Las fallidas candidaturas de Granada para los Juegos Olímpicos de Invierno

Granada llegó a solicitar tres veces la designación para los Juegos Olímpicos de Invierno aunque Sierra Nevada no mostraba facilidades para albergarlos

Campeonatos del Mundo de Esquí Alpino Mundiales Sierra Nevada 1996 96
Campeonato Mundial de Esquí Alpino de 1996 en Sierra Nevada | Foto: Archivo
Miguel Ángel Pérez
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Juegos Olímpicos de Invierno del ’76

Entre los tres intentos a la candidatura, la primera es la menos conocida. Granada aspiraba por primera vez a ser sede de los Juegos Olímpicos de Invierno para el año 1976, una petición por la que al final no se llega por competir y ni siquiera difundir. De hecho, los planos, la villa olímpica y las instalaciones diseñadas no ven la luz hasta el año 1977.

La propuesta se hizo en 1969, la cual no nace del Ayuntamiento, lo hace del mismo Gobierno franquista. Todo era una justificación para las inversiones multimillonarias en Sierra Nevada, con el objetivo de explotar el potencial turístico y su cercanía a la Costa del Sol.

El objetivo es que todo fuera turístico y una vez finalizados los Juegos se le dotara a la Sierra de urbanizaciones, remontes e instalaciones para convertirla en la primera estación europea.

El año clave, ya mencionado, era el 1969 en el que Ayuntamiento sacó el pliego de la subasta pública que estaba en la tercera fase del plan de construcción de Sierra Nevada. Esto incluía un telecabina de Borreguiles al Veleta, otro en la Laguna de Yeguas y un acondicionamiento en las pistas situadas en la zona del helipuerto.

El dossier y el diseño de las instalaciones para llevar a cabo el proyecto se finalizó entre octubre y noviembre de 1969. El documento fue elaborado por el Comité Olímpico Español. Con un total de 68 páginas, no mostraba ninguna profundidad: no había mapas ni ubicación de sedes. Tampoco había los apoyos necesarios del país, la región y la ciudad. Por último, el presupuesto no estaba muy detallado.

Además de eso, el dossier se comprometía a la celebración de las posteriores pruebas de esquí a nivel internacional en Sierra Nevada, aparte de la realización de la campaña publicitaria a nivel mundial y a la presentación final del proyecto, iniciada con la propuesta del 69,  del Comité Olímpico Internacional en junio de 1970, en Amsterdam.

El presupuesto rondaba las 5.443 millones de pesetas. Hacía falta un total de 1.355 millones si se descontaba las inversiones en Sierra Nevada en caso de que no se desarrollase los Juegos Olímpicos. También se hicieron comparativas de gastos . En este caso con la anterior edición en Grenoble, que supuso un gasto total de 14 millones de pesetas, Granada tenía un presupuesto limitado de 9 millones por lo que ya el proyecto se mostraba poco realista.

Iba a contar con dos ejes: uno la propia Sierra Nevada y otro haciendo un nuevo barrio en la propia sierra. Años después de la candidatura, totalmente desaparecida, salió a la luz que el arquitecto Miguel Fisac, uno de los más prestigiosos del país, estuvo al cargo del diseño de los bocetos de la Ciudad Olímpica.

Aun así, meses anteriores a la candidatura se realizaron consultas a especialistas mundiales en nieve. Esto requería viajes y análisis para demostrar que el proyecto era fiable, y desde un primer momento se supo que no lo era.

Juegos Olímpicos de Invierno del ’92

A pesar de ello, Granada no se rendía y optó a la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno del 1992. Quienes se pusieron a cargo del proyecto fueron Antonio Jara, como alcalde de Granada; Jorge Manrique, representante de la estación Sol y nieve; Manuel Peregrina, de la Federación Andaluza de Esquí; y los representantes de la Diputación José Sánchez Faba y Antonio Pipo Jaldo.

Un proyecto que requería nada más y menos que 30.000 millones de pesetas. El problema es que Sierra Nevada todavía estaba por hacer. Entre todo lo que quedaba por finalizar era la ampliación de la carretera de la sierra y construir una nueva vía que permitiera independientemente la subida y la bajada. También se tenían que edificar aparcamientos, una villa olímpica y obviamente las instalaciones deportivas. En este caso, pistas para hockey, de bobsleigh y el falso sueño de un palacio de hielo.

Además de esto, se quería ampliar y modernizar la estación de tren y el ferrocarril a Sierra Nevada. El alcalde presentó la candidatura de la ciudad ante el COE el 28 de noviembre de 1983. A pesar de todo, por problemas similares al igual que la primera candidatura, Granada tuvo que despertar del sueño.

Juegos Olímpicos de Invierno del 2010

Se dice que a la tercera va la vencida, para Granada es un rotundo 0 a la izquierda. El aquel entonces alcalde de Granada, José Moratalla Molina, veía la candidatura como una realidad. Entre los proyectos destacaba el ansiado Palacio de Hielo con el que se pretendía conectar a la ciudad con la Sierra y que la gente se formara practicando el patinaje y el hockey.

La ciudad estaba unida por lograr el sueño, pero en febrero de 2002 empezaron a surgir las quejas, las diferencias y los reproches. Esto llegó al ámbito político provocando luchas por la búsqueda de la rentabilidad política.

Lo que produjo graves heridas, difíciles de curar en la ciudad, fue la decisión que tomó el Comité Olímpico Español de elegir a Jaca como ciudad española candidata a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010. Esto causó la pérdida de casi 2 millones de euros gastados en estudios de viabilidad, promoción, asesoría y viajes. Motivos más que suficientes para que Granada, por tercera vez, viera como pasaba de largo la oportunidad de albergar los Juegos.







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