El Granada convence en su estreno (0-2)

El conjunto rojiblanco se impone al Ibiza en una actuación seria y sólida, resuelta con goles de Goldar en propia puerta y de Matías Arezo, ambos en el segundo tiempo

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Los jugadores del Granada celebran el gol en propia puerta de Goldar | Foto: LaLiga
Chema Ruiz España
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El Granada ha sumado sus primeros tres puntos de la temporada en un estreno convincente. El conjunto rojiblanco se ha impuesto al Ibiza en Can Misses, en una actuación sólida, durante la que los de Aitor Karanka, sin apabullar, fueron mejores que el cuadro local. Fueron de menos a más los nazaríes, que, dirigidos por el metrónomo de Bodiger, dispusieron de ocasiones para firmar un marcador más amplio, aunque requirieron un golpe de fortuna para abrir la lata. Lo hicieron con un tanto de Goldar en propia puerta, tras una buena acción colectiva poco después del descanso. Ya en el ecuador del segundo tiempo, Matías Arezo, que acababa de entrar, cerró el marcador con una magnífica definición. Se reivindicó el charrúa. De forma anecdótica, el cuadro granadino se coloca en ascenso directo; con firmeza, presenta sus argumentos para optar a él.

Callejón hizo honores al dorsal que luce como rojiblanco y actuó en punta, como única sorpresa del planteamiento del preparador vitoriano, casi idéntico al del amistoso de presentación nazarí. Inquieto, el motrileño se dejó caer para, coordinado con Puertas y Uzuni, generar espacios interiores por los que combinar. André Ferreira fue el elegido de Karanka para defender el arco, protegido por Miguel Rubio, titular pese a sus molestias de rodilla, e Ignasi Miquel, que llevaron la contundencia por bandera. Ricard Sánchez y Quini recorrieron los carriles, mientras que Petrovic y Bodiger tomaron las riendas desde el centro del campo. Soro, que se ha ganado la confianza del entrenador, ejerció de bisagra. Baraja no hizo experimentos. Sin novedades que incluir, alineó el esquema por el que venía mostrando predilección en los ensayos veraniegos, con Ekain y Darío Poveda como doble amenaza en punta, escoltados por Suli y Cristian Herrera.

En apenas un par de minutos, los dos equipos hicieron spoiler de lo que sería el encuentro. El Granada tomó la iniciativa, aunque el balón lo fue cediendo. Uzuni y Puertas se desplazaron hacia dentro para dejar todo el pasillo a los laterales y, junto con Soro y Callejón, presionaron la salida de balón ibicenca hasta el mismo borde del área de Fuzato. Bodiger sacó una batuta y comenzó a dirigir la orquesta, ante un cuadro balear que, agazapado, se armó de paciencia para tratar de aprovechar cada lance en el que pudiera perpetrar un ataque relámpago. Los de Baraja se acoplaron bien al duelo y espesaron la circulación rojiblanca en campo local. Quini culminó un contragolpe con un disparo a las nubes y, pasado ya el cuarto de hora, Puertas zigzagueó en el área, entre Zé Carlos y Armando Shashoua, sin dar con un camarada que hiciera bueno el eslalon.

Los de Aitor Karanka acamparon en la mitad del campo rival, pero andaban nublados. A Shashoua, en cambio, se le encendió la bombilla. Aun trastabillado, sorteó cada piedra rojiblanca que encontró en el camino hasta que cedió a Darío Poveda. El delantero ejecutó mal un pase de tacón y, tras una carambola, fue Suleiman quien finalizó, lejos de inquietar a André Ferreira. El londinense es pura creatividad y el ex del Girona, un incordio constante por banda. Bodiger, en la réplica, levantó el periscopio para ver que la zaga local se había olvidado de Uzuni, que recibió solo en una situación excelente. El albanés, sin embargo, se giró y disparó fuera con el empeine. Eran acciones aisladas, en un duelo que hasta entonces se sumergía en un ritmo anodino.

Se electrificó en el tramo final del primer acto. Se escapó Uzuni por banda y pisó el acelerador para plantarse en las inmediaciones de Fuzato. Tan rápido fue, que debió de sufrir un efecto de visión de túnel, obcecado con el gol. No vio que entraban Puertas y Callejón en el segundo palo e intentó colocarla, con una comba demasiado abierta. Más tarde, Suleiman encaró en el área a Ricard Sánchez, que le cerró el ángulo de tiro para que el intento se marchara fuera. Combinó después bien el Granada, con Bodiger como encargado de imaginar la acción. El balón llegó rechazado a Puertas, que, desde la frontal, orientó el cuerpo hacia su perfil diestro y conectó un zurriagazo que acarició el larguero. Le emuló Petrovic, a pase de Callejón, pero palmeó el guardameta para repeler el chut. Al borde del descanso, fue el propio Ricard Sánchez quien cruzó demasiado tras incorporarse al ataque.

Superiores los de Karanka, intentaron imprimir el mismo ritmo con el que cerraron el primer acto, aunque el tanto inaugural de su temporada fue una aleación de conexión y suerte. Callejón, descolgado hacia la banda zurda, levantó la pelota para que llegase a Puertas, libre en la frontal. El almeriense, que en esta categoría se divierte, atrajo rivales como miel a las abejas, hasta que Uzuni quedó desmarcado. Descargó sobre el albanés y este intentó cruzar, pero Fuzato, en una estirada gatuna, creyó ahuyentar el peligro con un manotazo. Goldar, que andaba por allí, apenas tuvo tiempo para reaccionar cuando el esférico le golpeó en la espinilla y enfiló el camino hacia la red. Se lanzó, en un intento desesperado de frustrar el tanto, pero ya era inevitable.

Los locales se arremangaron, sabedores de que, con el marcador en contra, tenían que dar un paso hacia adelante, y los rojiblancos, que comenzaron a acusar la fatiga, apretaron los dientes para no dejarse llevar por la inercia. Darío Poveda recogió un balón llovido a la salida de un córner, pero le faltó precisión para colocar el tiro; seguidamente, volvió a galopar Suleiman, que envió raso al poste más lejano, pero no llegó Cristian Herrera. Ricard Sánchez emprendió una nueva aventura ofensiva y puso un centro bajo desde la línea de fondo. Soro, con un toque muy sutil, habilitó a Callejón, que esperaba la pelota en el segundo palo, pero impactó con demasiada potencia y se le fue alto.

Los dos técnicos movieron piezas. Sergio Ruiz y Arezo relevaron a Petrovic y Soro en los nazaríes, para rebajar las pulsaciones del encuentro y abrochar los puntos. El uruguayo, un manojo de ansiedad, apenas necesitó siete minutos y un balón al espacio para, por fin, quitarse la losa de marcar en encuentro oficial con el Granada. Ricard Sánchez lo levantó con la izquierda y el charrúa resolvió como un killer. Se adelantó a la defensa, controló con el pecho y empalmó con violencia para batir a Fuzato. Impecable.

Con una ventaja cómoda en el electrónico, el Granada se esmeró por templar lo que restaba de encuentro. Salieron amonestados Sergio Ruiz y Bodiger, en dos acciones que durmieron el partido, y Diop golpeó muy arriba en una de ellas. Debutó Meseguer, por un Callejón discreto, y la cita llegó a su fin, pese al empujón ibicenco, sin sobresaltos. El conjunto rojiblanco sumó sus tres primeros puntos de la temporada en una actuación muy seria. Aunque adoleció de creatividad en tramos, fue resolutivo para establecer un buen punto de partida en su viaje. Las sensaciones que arroja son positivas. Es solo el inicio, pero ya pide sitio en la zona noble de la clasificación.

Ficha técnica:

UD Ibiza: Fuzato; Zé Carlos (Miki Villar, 71’), Goldar, Martín Pascual, Javi Vázquez; Suleiman, Armando Shashoua (Appin, 71’), Iván Morante (Pape Diop, 65’), Cristian Herrera; Ekain (Rodado, 83’) y Darío Poveda (Castel, 65’).

Granada CF: André Ferreira; Ricard Sánchez, Miguel Rubio, Ignasi Miquel, Quini; Njegos Petrovic (Sergio Ruiz, 66’), Yann Bodiger; Antonio Puertas, Soro (Arezo, 66’), Myrto Uzuni; y Callejón (Meseguer, 83’).

Goles: 0-1: Goldar, en propia puerta, min. 50; 0-2: Arezo, min. 73.

Árbitro: Galech Apezteguía. Amonestó al local Goldar, así como a los visitantes Sergio Ruiz y Bodiger.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera jornada de Liga en Segunda División, disputado en el Palladium Can Misses de Ibiza, ante 3.498 espectadores. Antes del inicio del partido, se guardó un minuto de silencio.







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