Joan Carles March: “Cerrar la EASP sería un desprecio hacia la salud pública”

El médico, investigador y profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública confía en que la Junta de Andalucía no tome la decisión de disolver esta institución

Joan Carles March, en primer plano (a la derecha), durante una protesta contra el cierre de la EASP
Joan Carles March, en primer plano (a la derecha), durante una protesta contra el cierre de la EASP | Foto: GD
GranadaDigitalGranadaDigital
0

Pocos conocen tan bien la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) como Joan Carles March, quien fue director de esta institución donde, en la actualidad, ejerce de profesor. Es médico, investigador y una de las voces más autorizadas para hablar del coronavirus. Además, es articulista de GranadaDigital, periódico que se ha puesto en contacto con él para conocer su opinión en torno al informe provisional de auditoría operativa emitido por la firma Ernest & Young y en el cual, en un anexo, se recomienda el cierre de la EASP. March no oculta su preocupación y su enfado por este documento, hecho público por el Comité de Empresa de la institución, que denuncia que “está manipulado de forma intencionada”.

Para Joan Carles March, “la empresa auditora Ernest & Young ha actuado al dictado de lo que quiere la Junta de Andalucía. No puede entenderse este informe, que no hace ninguna comparación con otras empresas ni hace ninguna valoración sobre el tipo de empresa que es la EASP; tampoco hace una valoración de la actividad que realiza en función de otras existentes en Andalucía. En un momento de pandemia, donde la salud pública tiene un papel fundamental y básico, resulta que plantean que es prescindible y que su actividad la pueden desarrollar otras instituciones. Lo peor que se puede encontrar es alguien que manipule y se invente una historia al dictado de lo que quiere la Junta. Y me parece curioso que aparezca justo cuando se ha vuelto a plantear la creación del Instituto Andaluz de Salud. Todo huele a podrido”.

El investigador afincado en Granada muestra su incredulidad ante el documento y asegura no entender las conclusiones que del mismo se extraen ya que, según afirma, “está en un papel sin indexar y sin paginar, que han metido aparte en la auditoría, y que está hecho sin ninguna valoración, estudio o análisis. Plantea que las actividades de la EASP la pueden hacer otras instituciones que, obviamente, no tiene el prestigio que tiene esta institución, con un trabajo detrás de más de 35 años. Me parece increíble y solo tiene sentido si hay un intento de búsqueda y captura de la EASP. No hay otra explicación”.

DEFENSA DE LA SALUD PÚBLICA

March abunda en las afirmaciones del informe, que asegura que las actividades de la EASP las pueden hacer la Fundación Progreso y Salud, IAAP o Fibao (formación, consultoría y docencia). “¿Y por qué no se dice que las actividades de la Fundación Progreso y Salud las puede hacer la EASP? ¿O las de Fibao, que tiene muy poco tiempo de vida?”, se cuestiona el médico. “Este intento de caza y captura está basado en una visión que desprecia la salud pública, que no les interesa, y más en esta situación tan grave de pandemia, inmersos en una crisis sanitaria mundial, precisamente cuando el Ministerio de Sanidad estudia la creación de una Agencia Española de Salud Pública en red con las comunidades autónomas”, reflexiona.

Además, el profesor de la EASP, en su defensa de la institución, dice con rotundidad que “cerrar en estos momentos la Escuela de Salud Pública, que es una institución única en España, en la línea de otras que hay en el mundo, e intentar quitar la salud pública, es de una gravedad impresionante en esta situación que estamos viviendo”.

Cuestionado por los motivos que, a su parecer, pueden estar detrás de la decisión de cerrar la EASP, Joan Carles March asegurar desconocerlos, aunque “si le preguntas a ellos te dirán que quieren hacer un instituto más importante y grande que permita ir a convocatorias europeas, etc. Pero el gran problema es que hace desaparecer la salud pública. Yo solo lo puedo entender por la imagen que, a veces, se ha querido dar de la EASP como un ‘nido de rojos’ cuando en la Escuela conozco a gente de todas las ideologías y que somos profesionales que trabajan en el ámbito de la salud pública. También está ligado a la petición que tienen de Vox de quitar lo que ellos llaman ‘entes instrumentales’. Pero creo que ni una ni otra razón tienen valor ni sentido en una institución de prestigio no solo nacional sino internacional, un centro que es colaborador de la Organización Mundial de la Salud o de la Oficina Panamericana de la Salud y que hace muy poco, por ejemplo, organizó unas jornadas con representantes de 22 países trabajando sobre el coronavirus”.

DUDAS SOBRE EL CIERRE

Un portavoz oficial de la Junta de Andalucía incidió ayer a este periódico que “la Consejería de Salud y Familias no tiene ninguna intención de cerrar la Escuela Andaluza de Salud Pública”. Sin embargo, inquietud de los trabajadores de la EASP surge porque esta declaración no coincide en absoluto con los que les trasladó hace unas semanas Isaac Túnez, secretario general de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Consejería de Salud y Familias. Este informó a los trabajadores que la intención es retomar la creación del Instituto Andaluz de Salud, para lo que propuso la creación de un grupo de discusión, partiendo de la propuesta de integrar la EASP en ese nuevo instituto.

Joan Carles March confía en que la Junta no adopte finalmente esta decisión ya que, según explica, “en febrero de 2020, el pleno del Parlamento de Andalucía se pronunció y declaró que la Escuela debe continuar tal como hoy está configurada, a todos los efectos, sin que deba modificarse su situación. Se aprobó por unanimidad y se insta a que la EASP siga con la misma configuración, organización y funciones. Si la Junta tomara la decisión de cerrarla lo haría en contra de lo aprobado por el propio Parlamento. También confío en el apoyo popular que tuvo la Escuela el año pasado, y que sigue al mismo nivel o mayor, y confío en el apoyo de las sociedades científicas de todo el mundo y de las asociaciones de pacientes. Miles de ciudadanos de este país creen que una institución como la EASP tiene que seguir. Espero que no manipulen las auditorías para hacer lo que quieren hacer ni inventen conclusiones donde no las hay. Lo demás sería faltar a la verdad”.







Se el primero en comentar

Deja un comentario