Los hijos de la pandemia: sólo con nacer en esta época ya han hecho historia

La crisis sanitaria no ha impedido a muchas parejas ser papás y darle un toque de esperanza a la difícil situación provocada por el Covid-19

Reportaje embarazadas
Lucas nació el pasado mes de julio en Granada | Foto cedida por la familia
Rosa NúñezRosa Núñez
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Llamarlos hijos de la pandemia, de la cuarentena, del confinamiento, o del Covid-19 puede parecer un insulto. Pero si se observa con perspectiva, se podría ver hasta como un halago. Durante este último año, que para todos ha sido prácticamente una tortura, por el miedo vivido y por las distancias mantenidas con los seres queridos, aparece una esperanza en forma de barrigas femeninas y bebés. Y es que, en los meses que duró el confinamiento domiciliario, desde marzo hasta junio, muchas parejas se entretuvieron queriéndose. Y otras, después de dicha cuarentena, se lanzaron al mágico y duro -por qué no decirlo- mundo de ser papás.

Los padres de María nunca habían imaginado que tendrían a su hija en plena crisis mundial sanitaria. Tampoco los de Vega y Lucas, o los de Carlota (a la que aún le queda un mes para nacer). GranadaDigital ha contactado con las madres de nueve bebés para saber su experiencia tras la concepción y la gestación de un hijo durante una pandemia.

Alejandro tiene poco más de dos semanas de vida, nació el 4 de enero en Málaga. Sus padres, ella abogada y él, policía nacional, Ana y Luis (de 38 y 40 años, respectivamente), no pensaban que el problema ocasionado por el coronavirus se alargaría tanto en el tiempo. “Enterarme de que estaba embarazada tras decretarse el estado de alarma no me importó, lo que me importaba era la alegría del embarazo. También pensaba que para enero se habría pasado esto y estaríamos mejor”, cuenta por teléfono Ana. Según asegura entre risas esta mamá primeriza, “he tenido un embarazo tan bueno que me da pena que se haya acabado”.

Ana, Luis y Alejandro pasaron el Día de Reyes en el hospital y les regalaron un roscón | Foto cedida por la familia

La economía durante la pandemia y con un hijo en camino

Mónica y su marido, José Antonio (ambos de 41 años), viven en Armilla, y llevaban tiempo planeando tener a Pablo, que nació el pasado 9 de diciembre. El día que se decretó el estado de alarma (14 de marzo), ella no lo sabía, pero su hijo ya estaba en camino. Posteriormente, José Antonio fue adscrito a un ERTE por su empresa, ya que se dedica a la hostelería.

Mónica y José Antonio tuvieron a su hijo Pablo en diciembre | Foto cedida por la familia

Además de los problemas sanitarios, otra consecuencia de la pandemia provocada por el Covid-19 ha sido la crisis económica. El marido de Patri (39), Rafa (37), fue añadido también al ERTE por parte de su empresa en noviembre, tras un primer periodo en esta misma situación desde marzo hasta junio. Tener un bebé ya es un gran desembolso económico, y estas circunstancias han puesto las cosas más difíciles si cabe. Patri, ingeniera de software residente en Málaga, se quedó embarazada justo cuando se decretó el estado de alarma, y es la madre de la última bebé del año 2020 de todas las mujeres entrevistadas. María nació el 10 de diciembre tras doce horas de un “parto durísimo”, pero que “como sabes que después tienes el final feliz, una se aguanta”, manifiesta contenta Patri.

Patri y Rafa con su hija María | Foto cedida por la familia

Nacer con un permiso paterno más largo bajo el brazo

Benjamín (40) disfrutará de las mismas semanas de permiso que su mujer, María (36), cuando nazca la pequeña Valeria en febrero. Esta es la nueva medida que entró en vigor el mismo 1 de enero de 2021. María, natural de Jaén pero residente en la capital granadina, está muy contenta de haberse quedado finalmente embarazada, aunque dice que está nerviosa por estas últimas semanas, ya que será madre primeriza. Hasta ahora no ha tenido ningún problema con las citas médicas, ya que todas se están realizando de manera regular, a excepción de que, por la Seguridad Social, destaca que ahora son telefónicas.

María y Benjamín esperan a Valeria para mediados de febrero | Foto cedida por la familia

Gonzalo, también permitirá a Rafa (34), su papá, descansar durante las mismas semanas que Alba (28), su mujer. Este pequeño futuro vecino de Alcalá la Real (Jaén) nacerá a finales de febrero y su madre, primeriza, comenta que siente que cuando dé a luz será como “una cita a ciegas y que en cuanto salga, me voy a enamorar”.

Gonzalo estará en casa a finales de febrero | Foto cedida por la familia

Una preocupación más añadida

A Carlota le queda apenas un mes para conocer el mundo. Bea (26), su mamá, que está de 36 semanas, se contagió hace dos semanas de Covid-19. “No sé cómo porque he tenido mucha precaución”, admite. Aun así, en su casa, en Chauchina, ella ha sido la única que lo ha pasado; por suerte, ni su marido, José Manuel (27), ni su pequeño hijo Mateo, de 20 meses, lo han cogido. Bea está preocupada, puesto que le han aplazado su próxima ecografía tres semanas: “No se sabe realmente cómo le va a afectar todo esto al bebé”. Por ello además, la pequeña tendrá que nacer en una habitación de hospital rodeada de EPIs y la primera imagen que tendrá de su madre será con una mascarilla puesta. Además, la familia se encuentra en una situación de incertidumbre, ya que aún no saben si José Andrés podrá estar o no presente.

Bea y José Manuel con su primer hijo, Mateo, de 20 meses | Foto cedida por la familia

Jessica (28) no lo pasó nada bien el día que Valeria nació, el pasado 8 de octubre. Y es que, cuando le hicieron la PCR rutinaria en el hospital, previa al parto, el resultado fue positivo. Así que la joven montefrieña tuvo que dar a luz con doble mascarilla, y relata ese día como el peor momento desde que se quedó embarazada, “no por el dolor físico, que al final se pasa, sino por el psicológico”. La pequeña Valeria estuvo separada de su mamá durante sus primeros tres días de vida: “Sólo la veía por las videollamadas que hacía mi pareja”, explica Jessica. Durante ese periodo en el hospital, tuvo que utilizar un sacaleches para alimentar a su hija, y una vez en casa, darle el pecho con mascarilla debido a las medidas de seguridad que debía mantener con la niña. Si bien al principio Ismael (29) se ocupaba de su hija a tiempo completo, a los pocos días de nacer Valeria, él también se había contagiado de Covid-19. Además, a diferencia de Jessica, que fue asintomática, Ismael sí pasó los síntomas de la enfermedad, y debieron mantener un cuidado escrupuloso en casa durante más de dos semanas. Afortunadamente, Valeria no se contagió y a día de hoy sus papás pueden disfrutar de ella de manera normal.

Jessica ya puede disfrutar de la pequeña Valeria, tras más de dos semanas de angustia | Foto cedida por la familia

Sofía (22), mexicana establecida en la Granada natal de su marido, Francisco José (30), declara al otro lado del teléfono “que se olvidaron” de las embarazadas como grupo de riesgo durante los meses de confinamiento, ya que le pospusieron las citas médicas en varias ocasiones. Asimismo, la joven cuenta como anécdota que en pleno embarazo tuvo una crisis asmática y que la trasladaron a la planta Covid-19 del hospital, sin estar ella contagiada, y a riesgo de que pudiera darse esta situación, aunque finalmente no ocurrió así. El parto de su primer hijo, Lucas, que nació el pasado 20 de julio, fue “muy doloroso”, pero cuando vio “sus manitas y su carita, es como si conocieras el amor por primera vez”. Lo que más le ha costado a Sofía ha sido mantenerse tan lejos de su familia, a la que sí pudo visitar junto al recién nacido en el mes de noviembre. Y es curioso que el matrimonio, que se casó un año antes, en noviembre de 2019, se enteró de que Lucas estaba en camino una hora después de darse el ‘Sí, quiero’ en México.

Sofía y Francisco José junto a su hijo, Lucas | Foto cedida por la familia

Diferencias en el seguimiento del embarazo

María José y Jaime (de 34 y 36 años, respectivamente) tuvieron a su hija Vega la madrugada del 21 de octubre. Ellos ya cuentan con la experiencia de tener un hijo anterior a la pandemia, ya que Ainara, de nueve años, ahora se ha convertido en la hermana mayor, toda una responsabilidad. Así lo demuestra cada día cuando vuelve a casa después de su día en el cole, ya que hasta que no se quita la ropa y se lava muy bien las manos, no se acerca a su hermanita. Por su parte, María José no era madre primeriza, pero sí era la primera vez que daba a luz de manera natural, pues Ainara vino al mundo a través de una cesárea. Sin embargo, la montefrieña sostiene que la sanidad “está mejor que antes” a pesar de que al inicio del estado de alarma le cancelaron automáticamente todas sus citas médicas y luego las tuvo de manera desordenada con respecto a las citas regulares. Aun así, considera que ha estado “más tranquila”, porque no ha recibido visitas dadas las medidas de seguridad establecidas: “No hay mal que por bien no venga”.

María José y Jaime con su hija mayor Ainara y la pequeña Vega, aún por llegar en ese momento | Foto cedida por la familia

Cuando se hagan mayores, todos estos bebés podrán contar que vinieron al mundo en medio de una pandemia. Todas sus mamás dicen lo mismo sobre los sentimientos que han experimentado al tenerlos: es un amor inexplicable; querer a una persona antes de conocerla por ser parte de ti, algo indescriptible.







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