La Guardia Civil descubre el punto de origen de un vertido al arroyo de Las Andas de Alhendín

La empresa responsable ha sido denunciada ya que aunque vertía productos declarados como "no peligrosos", "no se debe permitir que pasen a desagües, alcantarillas ni a cursos de agua"

Vertido Seprona
El Equipo de Investigación del Seprona de la Comandancia de Granada acudió a inspeccionar dicho vertido | Foto: Guardia Civil
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La Guardia Civil, tras la alarma social que generó un vertido de aguas residuales en el arroyo de Las Andas a su paso por el municipio de Alhendín, ha localizado el punto de origen de dicho vertido y ha denunciado a la empresa responsable, según ha informado el propio Cuerpo.

El pasado día 29 de enero, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Granada (Seprona) supo a través de las redes sociales de internet y algunos medios de comunicación granadinos que se estaba denunciando un vertido en el arroyo de Las Andas en Alhendín. En las imágenes de un vídeo que circulaba por internet se veía que un colector de la red de saneamiento de la localidad estaba vertiendo al cauce del arroyo agua de color rojizo.

El Equipo de Investigación del Seprona de la Comandancia de Granada acudió a inspeccionar dicho vertido y localizó el colector por el que, en ese momento, se estaba vertiendo agua de color blanco.

Los agentes del Seprona, con la colaboración de un técnico del Ayuntamiento de Alhendín, siguieron aguas arriba la canalización y fueron comprobando “una a una las arquetas de la red de saneamiento hasta llegar a la empresa sospechosa de ser el origen del vertido”. En todas las arquetas hasta dicha empresa, “el caudal era de color blanco, en la arqueta siguiente a la empresa el agua ya no tenía color alguno”.

La Guardia Civil se entrevistó con el responsable de mantenimiento de dicha empresa, inspeccionó las instalaciones y descubrió que en el depósito donde acababan las aguas industriales supuestamente depuradas había una anomalía, ya que estaba lleno de espuma, lo cual indicaba que la depuradora no estaba funcionando correctamente y, por tanto, el agua que finalmente salía de la empresa a la alcantarilla iba sin depurar.

Los agentes del Seprona comprobaron que los productos que manchaban las aguas residuales eran colorantes industriales que están clasificados como “no peligrosos”. No obstante, las mismas fichas de dichos productos advierten que no son biodegradables y que “no se debe permitir que el producto pase a desagües, alcantarillas ni a cursos de agua”.

La Guardia Civil ha elaborado un informe denuncia que ha trasladado a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y al Ayuntamiento de Alhendín.



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