La Audiencia juzga al acusado de asesinar a un hombre hallado en el maletero de su coche

La Fiscalía le pide 18 de prisión por un delito de asesinato y tres años de cárcel para dos cómplices por el supuesto encubrimiento

Real Chancillería de Granada
Los hechos se juzgan en la Audiencia Provincial de Granada | Foto: Antonio L. Juárez
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La Audiencia de Granada acogerá del 7 al 17 de octubre el juicio contra el acusado de asesinar en 2016 al hombre cuyo cuerpo sin vida apareció en el maletero de su coche abandonado en un aparcamiento de Río Tinto (Huelva), que se sentará en el banquillo junto con otros dos amigos que supuestamente encubrieron el crimen.

La Fiscalía ha pedido 18 de prisión para el principal acusado por un delito de asesinato y tres años de cárcel para los otros dos por el supuesto encubrimiento. La vista fue aplazada el pasado abril por la incomparecencia de uno de los abogados y se retomará en octubre en la Sección Segunda de la Audiencia por la fórmula del jurado popular.

La víctima y el presunto asesino era amigos desde la infancia y mantenían además una relación comercial por el cultivo de una plantación de marihuana que tenían en una nave en el polígono industrial Los Álamos de Atarfe (Granada). No obstante, su amistad se fue transformando en «rencillas y animadversión» por desacuerdos sobre el reparto de los beneficios que la víctima, socio capitalista en el negocio, había impuesto al acusado.

Ambos se habían citado en la nave el día del crimen, el 6 de abril de 2016, y el acusado aprovechó que la víctima viajaba sola para esperarle dentro y acecharle con la intención de acabar con su vida, según consta en el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press.

Así, en cuanto la víctima entró en la nave, «y sin darle la más mínima ocasión de defenderse, lo recibió poniéndole una bolsa de plástico en la cabeza y golpeándole en la cabeza con el martillo de un revólver del calibre 38 que portaba al efecto».

El agredido, «aturdido y semiinconsciente, consiguió pasar hasta la sala almacén, contigua a la entrada» y allí «le propició varios disparos, al menos seis, en la cabeza y el cuerpo, hasta que cayó mortalmente herido en el suelo de hormigón de la nave, donde quedaría tendido en un gran chaco de sangre» para luego fallecer.

Sobre las 16,00 horas, el presunto asesino comentó lo ocurrido con sus dos principales amigos y socios en el negocio de la plantación de marihuana y les «solicitó su colaboración para hacer todo lo necesario para eliminar los vestigios» del crimen.

Les encargó así que cortaran las plantas de marihuana, que desmontaran parte de la infraestructura, y fundamentalmente que procedieran al picado del suelo de hormigón de la nave para «retirar los restos» de la mancha de sangre. Así «estuvieron picando» los días siguientes y sacando sacos de escombros para llevarlos a «un lugar solitario y lejano de la nave».

Posteriormente, el principal acusado o personas que no han sido identificadas trasladaron el cadáver hasta la localidad onubense de Río Tinto «simulando un viaje de regreso de éste a su domicilio» en su coche, donde fue abandonado.

Después de que vecinos del entorno denunciaran el fuerte olor que provenía del coche, que no reconocían como habitual en la zona, agentes de la Policía descubrieron el cadáver del hombre en el maletero.



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