La restauración de bicicletas antiguas, un boom en Granada

Recuperar la vieja bici que algún día usaron los de la anterior generación se ha convertido en todo un arte y negocio

bicicletas por Granada
Bicicletas antiguas por Granada | Foto: Antonio L. Juárez
María GonzálezMaría González
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Restaurar bicicletas se ha convertido en todo un arte. Y no solo eso, es que además está de moda. Se trata de recuperar bicicletas vintage y dotarlas de una nueva vida al más puro estilo clásico, ya sea para su uso o para mera decoración. Puede ser que también sea como consecuencia de la crisis, o simplemente por puro valor sentimental.

Se puede afirmar que la restauración de bicicletas antiguas está en auge. Solo hace falta echar un vistazo a las calles de Granada para ver que cada vez son más los granadinos que pedalean estas joyas clásicas, que lucen incluso mejor que antaño y que posiblemente han pasado bastantes años olvidadas en un trastero. El de los padres de quienes ahora las usan.

Además, si la bicicleta posee un valor sentimental para el propietario, es mucho más gratificante pedalear en ella. Lo que puede resultar un entretenimiento y un intento de recuperar una historia, se ha convertido a su vez en todo un negocio. Los más hábiles optan por la restauración en casa, siempre que se disponga de tiempo y materiales. La restauración de bicicletas puede convertirse no solo en un pasatiempo, sino en un reto.

Pero no todo el mundo nace tan mañoso, lo que nos lleva a la segunda parte: expertos en restauración de bicicletas antiguas. Ya sea como negocio o como  pasión por las dos ruedas,

La oferta no es muy amplia, pero sí completa. Se ofrecen dos tipos de trabajo: una puesta a punto o un lavado de cara completo. Así lo cuenta Silvia Cortés, freelance de restauración de bicicletas: “En el primer caso de trata de trabajar con las materias primas que ya posee el vehículo, en el caso de este tipo de bicicletas, deterioradas. No solo pasa por chapa y pintura, sino que a su vez se hacen todas las reparaciones mecánicas que así necesite”.

En el segundo, la rehabilitación es completa. La prioridad dentro de este tipo de trabajo es dejar la bicicleta lo más parecida posible a como llegó al taller. “Intentamos darle una nueva vida a todas aquellas bicicletas que un día fueron olvidadas, pero cuidando al máximo los detalles, ya que no es solamente cuestión de estética, en este caso entra en juego el componente sentimental del vehículo”

Bicicletas antiguas por Granada | Foto: Antonio L Juárez

Darle vida a esa bicicleta que está por ahí olvidada no es tan fácil. En el caso de las restauraciones completas, el precio puede ir desde los 200 euros hasta los 1.500 euros. Ya que no es solo embellecerla por fuera, sino que mecánicamente funcione y sea de la forma más parecida a la que lo hacía. “A simple vista parece una bicicleta nueva, pero son antiguas con componentes antiguos”.

Pero como todo negocio también tiene su cara B, Silvia Cortés  cuenta además que no solo los precios han subido, sino que muchos vendedores se aprovechan de este filón para colocar los componentes antiguos al doble de precio que se vendían antes. “Debido a la moda de las bicicletas antiguas, la gente ha visto un mercado que se podía explotar presentándolo como una nueva marca, lo que les ha dado la oportunidad de vender piezas que antes no tenían salida, pero que sin embargo ahora la gente compra incluso por el doble o en ocasiones el triple de lo que  costaban en esa época”. No solo ha sido una excusa para subir los precios, sino que muchas tiendas o talleres han visto una salida a aquellos componentes que no la tenían.

Bicicletas antiguas por Granada | Foto: Antonio L Juárez

“Al final todo vuelve, es la típica bici antigua que era de sus padres o de sus abuelos y que ha pasado por prácticamente toda la familia. La moda es cíclica en todos los aspectos y en las bicicletas no iba a ser menos», apunta.

Los expertos como Silvia Cortés lo tienen más que claro: “Es fundamental saber que uso le vamos a dar una vez restaurada, si es de uso diario deberá de tener unas características como calidad en las soldaduras, funcionalidad y sobre todo ligereza. No es lo mismo usar una bici todos los días que hacerlo de forma esporádica o para mera decoración”. Igual pasa con los componentes, es importante que sean compatibles ya que mucha gente se lleva alguna que otra sorpresa cuando comienza a pedalear.

El auge de las fixies

Se puede comprobar que las bicicletas antiguas están de moda. Pero sobre todo está claro que estamos ante un estallido del mundo fixie. Montar en una fixie se podría decir que es como montar a caballo: cuesta acostumbrarse. Estas bicicletas de una única velocidad, es decir, de piñón fijo, no son como las famosas de montaña que triunfaban en los 90 o las profesionales de pelotón. Estas están cuidadas al detalle, son ágiles y aerodinámicas. Las auténticas no llevan freno, aunque en la práctica se los ponen porque es obligatorio llevarlo. Y sobre todo son muy modernas, a pesar de que se inventasen hace más de 100 años. Tanto es así que se ha convertido en el símbolo del desplazamiento eco-friendly.

Bicicleta fixie | Foto: Antonio L Juárez

La moda europea surge de los mensajeros profesionales que necesitaban vehículos sencillos y ligeros, para moverse rápido por las calles. Ahora se han convertido en un símbolo moderno, las emplean estudiantes, artistas o publicistas. Pero ojo, que a pesar de su delicadeza son bicicletas que alcanzan mucha velocidad. De hecho, muchas de ellas acaban en un cuarto porque la gente las compra sin tener conocimiento de ello. Que por otra parte, ¿qué hay más moderno y hipster que una bicicleta antigua colgada en la pared?



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