Gantt destroza al Covirán Granada (64-74)

El conjunto rojinegro ha perdido ante el Carramimbre Valladolid tras una gran actuación del escolta estadounidense en el primer cuarto

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Guille Rubio se lamenta durante un lance del encuentro | Foto: Antonio L. Juárez
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El escenario, pese a las bajas y el cansancio acumulado, era idóneo. El Covirán Granada podía cerrar su ‘semana fantástica’ al lograr un tercer triunfo consecutivo que casi sellaba el billete nazarí para el playoff, y, por si fuera poco, podía hacerlo en casa. Pero Gantt no estaba dispuesto a permitirlo. El escolta estadounidense -anotó 19 puntos- se echó a su equipo a la espalda para destrozar al conjunto rojinegro desde la línea de tres en los dos primeros cuartos y mantener vivas las opciones de entrar en las eliminatorias del Carramimbre Valladolid, que acabó llevándose el triunfo por 64-74.

El conjunto dirigido por Pablo Pin, que regresaba a casa con dos triunfos bajo el brazo y más de dos mil kilómetros en las piernas, veía tras las puertas del Palacio el final de una semana asfixiante. Los lesionados Sergio Olmos, Alo Marín y Alejandro Bortolussi animaban a pie de pista a sus compañeros, conscientes de que el duelo, más que ante un imponente y necesitado Carramimbre Valladolid, era frente a la fatiga. También empujaba, incluso desde antes del comienzo del choque, la hinchada nazarí, que recibió esperanzas al ver a Josep Pérez calentar con sus compañeros. El base valenciano jugó sin problemas, en apariencia, aunque no pudo hacer nada ante el vendaval visitante.

Pin apostó por el quinteto inicial de Coruña, a excepción del recién renovado Joan Pardina, que cedió su sitio a Manu Rodríguez, aunque no dio los resultados que esperaba. Gantt, De la Fuente y Álex Reyes pusieron en ventaja al cuadro vallisoletano, que no tardó en justificar sus buenas cifras en el rebote y, por si fuera poco, las adornó con un magnífico porcentaje en triples. La vieja guardia nazarí, encabezada por un renacido Devin Wright y Carlos de Cobos, junto a Guille Rubio, trató de evitar que los de Paco García se fueran en el marcador, aunque sin éxito.

El aro repelía los inocentes y muy forzados lanzamientos nazaríes, mientras que cada tiro de tres visitante parecía ir teledirigido. Pidió tiempo muerto Pablo Pin para reprender a sus jugadores, que no eran capaces de poner fin a la sangría, pero la historia no cambió. Gantt seguía a lo suyo -cerró el primer cuarto con tantos puntos como el Covirán- y, si bien es cierto que los rojinegros se mostraron menos contemplativos ante los lanzamientos exteriores, comenzaron a ceder faltas personales que no desaprovechó el Carrmimbre Valladolid.

El segundo parcial comenzó con un contundente 16-27 en el electrónico y más nerviosismo que juego en los rojinegros. Sin Gantt sobre la pista, disminuyó el ritmo anotador visitante, aunque eso no implicó que los de Paco García no continuasen engrosando su ventaja. Al ecuador del segundo acto, Alvarado, Adekoya, Hayes y Kazidi ya habían puesto a su equipo con 18 de ventaja, y sin dar señas de debilidad atrás.

Las encontró Josep Pérez, que salió al final del primer cuarto y fue creciéndose con el paso de los minutos. El base de Lliria encontró la llave que abría la muralla para anotar desde la línea de tres y desde el tiro libre, así como para habilitar a Guille Rubio y Devin Wright, los únicos capaces de hacer frente al poderío físico vallisoletano. Pero ni aun así. El Carramimbre Valladolid tenía el choque controlado y, pese a perder el parcial por 17-16, se fue al descanso con un plácido 33-43 a su favor.

A la vuelta de los vestuarios, el cuadro nazarí salió con otro aire, tratando de disolver al cuadro visitante entre posesiones vertiginosas. Carlos Corts y David Iriarte dieron pie a la emoción con dos rápidas canastas, pero Aboubacar y Gantt, reincorporado en pista, se encargaron de recordar cuál era el guion del choque. Adekoya se unió a la fiesta -sumó siete puntos en el tercer parcial- y las esperanzas granadinas desaparecieron casi por completo.

El último cuarto comenzó con un 45-60 que obligaba a los de Pablo Pin a hacer un parcial casi perfecto si querían sacar algo positivo del encuentro. Y no empezó mal. Pérez y Pardina señalaron el camino a seguir, anotando un triple y un tiro de dos que animaron a la hinchada. Más tarde, Manu Rodríguez clavó un nuevo lanzamiento exterior que cambió el gesto de Paco García.

Sin embargo, la losa del primer cuarto era pesada, tanto para evitar un levantamiento rojinegro. El conjunto de Pablo Pin no se rindió y, tal vez, podría haber dado emoción al final si Devin Wright, que lo dio todo, no hubiera errado desde la línea de tiro libre  cuando restaban cinco minutos para el final. Le faltó atino, o simplemente le sobró fatiga.

Guille Rubio, que sumó 23 puntos y acabó siendo el MVP, encarnó la resistencia nazarí con una canasta que entró llorando y un 2+1 que recortó la diferencia a solo ocho puntos, pero quedó en una anécdota ante la percisa muñeca de Óscar Alvarado. Los de Pablo Pin cayeron y piensan ahora en su dura visita al Real Betis, que se enmarca ya, eso sí, en una necesaria vuelta a la normalidad.

Ficha técnica

Covirán Granada: Xabi Oroz, Manu Rodríguez, Devin Wright, Guille Rubio y Carlos de Cobos.

También jugaron: Eloy Almazán, Carlos Corts, Josep Pérez, Joan Pardina y David Iriarte.

Carramimbre Valladolid: Greg Gantt, Óscar Alvarado, Álex Reyes, Seydou Aboubacar y Sergio de la Fuente.

También jugaron: Mike Torres, Kazadi, Carlos Novas y Bradley Hayes.

Árbitros: Lizana Moreno, López Lecuona e Iglesias Ambrosio.

Parciales:16-27; 17-16; 12-17; 19-14.

Resultado final: 64-74.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 28 de la LEB Oro disputado en el Palacio de los Deportes de Granada, ante 4.118 espectadores.



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