El gol del Mirandés tiene acento accitano

A sus 21 años, el granadino Raúl García ha marcado los tres tantos del próximo rival del Granada; su entrenador de la infancia en el Guadix sostiene que “estaba un par de escalones o tres por encima de los demás”

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Raúl García celebra su gol frente al Andorra | Foto: CD Mirandés
Chema Ruiz España
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Raúl García (2000) fue desde pequeño un jugador aventajado. "Se le veía bastante especial. Estaba un par de escalones o tres por encima de los demás", recuerda Santi de Haro, su entrenador desde que era benjamín hasta su primer año en edad infantil, además de su primo. "Es muy complicado llegar al fútbol profesional, porque te lo tienes que ganar y, además tienes que tener esa pizca de suerte, pero si de alguno se podía esperar, era de él", sostiene. No le falló el ojo. El espigado delantero, que se considera natural de Guadix pese a que su partida de nacimiento señale su origen en Olesa de Monserrat, acarició la élite con el Betis, con el que debutó en Primera, pero en este curso decidió salir para hacer su particular mili en Segunda. Recaló bajo préstamo en el Mirandés, próximo rival del Granada, que le ofreció los minutos que necesitaba, y ahora pone acento accitano a los goles en Anduva.

El suyo es un talento precoz. Dio sus primeras patadas al balón en Guadix, el municipio granadino de donde es su familia en cuyo equipo se enroló siendo muy joven. "Era un niño con mucha técnica, que siempre estaba donde tenía que estar, buen compañero y que jugaba muy bien", rescata Lola Vilar, entrenadora entonces de uno de los conjuntos de la cantera del club, poco antes de convertirse en su presidenta. "Él estaba en otra categoría superior. Jugaron la Copa de Andalucía. Destacaba. Se desplazaba muy bien, tenía muy buena visión de juego y golpeaba muy bien el balón", profundiza. 

"Lo tenía todo", resume Santi de Haro. "Siempre fue muy listo y tuvo capacidad para elegir bien. Situación complicada que se le presentase, de allí que salía de la mejor manera posible. Las resolvía siempre bien", escruta quien fuera su técnico. Unas cualidades que, en cierta medida, sorprendían, pues Raúl sacaba varios centímetros a los niños de su edad -ahora mide 1,92 metros-. "Un jugador alto no suele ser muy habilidoso. Sin embargo, él lo era como el que más, y hacía jugar a su equipo", detalla. "Iba muy bien de cabeza. Cuando el equipo estaba apretado, sabía que tenía que darle pausa al juego, cuándo tenía que intentar quedársela y que el equipo saliese… Era muy completo", describe, para finalmente concluir que "tenía algo diferente".

Con el gol en las venas

Y además, le acompañó un olfato goleador que ha respaldado su vertiginoso crecimiento. En las categorías inferiores de Guadix, Raúl contaba sus tantos por decenas, hasta rozar el centenar en algún curso. Unas cifras prometedoras que resultaron llamativas fuera de Granada. "De hecho, se lo llevó el Almería", puntualiza Lola Vilar. "Un año antes de que entrase como presidenta, se hizo un convenio de colaboración con el club indálico, con él y con otro niño más", especifica. El delantero no había cumplido los 13 años cuando se marchó a la cantera almeriense, en la temporada 2013/2014. En su primer ejercicio, aún en edad infantil, marcó 10 goles. En su segundo, ya como cadete, 28.

Todavía permanecía en este escalón de edad cuando debutó con los juveniles, en la campaña 2015/2016, en el que anotó 29 dianas. Hizo 30 en su primera campaña como juvenil, y 22 en su segunda, lo que le permitió debutar en Tercera División con el Almería B con 16 años, casualmente, en Atarfe -antes, había visitado Guadix con el filial indálico, pero se quedó en el banquillo-. Su último año en categorías inferiores lo hizo ya con la camiseta del Betis, club para el que no pasaron desapercibidas sus cifras. Alternó el filial con la División de Honor juvenil, para cerrar su formación con 33 goles entre ambos equipos. 

Como miembro de pleno derecho del Betis Deportivo, en la campaña 2019/2020, Raúl se estrenó en Primera División con el primer equipo bético, con el que ha jugado en total cinco encuentros, pero no logró asentarse. Mientras, engrosaba sus marcas en el filial verdiblanco: 20 tantos en aquel curso, 13 en el siguiente y seis en la pasada temporada. Pedía sitio en la primera plantilla, pero, con Borja Iglesias, Juanmi, Willian José e, incluso, Loren Morón, las puertas se resistían a abrir. Por ello, el pasado verano, con 21 años, hizo las maletas, en busca de minutos de juego.

Titular en Anduva

En el Mirandés, le recibieron con los brazos abiertos. Titular en los cinco encuentros disputados hasta la fecha, no solamente es el máximo artillero del conjunto de Anduva, sino que se trata del único goleador del equipo. Le encumbran tres dianas, de las cuales dos permitieron a su equipo sumar los dos puntos que tiene en el casillero. El último, en la pasada jornada. En esta fecha, visita Los Cármenes como principal referencia ofensiva del cuadro dirigido por Joseba Etxebarría. Y en casa rebosan ilusión.

"Estamos deseando que llegue el sábado por la tarde para ir a verlo a Los Cármenes. Vamos a ir todos", asevera su primo, enganchado al juego de Raúl. "A mí me gusta mucho el fútbol, pero la Segunda División no la he solido seguir nunca. Llevo un par de años o tres, primero con el Betis Deportivo y ahora con el Mirandés, que sigo otro tipo de fútbol al que estoy habituado a seguir por él", reconoce. En él, reconoce aún hoy al delantero que pasó por sus lecciones. "El estilo es casi el mismo. Ha mejorado mucho, pero la forma de jugar y moverse es prácticamente idéntica a cuando era chico", examina ahora al espigado punta.

En él sigue detectando un factor diferencial. "No hay más que ver los partidos que lleva el Mirandés. Es verdad que están teniendo mala suerte, porque hay partidos que están haciendo que son bastante buenos, pero, cuando el equipo flojea, se percibe en él algo diferente al resto. Se le ven las ganas de querer ganar, de correr, de presionar, quiere dar ese paso adelante que hace falta cuando quieres ir a por el partido. Está muy implicado", expone. Todo un talento granadino que, en busca aún de su techo, amenaza este sábado al conjunto de su tierra.







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