Eva Tarancón: «No hay muchos niños que sean vagos, sino con trastornos del aprendizaje»

La logopeda de Bla Clínic apunta hacia el desconocimiento por parte de la población de esta profesión y apela contra el intrusismo en el sector

5P4A8026
GranadaDigitalGranadaDigital
0

Eva Tarancón es la directora de Bla Clinic, centro de referencia de logopedia en Granada: Más de doce años de experiencia avalan a una empresa que atiende de forma individualizada y personalizada a más de 1.500 pacientes en todo su recorrido. Un equipo especializado y con dilatada experiencia cubre todas las necesidades de un paciente susceptible de necesitar un tratamiento logopédico en Granada capital y toda su provincia. Logopeda colegiada con gran trayectoria profesional y con más de 12 años de experiencia en la sanidad pública y privada de Granada, Eva Tarancón tiene muy claro el lema de Bla Clinic: . Lo más importante eres tú y tu mejora, todo nuestro equipo te está esperando para resolver tus dudas y ayudarte en todo lo que necesites».

-Pregunta: El diccionario define la logopedia como “tratamiento y corrección de los trastornos que afectan a la voz, a la pronunciación y al lenguaje oral y escrito, mediante técnicas de reeducación”. ¿Cree que mucha gente sabe de la existencia de ese tipo de terapias? ¿Tiene la impresión de que es una especialidad poco conocida y reconocida?

-Respuesta:  La logopedia es una profesión relativamente joven. Considero que existe mucho desconocimiento sobre todo en lo que se refiere a saber si la logopedia es una rama de la psicología , una rama de la medicina o una rama de magisterio y por eso la población confunde a qué profesional debe acudir. La logopedia es una carrera y una profesión con entidad propia que se encarga del estudio, diagnóstico y rehabilitación, como bien comentas, de la voz, el habla, la pronunciación, el lenguaje oral y escrito, la audición, su relación con el lenguaje y las alteraciones del sistema estomatognático, que es el sistema que se encarga de funciones tan importantes como hablar, comer, masticar, respirar, tragar. Hay mucho desconocimiento en lo que se refiere a qué puede hacer un logopeda con un adulto. En los niños sí es más conocido el papel del logopeda pero el logopeda interviene desde los 0 a los 90 años. En los adultos intervenimos, por ejemplo, en aspectos tan importantes como en la recuperación del lenguaje tras un ictus o en la apnea del sueño, evitando o coadyuvando al uso de CPAP.

-P: Cuando un niño empieza a hablar, es relativamente frecuente que se atranque, que repita palabras…Algunos especialistas aseguran que es sólo cuestión de nervios y que es algo que remite. ¿En qué momento debemos empezar a preocuparnos y acudir a un especialista?

-R: Efectivamente hay muchos profesionales como pueden ser los pediatras o los profesores que no derivan a los papás al especialista y esto es un grave error. Maestros y pediatras son profesionales de confianza para los padres y por ende su opinión es muy considerada. Estos profesionales no son los adecuados para decir o diagnosticar una tartamudez evolutiva o una tartamudez propiamente dicha, o de si es un retraso simple del lenguaje o un trastorno específico del lenguaje. Es su responsabilidad por tanto derivar al profesional pertinente, que en este caso son los logopedas. A cualquier papá le diría que actúe en el momento en que detecte alguna dificultad en su hijo, sea del tipo que sea. Una consulta a tiempo puede minimizar trastornos muy severos y deben preocuparse cuando vean que su hijo tartamudea o no habla. El lenguaje y la comunicación es lo que nos hace humanos y es lo más complejo que se adquiere. No debemos banalizar nunca que un niño no hable o que le observemos alguna dificultad porque va a condicionar todo su futuro. Una edad aproximada para empezar a actuar de inmediato si percibimos algo anómalo son los dos años de edad. El logopeda será el encargado de orientar a los padres sobre cómo actuar.

-P: Y en general, ¿en qué circunstancias deberíamos acudir a un logopeda?

-R: La cartera de servicios de un logopeda es muy amplia. Es cómo si le preguntamos al médico de cabecera a qué se dedica. En general podemos decir que el logopeda es el profesional de la salud al que debo acudir si tengo alguna dificultad en la comunicación oral, la deglución ,la audición en su relación con el lenguaje y el lenguaje escrito.

-P: ¿Ocurre en la logopedia, como en otros campos de la salud, que los profesionales tienen que convivir con el intrusismo laboral, con personas que aseguran conocer ese campo sin tener los conocimientos necesarios?

-R: El logopeda es una de las profesiones actualmente con más intrusismo y esto se debe en gran parte al crecimiento tan importante que está teniendo. El logopeda es sanitario, por lo tanto hoy por hoy no podemos trabajar en el ámbito público educativo. Esto significa que en los colegios públicos no hay logopedas contratados por el ministerio de educación. Tampoco en los hospitales públicos un médico rehabilitador puede hacer nuestras funciones para las cuales no ha sido formado, ni denominarse foniatra (especialidad que no existe en España como rama médica), este término proviene de una terminología obsoleta y anticuada. Los logopedas defendemos que una carrera sanitaria, una carrera que te forma junto a la experiencia clínica de años nunca puede ser sustitutivo de un curso de 100 horas y, sobre todo defendemos que la logopedia no es un término, no es una palabra, es una profesión. Para asegurarnos que somos atendidos por el profesional adecuado es necesario que solicitemos el número de colegiado puesto que al igual que a los médicos, se nos exige estar colegiados para garantizar la correcta praxis de la profesión.

-P: ¿Cuáles son los casos más frecuentes que llegan a la consulta de un logopeda?

-R: A nuestra clínica llegan casos muy variados, desde niños que no desarrollan el lenguaje, casos de tartamudez o daño neurológico en adultos y en los últimos tiempos los ortodoncistas nos derivan muchísimos casos de deglución atípica en niños y adultos.

-P: ¿Qué recomendaría a unos padres con un hijo que tiene un severo problema de lenguaje, por ejemplo una tartamudez muy acusada?

-R: La tartamudez no es un problema de lenguaje, es un trastorno del habla. Para explicarlo de manera más sencilla, el lenguaje es aquello que cuando estamos solos con nosotros mismos pensamos y el habla es la parte motora de ese lenguaje, es decir los movimientos motores de los órganos articulatorios para poder ejecutar el lenguaje que pensamos.
La tartamudez es un trastorno en esa parte motora pero no en el lenguaje ni en la inteligencia. A esos papás les diría que acudan de inmediato a un logopeda. Gracias a la plasticidad neuronal podemos hacer que esa tartamudez se minimice a largo plazo y le daremos técnicas y trucos para que el habla sea más fluida. Se trata de cambiar el patrón de habla para minimizar el grado de severidad del trastorno.

– P: ¿Hasta qué punto debe preocupar un problema de dislexia?

-R: La dislexia o trastorno del aprendizaje es muy desconocida para los padres. La mayoría de pacientes viene cuando ya la situación familiar de hacer los deberes se convierte en una tortura o ven que su hijo/a se esfuerza muchísimo y aún así saca malas notas. Creemos que la dislexia es que escriban las letras al revés o los números boca abajo. Es lo que vemos en las películas y nada de eso. La dislexia tiene grados de severidad y es un trastorno en el aprendizaje de la lectura, escritura y/o cálculo. Como cualquier trastorno que se coge a tiempo tiene muchísima mejor evolución y pronóstico y por lo tanto hay que intervenir cuanto antes. Si notamos que hay una discrepancia entre el rendimiento escolar del niño y su inteligencia, que, a pesar de ser un niño despabilado y listo no le cunde el tiempo de estudio, lectura o comprensión, es muy probable que haya una dificultad. Toda la vida escolar es escritura, lectura, comprensión, cálculo…es lo que va a decidir qué quieres ser de mayor, a qué te vas a dedicar. Si no hay un diagnóstico toda la vida escolar será un fracaso y como consecuencia la personal. No hay muchos niños que sean vagos, sí los hay con trastornos del aprendizaje y hay que diagnosticarlos y ayudarlos.



Se el primero en comentar

Deja un comentario