Los agricultores granadinos advierten sobre el precio del aceite de oliva: “difícilmente se puede subsistir”

Aseguran que en el último año el coste de este producto ha descendido entre un 30 y un 35 por ciento

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Imagen del desayuno ofrecido | Vídeo: Antonio L. Juárez
Nacho SantanaNacho Santana
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La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Granada ha celebrado esta mañana un desayuno molinero en señal de protesta por los precios del aceite de oliva, un mercado cuyas cifras son cada vez mayores pero en el que el valor del producto desciende progresivamente. Ante esto, han decidido realizar este acto con el objetivo de trasladar la protesta de los olivicultores por los bajos precios que se pueden encontrar desde el origen de este bien.

El secretario general de la plataforma, Nicolás Chica, ha recalcado que Granada está cerrando «una campaña excepcional». Se espera que este 2019 se superen las 150.000 toneladas recogidas en la provincia, que cuenta con más de 200.000 hectáreas cultivadas, dando como resultado una producción que puede costar más de 350 millones de euros, según ha indicado Chica. Sin embargo, pese a lo prometedor de las cifras, desde UPA destacan que «el agricultor apenas puede sobrevivir como consecuencia de los precios del aceite de oliva que tenemos actualmente».

El problema es algo real y constatable con cifras. Según las aportadas por la Unión de Pequeños Agricultores de Granada, en este último cuatrimestre el precio ha descendido en torno a un 18%, mientras que si nos remontamos 365 días atrás, vemos una disminución de entre el 30 y el 35% en el coste del aceite de oliva. De este modo, el precio del aceite de oliva lampante se sitúa en torno a 1,90 euros el kilo; el del aceite virgen a 1,95 y el del aceite de oliva virgen extra se fija en torno a los 2,37 euros, quedando todas ellas por debajo de los costes de producción, fijados en unos 2,40 euros. Ante estas vicisitudes, los agricultores granadinos advierten de que «difícilmente se puede subsistir», por lo que «de permanecer la situación así en varias campañas, muchos agricultores tendrán que plantearse levantar las explotaciones, con estos precios no se puede sobrevivir», según indica el director general de UPA Granada.

«Las pérdidas son muy importantes», señalan, y es que afirman que «el precio del aceite virgen apenas llega a los dos euros cuando el precio normal tendría que ser mínimo de tres para que el agricultor genere un margen de beneficio que pueda hacer que mantenga el desarrollo de la actividad agraria». «A estas alturas de la campaña pensábamos que iban a subir los precios porque las expectativas climáticas son totalmente negativas, eso va a debilitar la producción para la próxima campaña», reconoce Chica, que asegura que esta campaña ha sido una de las diez últimas mejores en España y que la cuota de exportación se ha incrementado en torno a un 12% en el último cuatrimestre. «Vendemos aceite y hay un aumento considerable del consumo de aceite de oliva en el mercado interno», apunta, «no sé qué ocurre para que no suba el precio». 

Aunque desconoce por qué el precio se encuentra tan bajo, piensa que hay «un movimiento especulativo importante», pues indica que «se conoce por parte de los compradores la situación de fragilidad de los productores, saben que el patrimonio comunal olivarero ha cerrado sus depósitos porque no puede haber más entradas, que los agricultores tienen que hacer frente a los costes de la actividad a estas alturas del año y se están aprovechando de esa fragilidad». 

Ante estas circunstancias, piden una serie de soluciones. La primera de ellas pasa por cerrar las bodegas, pues explica el director general de UPA que «no se puede vender aceite a estos precios, hay que recurrir a fórmulas de financiación que permitan no encontrarse en una obligación de venta de aceite de oliva». Una vez logrado esto, destacan la necesidad de «hacer un llamamiento a la gran distribución, que a estas alturas siguen poniendo de manifiesto fórmulas totalmente fraudulentas y que perjudican los intereses de los hombres del campo, concretamente la venta de pérdidas y posicionar en los lineales el aceite de oliva como un producto gancho». Tras esto, y para terminar, piden que la administración actúe «con carácter de urgencia» para «generar estabilidad en un sector tan importante para la provincia de Granada». 

Además, han destacado que, mientras en España el aceite virgen está por debajo de los dos euros, en Italia está cotizando en torno a los cinco. «No entendemos cómo los italianos vienen aquí a comprar el aceite de oliva, esto no puede permanecer así», asegura Nicolás Chica antes de recordar que «muchísimos de los municipios de la provincia viven en régimen de monocultivo y no tienen otra renta, solo la que procede del ejercicio de la actividad». 



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