La contaminación del aire en Granada, un preocupante mal endémico

El último episodio de polución ha provocado que el Ayuntamiento tome medidas urgentes como reducir la velocidad máxima a 30 kilómetro por hora, pero Ecologistas en Acción exigen un plan global para atajar este problema

FOTO COMENTADA: BOINA DE CONTAMINACION EN GRANADA
'Boina' de contaminación sobre la ciudad de Granada | Foto: Antonio L. Juárez
María José Ramírez
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Granada es, junto a Madrid y Barcelona, una de las ciudades españolas con mayor contaminación del aire. La ciudad granadina tiene uno de los peores registros de calidad del aire, que ha ido empeorando hasta superar los niveles límite de dióxido de nitrógeno (NO2) y las partículas en suspensión (PM10), según un informe que elaboró el Ministerio para la Transición Ecológica. En los últimos días, Granada ha sufrido un episodio de contaminación más preocupante propiciado por el anticiclón que afecta a la Península Ibérica y la consiguiente falta de precipitaciones y por la incorporación a la atmósfera de una masa de aire procedente del Sáhara. Esto ha provocado que el Ayuntamiento de Granada tome medidas urgentes y haya decidido limitar la velocidad máxima del tráfico a 30 kilómetros por hora en toda la ciudad para así evitar “la resuspensión de las partículas contaminantes”. Un protocolo de actuación que demandaban desde hace un tiempo Ecologistas en Acción, pues ya se había puesto en marcha en ciudades mucho menos contaminadas que Granada, como es el caso de Valladolid.

“En Granada se tiene que actuar más que en otras ciudades porque se atasca la contaminación. Cuando el viento viene de levante, baja la contaminación, pero se atasca con el viento dominante que hay en Granada”, asegura a GranadaDigital Frederic Chassot, miembro de Ecologistas en Acción. La orografía de la ciudad, que está ubicada en un valle rodeado de montañas, y la escasez de vientos capaces de arrastrar las partículas contaminantes provocan que Granada supere habitualmente los límites de contaminación en el aire.

La ‘boina’ de partículas en suspensión se puede divisar muchos días en Granada. Para Frederic Chassot, de Ecologistas en Acción, la medida de reducir la velocidad en tramos urbanos de Granada a 30 kilómetros por hora es insuficiente, ya que uno de los principales problemas relacionados con la contaminación se produce en la circunvalación, donde muchos vehículos circulan cada día desde pueblos del Área Metropolitana hacia la capital granadina, más de 200.000 según los datos que maneja el Ayuntamiento.

“El concejal de Medio Ambiente dijo que en la circunvalación se iba a reducir la velocidad a 90 kilómetros por hora, pero habría que reducirla más en toda la circunvalación y en las vías de la Vega de Granada”, comenta a GranadaDigital. Esa petición de reducir la velocidad máxima en la circunvalación a los 90 kilómetros por hora ya la trasladó el Ayuntamiento de Granada al Ministerio de Fomento y está a la espera de la contestación de la DGT para ponerla en marcha. Esa reducción de la velocidad en 10 kilómetros por hora en toda la ronda de Circunvalación reduciría considerablemente las emisiones.

Tráfico en la circunvalación de Granada | Foto: Antonio L. Juárez

Ese importante volumen de tráfico diario por la circunvalación afecta directamente a la salud de los granadinos a través de las emisiones de dióxido de nitrógeno y de las partículas contaminantes, que causan problemas en las vías respiratorias o la disminución de la capacidad pulmonar, entre otras afecciones. “Es preocupante la situación en Granada porque cada vez hay más gente que tiene asma. Se sabe que la contaminación se suma a otros factores en la gente que está más débil en su respiración y le afecta, puesto que sus problemas respiratorios van a ampliarse. Hay muertes prematuras en Granada y si hubiera menos contaminación, no morirían tan rápidamente. Es, sin duda, un factor que afecta a la salud”, comenta Frederic Chassot.

Un plan global para reducir la contaminación en el Área Metropolitana es primordial para Ecologistas en Acción, ya que las convergencias de tráfico en las autovías A-44, A-92, A-92G y la segunda circunvalación A-44A en construcción provocan la contaminación en todos los pueblos. Los ayuntamientos ya han dado los primeros pasos para ponerlo en marcha con la firma de una declaración con la que se comprometen a realizar acciones de manera coordinada para combatir la polución, que firmaron 24 alcaldes.

En el documento se recogían tres puntos principales: la puesta en marcha de un plan de mejora de la calidad del aire en cada municipio adherido, la petición a la Junta de Andalucía de un programa de acciones que englobe a todo el Área Metropolitana y la revisión, al menos una vez al año, de las actuaciones llevadas a cabo. El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, ya abogó en esa reunión con el resto de ediles de municipios metropolitanos por desarrollar una alianza metropolitana en la que estén implicadas todas las administraciones con competencias en esta materia. “La contaminación no entiende de fronteras municipales, la capital no puede resolver el problema que producen los vehículos si no es desde el acuerdo con los ayuntamientos del Área Metropolitana. Necesitamos coordinarnos, dialogar y abordar los problemas desde una perspectiva global porque es la única forma de mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas”, aseguró Cuenca, quien incidió en la “necesidad de que la Junta de Andalucía module una norma sobre la calidad del aire para los municipios del cinturón”.

Granada cuenta con tres estaciones de medición de la calidad del aire de la Junta de Andalucía. Una se sitúa en la zona Norte de Granada, junto a una zona de bastante tráfico; otra en el Palacio de Congresos, en plena ciudad, pero donde no hay tanto tráfico rodado; y otra en la Ciudad Deportiva de Armilla, algo más alejada. Frederic Chassot lamenta que no haya una estación de medición de la calidad del aire en más puntos del Área Metropolitana como Santa Fe o Atarfe, “que son zonas muy contaminadas y que no aparecen en los datos”. “Tenemos un aparato de medición de las partículas y Santa Fe tiene niveles que son tres o cuatro veces los de Granada y eso, la población, lo sufre bastante”, lamenta el experto en calidad del aire y miembro de Ecologistas en Acción.

“El problema es que las mediciones de contaminación dan cifras malas en Granada, pero las estaciones anteriores que se encontraban en Avenida Constitución y Avenida de Cádiz tenían niveles del doble de contaminación por nitrógeno. Se sabe que Granada Norte está contaminada por los datos oficiales de Medio Ambiente de la Junta, pero hay otros puntos más contaminados, que se saben que están mucho peor de lo que se dice”, lamenta.

El tráfico es el principal agente contaminante del aire, supone más del 70% | Foto: Antonio L. Juárez

El uso del transporte público para los desplazamientos por la ciudad es una medida que desde el Ayuntamiento aconsejan a la población para ayudar a reducir la contaminación en Granada. Por supuesto también su uso para los desplazamientos desde los municipios del Área Metropolitana. “Es necesario un plan global incorporando a los pueblos del Área Metropolitana, no solo la capital”, ha incidido Frederic Chassot, quien ha señalado que es primordial que la ciudadanía “se conciencie, use más el transporte público y medios de transporte limpios, como la bicicleta, y menos el coche, y tenga en cuenta también que las calderas de calefacción contaminan mucho”.

Otro factor que empeora los datos de la calidad del aire en Granada es la quema agrícola de rastrojos y broza que se produce en la Vega granadina. “Las quemas de poda contaminan muchísimo y están prohibidas, pero no hay mucho control”, lamentan desde Ecologistas en Acción, desde donde también piden que, “ahora que se acercan las elecciones y muchos partidos políticos tienen propuestas en materia de contaminación, se propongan medidas concretas y que se apliquen”, porque lo primordial para atajar el problema de la polución es “concienciar y actuar”.



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