en el negocio, había impuesto al acusado, según el fiscal, para quien ambos se habían citado en la nave el día del crimen, el 6 de abril de 2016, cuando el acusado aprovechó que su amigo viajaba solo para esperarle dentro y acecharle con la intención de acabar con su vida.

En su declaración ante el tribunal, el acusado lo negó, e indicó que el citado negocio era «exclusivamente» del fallecido pues él se desvinculó del mismo –planteado inicialmente, dijo, para la colocación de placas de pladur– cuando «empezó a hacer otras cosas». Agregó que él no quería «saber nada de la marihuana», y que su amistad «no se deterioró nunca».

Para la Fiscalía, a la víctima, «sin darle la más mínima ocasión de defenderse, lo recibió poniéndole una bolsa de plástico en la cabeza y golpeándole en la cabeza con el martillo de un revólver del calibre 38».

«CHARCO DE SANGRE»

Luego, el principal acusado le habría dado varios disparos, al menos seis, en la cabeza y el cuerpo, hasta que cayó mortalmente herido en el suelo de hormigón de la nave, donde quedaría tendido en un gran chaco de sangre» para luego fallecer.

Sobre las 16,00 horas, según el fiscal, el presunto asesino comentó lo ocurrido con sus dos principales amigos y socios en el negocio de la marihuana y les «solicitó su colaboración para hacer todo lo necesario para eliminar los vestigios» del crimen.

No han sido identificadas las personas que trasladaron el cadáver hasta Huelva simulando, según el fiscal, «un viaje de regreso de la víctima a su domicilio en su coche, que fue abandonado», en la calle Granada de Río Tinto.

Después de que los vecinos denunciaran el fuerte olor que provenía del coche, que no reconocían como habitual en la zona, agentes de la Policía descubrieron el cadáver del hombre en el maletero.



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