Un hostelero de La Herradura salva a un cliente de su local gracias a la maniobra Heimlich

Samuel, gerente de un chiringuito en la playa del municipio costero, actuó con rapidez cuando se percató de que el hombre se estaba atragantando

Samuel hostelero
Samuel, gerente del Amarre, salvó la vida de uno de sus clientes | Foto: Samuel, cedida para GD
Paco García
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Un hostelero de la Costa Tropical ha salvado la vida de uno de sus clientes cuando se atragantaba en el chiringuito Amarre, localizado en la playa de La Herradura. Samuel, gerente de este local en el municipio herradureño cuenta a GranadaDigital cómo salvó la vida de uno de sus clientes realizándole la conocida maniobra Heimlich.

Una pareja se dispuso a comer en Amarre y al pedir la consumición, les sirvieron una tapa de ensaladilla rusa. Samuel, que estaba en ese momento atendiendo a una mesa cercana a esta, empezó a escuchar cómo uno de los comensales comenzaba a toser. Su mujer, agobiada por la situación al ver que su marido no lograba respirar, comenzó a darle golpes en la espalda a modo de ayuda. El hombre se levantó de su mesa para dirigirse a la arena e intentar despejar sus vías respiratorias.

En última instancia, cuando el hombre no podía aguantar mucho más, Samuel, en un acto heroico, practicó al afectado la maniobra Heimlich. El gerente del chiringuito señala que cuando pasó por su lado, “lo cogí por detrás para hacerle la maniobra. En la primera intentona no salió, pero a la segunda soltó el trozo de patata que tenía atrancado en su garganta”. Orgulloso de su rapidez para actuar, Samuel apunta a un posible problema en la glotis que no permitió al individuo tragar bien la comida.

Poner en práctica esta maniobra puede salvar la vida de alguien si se encuentra en dificultades para respirar por obstrucción de sus vías respiratorias. Consiste en situar los brazos alrededor de la cintura de la persona que se está asfixiando y posteriormente, inclinar un poco hacia delante su cintura; instantáneamente, hacer un puño con una de las manos. Colocar el lado del dedo pulgar de su puño entre el ombligo de la persona y la parte más baja de sus costillas -no en las mismas-; y de la misma manera, presionar el puño contra el abdomen de la persona con una compresión rápida hacia adentro y hacia arriba, repitiendo las compresiones hasta que el objeto salga. Si la persona vomita, acuéstelo de lado para evitar que el objeto obstruya totalmente sus vías respiratorias.







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