La comunicación, basada en el respeto, el afecto y la confianza: la mejor tecnología punta

IMG_5394
Imagen ilustrativa
Joan Carles March | @joancmarch
2

La comunicación es la mejor tecnología existente. Es una tecnología punta. Para conseguir tener el efecto adecuado que es llegar, necesitamos que ésta se base en el respeto, el afecto y la confianza.

El cambio empieza en uno mismo. Todos los cambios que deseemos efectuar en nuestra vida, han de comenzar con nuestra propia voluntad, con nuestras propias acciones, aunque parezca que se nos rompa el ego en mil pedazos. Y esto es así porque nosotros somos las únicas personas sobre las que tenemos verdadero control, aunque resulte complicado a veces.

Tenemos que mirar hacia dentro de nosotros mismos y percatarnos de cómo llevamos a cabo nuestras habilidades comunicativas, de si nos sirven o empeoran los problemas, de si necesitamos modificarlas.

Comunicarnos de manera efectiva tiene truco, pero no es mágico, es decir, hemos de estar dispuesto a esforzarnos y ponernos a trabajar para cambiar. Ningún cambio se produce de la noche a la mañana. Para ello, hay que entrenar haciendo cosas como encontrar algo de verdad en lo que la otra persona está diciendo, sentir lo que él está sintiendo sin tener que compartir su opinión, siendo necesario preguntar para evitar malos entendidos, para descubrir más sobre lo que piensa o siente el otro, siendo responsable de las emociones de uno y afirmando como nos estamos sintiendo y terminar siempre el conflicto con algo positivo y agradable que decir a la otra persona, aunque estemos muy disgustados lo cual provocará en nosotros una inmensa sensación de paz y el otro ya no estará a la defensiva.

Y todo, con respeto, afecto y confianza:

A. Respeto es una actitud que favorece las relaciones interpersonales adecuadas y satisfactorias. Además, el respeto es la actitud necesaria para convivir sin conflictos, aceptando las diferencias entre las personas. Y el respeto se muestra desde la empatía, es decir, desde la actitud comunicativa que demuestra que sabemos, aceptamos y respetamos como es la otra persona, aunque podamos no compartir sus decisiones, opiniones o comportamientos.

B. El afecto no es más que un estado anímico general compuesto por un conjunto de emociones positivas. Estas emociones nos van a reportar múltiples beneficios a todos nosotros. Tanto es así, que está demostrado que cuidan de nuestra salud, mejoran la percepción que tenemos de nuestro cuerpo y contribuyen a que nuestras relaciones sean más fuertes y placenteras. Los principales componentes del afecto positivo son la alegría, el buen humor, el optimismo, el entusiasmo y el amor, entre otras. Además de los beneficios para nuestra salud, va a fomentar que tengamos unas relaciones sociales más satisfactorias, porque experimentar afecto positivo va a hacer que pongamos en marcha facilitadores sociales de comunicación. También vamos a favorecer la confianza y la cooperación con los demás, así como la generosidad.

C. Y la confianza que es el “pegamento” de la vida y de todas las relaciones. La confianza es el eslabón de acero que consolida toda relación significativa, ahí donde las personas se regalan las mejores amistades, amores o relaciones partiendo siempre de la integridad y la coherencia. Pocas dimensiones psicológicas son tan vitales, tan nutritivas a la vez que complejas como el permitirnos confiar en alguien, como depositar parte de nosotros mismos en otra persona. La confianza es una actitud hacia la vida. Todos hemos experimentado en primera persona las emociones que emergen de una decepción. Sabemos qué sabor tiene y por qué nuestro cerebro interpreta esta falta de armonía como una quemadura, como el quebranto a un bien precioso que concebíamos como irrompible y perdurable. Es común sentirnos humillados y peor aún, pensar que semejante agravio es responsabilidad nuestra por haber confiado. El error nunca estará en quien confía, porque esa es nuestra naturaleza, porque confiar es una necesidad instintiva de nuestro cerebro. El error, el auténtico agravio está en quien traiciona, porque nada es tan ofensivo como romper los lazos sociales por beneficio propio, nada es tan ilógico como ir en contra de uno de los principios más básicos de la humanidad, como es la convivencia, el respeto al grupo y a quienes confían en nosotros.

En este entorno, la clave es trabajar lo que hacemos y decimos (con coherencia entre lo que digo y lo que hago) y sobre todo como lo hacemos y como lo decimos (con coherencia entre lo que digo y como lo digo). Todo ello ayuda a que la comunicación sea de alto valor, con tecnologías o sin ellas. Y si con respeto o, afecto y confianza. Así se consigue llegar a la estación de destino . No solo decir, no solo salir de la estación.

La confianza es un modo de responder, una actitud hacia el presente que nos permitirá llegar hasta un futuro más feliz, más libre, más íntegro. Y con ello, trabajaremos la comunicación de modo que sea cada vez más, la tecnología punta que necesitamos.

Y todo ello, poniendo alma a la vida, ponerle mejor dicho, alma, corazón y vida a los proyectos que ponemos en marcha, lo cual implica un cambio en las formas de hacer y de pensar. Y eso ayuda a mejorar la comunicación. Toda ya hoy, para un mejor fruto mañana.

 

Comentarios

2 comentarios en “La comunicación, basada en el respeto, el afecto y la confianza: la mejor tecnología punta

  1. Gracias me gusta

Deja un comentario