Los mejores consejos para triunfar en los preliminares

Es importante no concebir esta parte tan importante como preámbulo, sino como acciones que proporcionan placer en sí mismas

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El buen sexo es sinónimo de salud | Archivo
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Llamarlos “preliminares” resulta algo androcéntrico si los concebimos solo como preámbulo de la penetración. Son mayoría las mujeres que no sienten el orgasmo vaginal y varias las publicaciones que se plantean su existencia.

A lo anterior se suma el placer que también los hombres pueden obtener en esos momentos que suelen considerarse como previos al coito, pero que forman parte del acto sexual y del disfrute en pareja o en soledad. Por eso es tan importante triunfar en los preliminares. Por lo tanto, el primer consejo que podemos darte sería no concebir esta parte tan importante del acto como preámbulo ni preparación, sino como acciones que proporcionan placer en sí mismas. No lo plantees como algo con lo que acabar cuanto antes para llegar a lo importante. Y aún hay más que debes saber. Innovación y comunicación

Permanecer siempre en la misma postura suele ser indicativo de que el sexo se ha convertido en un trámite, en algo que simplemente hay que hacer. No es la norma, pues simplemente hay que parejas que hacen siempre lo mismo porque es donde ambos se sienten cómodos y satisfechos. Pero sí ocurre. Tomarse el tiempo suficiente para innovar es explorar nuevas formas de placer que aviven el ardor propio de estos momentos. No nos referimos solo a repasar esas posturas del Kamasutra que aún no se han probado durante la penetración, aunque estas pueden ser útiles también para el petting.

Por si no estás familiarizado/a con el término, hace alusión a besarse, manosearse y acariciarse, lo que puede suceder con ropa o sin ella. Puede implicar esas otras zonas erógenas que pueden permanecer olvidadas, como el cuello. En todo caso, cuando el sexo es en pareja la comunicación es fundamental. Si hay algo que incomoda o alguna línea roja que no se quiera cruzar, hay que decirlo. Si algo que gusta especialmente y en lo que se quiere insistir, también. Se considera que practica buen sexo no quien conoce muchas posturas o es hábil, sino quien es generoso/a.

Uso de juguetes sexuales

Sin duda, los juguetes sexuales pueden ser grandes aliados para potenciar el placer y para explorar nuevos horizontes como comentábamos más arriba. Entre los más conocidos están las bolas chinas, que se pueden usar también en pareja y tanto en hombres como en mujeres. Conviene usar un buen lubricante para hacer el proceso más fluido y evitar el daño.

El año pasado, por otra parte, asistimos a la revolución del Satisfyer, un producto pensado específicamente para el placer femenino. Crea ondas vibratorias que estimulan el clítoris sin llegar a tocarlo, y se puede utilizar en soledad o en pareja. Al calor de su éxito nació también el Satisfyer masculino, con un funcionamiento similar y cuyo efecto también se asemeja al de la estimulación oral.

Los vibradores son otro clásico de los juguetes sexuales, hasta el punto de que algunos/as los consideran el rey absoluto del placer. El mercado ofrece una amplia variedad de formas y materiales: alargados y con superficie irregular, con doble cuerpo para que uno de ellos llegue también al clítoris o en forma de anillo para el pene, entre otros muchos. Debemos recordar que, para un sexo seguro, es necesaria la buena limpieza y el mantenimiento de los aparatos.

Más allá de la cama

Nos acomodamos tanto a un colchón mullido y a la calidez y suavidad de las sábanas que olvidamos que, tiempo atrás, el coche y los lugares alejados y solitarios eran el escenario del placer. No hace falta recurrir a ellos si no es para recordar viejos tiempos y reavivar la llama. En casa también hay múltiples opciones. Una superficie como la mesa o la encimera pueden dar mucho juego desde el momento del petting, y da cabida también a roles sexuales. Por ejemplo, uno de los dos adoptará una posición de sumisión al estar “atrapado/a” entre la superficie y el cuerpo de la otra persona, mientras que el otro actuará de manera dominante “sin dejar” al otro ir. Siempre con consenso y comunicación, claro.

La alfombra es ideal para la llamada postura del perrito. El sofá se convierte en ideal para probar nuevas posturas en las que se aproveche la falta de espacio. El baño tampoco se puede quedar atrás, sobre todo la ducha y la bañera, en caso de tenerla. El contacto con el agua y los geles para favorecer la fluidez y sube la temperatura rápidamente. Eso sí, cuidado con usar el lavabo, el inodoro u otros elementos de cerámica en determinadas posturas, pues se pueden vencer y acabar hiriendo.

El sexo, en definitiva, resultará placentero y seguro si la pareja está dispuesta a explorar nuevos horizontes, si se comunica bien y si son generosos el uno con el otro. Los preliminares no se deben concebir como un simple preámbulo, sino como un medio para que salten chispas en el contacto.





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