Medusas, salpas y ‘mareas rojas’: un repaso a lo que ha aparecido en las playas de Granada

La costa granadina se enfrenta a su época de mayor ocupación con la protección de su ecosistema como objetivo

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Las playas de la provincia de Granada se preparan para la recepción de miles de bañistas durante estos próximos meses | Foto: Archivo GD
Álvaro HolgadoÁlvaro Holgado
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La riqueza del ecosistema marítimo granadino está fuera de toda duda. Desconocido por muchos y sorprendente en otras tantas ocasiones, sucesos como la aparición de las salpas en las orillas de la playa de Calahonda hace dos semanas evidenciaron el efecto que el enorme movimiento de un mar como el Mediterráneo tiene en la biodiversidad de las aguas costeras en Granada.

Entre los fenónomenos más llamativos se encuentra la noctiluca, una suerte de ‘marea roja’ tal y como se le denomina coloquialmente, que en el caso de la costa granadina suele aparecer de forma anaranjada. La noctiluca es un fenómeno producido por la conjunción de algas en unas condiciones atmosféricas concretas y cuya causa no es otra que la subida de las temperaturas, por lo que no sería extraño encontrar imágenes parecidas a las que el cantautor uruguayo Jorge Drexler inmortalizó en, precisamente, ‘Noctiluca’: “un punto en el mar oscuro donde la luz se acurruca”. Además, el hecho de que el naranja sea predominante sobre el rojo indica la poca toxicidad de las algas, por lo que no es ningún tipo de peligro para los bañistas.

Imagen de la ‘marea roja’ en una de las playas de Granada | Foto: Archivo GD

En cuanto a las mencionadas salpas, de aspecto gelatinoso y transparente, tienen su causa en las súbitas abundancias de fitoplancton, en otras palabras, cuando hay mucha comida. Las salpas producen rápidamente clones, que recogen ese fitoplancton y pueden crecer a un ritmo vertiginoso, eliminando rápidamente el fitoplancton del mar. Asimismo, si el fitoplacton, la comida, es demasiado denso, las salpas acaban por hundirse en el fondo del mar, acumulándose y provocando que las playas se vuelvan viscosas, como su propio cuerpo, haciéndoles pasar penurias a las demás especies que pueblan el ecosistema marítimo. En principio no hay ningún tipo de peligro para los bañistas, pero, como se puede apreciar, no es una buena noticia la sobreabundancia de las mismas. La contaminación de las aguas no son además lo mejor para la aparición de estas especies, teniendo en cuenta que las salpas se alimentan precisamente de ello.

Imagen de las salpas aparecidas en la playa de Calahonda | Foto: Archivo GD

Aunque según fuentes del Ayuntamiento de Almuñécar no hay ni rastro de ellas a día de hoy, otra preocupación constante por parte de aquellos que se acercan a las playas de la provincia granadina es la aparición de las medusas, un hecho que se repite verano tras verano y que mete el miedo en el cuerpo tanto a mayores como a niños. No es para menos teniendo en cuenta que sólo en julio del año pasado la playa de Motril tuvo más de 100 afectados por picaduras de esta especie. Entre las que aparecieron durante en esas fechas las medusas velero, las clavel, las del Mediterráneo, también llamadas medusas huevo frito, y las famosas calavera portuguesa, estas últimas mucho más peligrosas aunque minotarias, fueron la tónica habitual hasta bien pasadas las primeras semanas del verano.

Ante una situación de tal magnitud, no son pocas las investigaciones y proyectos que se han puesto en marcha para evitar más desgracias. El más destacado quizás sea el del Aula del Mar de Málaga, que creó InfoMedusa, una aplicación telefónica que avisa de la actividad de las medusas en las playas. Este verano, Granada y Almería contarán con este servicio, que ya se encuentra disponible tanto para dispositivos Android como iOS.

La iniciativa comenzó a desarrollarse en 2013 debido al incremento de medusas en las costas de la provincia de Málaga, que ha mantenido en vilo durante veranos tanto a bañistas como a empresarios del sector turístico.

A partir de esa fecha comenzó a ponerse en marcha un programa de información y prevención que incluía en la aplicación avisos acerca de la presencia de estos invertebrados, además de la cantidad, variedad y nivel de peligrosidad.

La estabilidad del ecosistema marítimo en Granada, pendiente de un hilo debido a la contaminación

La aparición de nuevas especies o los cambios en la biodiversidad de las playas se debe en gran parte a una degradación de las condiciones iniciales a nivel medioambiental de las zonas costeras en Granada. Si bien por una parte las playas granadinas han recibido buenas noticias tras conseguir la playa de Calahonda una nueva Bandera Azul, una distinción que premia, según la organización, que lleva además ese mismo nombre, a “quienes aman y protegen el medio marino”, esto es la “excelencia de sus playas y el cuidado de la ley de costas”, no son pocas las asociaciones ecologistas que denuncian cierta despreocupación por el estado de las playas granadinas, acusando a estos premios de un excesivo enfoque turístico y un menor grado de preocupación por la naturaleza misma del lugar.

Entre ellas está Ecologistas en Acción que ha creado un contra-galardón, denominado como ‘Bandera Negra’, que enfatiza en la necesidad de cuidar y proteger el medioambiente de algunas zonas costeras de la provincia, así como calificaciones para situaciones de menor gravedad denominados como ‘puntos negros’.

La playa del Peñón y de la Guardia (Salobreña), playa Granada (Motril), playa de las Azucenas (Motril) y las playas de Albuñol y La Rábita son, a juicio de la asociación verde, lugares donde se han producido “impactos de mayor gravedad  como pueden ser vertidos contaminantes, basuras, agresiones urbanísticas o artificialidad de las playas”. Uno de los casos más graves es el citado de la playa de Las Azucenas, donde, insisten los ecologistas, “se sigue recibiendo vertidos de aguas residuales por la Rambla de los Álamos, que usan los responsables de la depuradora como aliviadero cuando les viene bien. Además los temporales van descubriendo las toneladas de escombros y basuras que estaban camufladas bajo la arena”. 

La rambla de los Álamos lleva desemboca en la playa de Las Alucenas | Foto: Ecologistas en acción

 

En cuanto a los ‘puntos negros’, la proximidad de la construcción de nuevas edificaciones es la principal denuncia por parte de la asociación que, tal y como recoge en su informe de 2019, tiene un ejemplo claro en la playa de Cabria, donde las obras y la creación de viviendas con un claro reclamo turístico, estaría suponiendo un efecto negativo en una zona antes natural.

Obras cercanas a la playa de Cabria | Foto: Ecologistas en acción



Comentarios

Un comentario en “Medusas, salpas y ‘mareas rojas’: un repaso a lo que ha aparecido en las playas de Granada

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    Las informaciones de lo que está pasando en Granada son detalladas simple pero al punto

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