Gerardo Cuerva: “El cortoplacismo es el mayor lastre que tiene Granada; no hay visión de futuro”

El presidente de los empresarios cree que la provincia “necesita creérselo” y anuncia el impulso del proyecto ‘Granada, el lugar para vivir’ promovido por la Cámara de Comercio

Entrevista a Gerardo Cuerva
Gerardo Cuerva, presidente de la Cámara de Comercio y de la Confederación Granadina de Empresarios, durante su entrevista en GranadaDigital | Foto: Antonio L. Juárez
Manu Bayona / Juan Prieto
0

Convertido en uno de los diez empresarios más influyentes de Andalucía, según la revista Actualidad Económica, Gerardo Cuerva (Granada, 1971) ha adquirido la autoridad suficiente para opinar sobre la ciudad que le vio nacer, analizar su situación y realizar propuestas para el futuro. Consejero delegado del Grupo Cuerva, a su actual condición en cargos locales de presidente de la Cámara de Comercio y de la Confederación Granadina de Empresarios, une a nivel nacional el de vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales y de presidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa, entre otros puestos. Todo ello le confiere credenciales para que sus palabras tengan un peso específico y que sus demandas y recomendaciones sean tenidas en cuenta. Y no son pocos los titulares que ha dejado en esta entrevista, desarrollada durante el transcurso de su visita a GranadaDigital, en la que empresario granadino ha realizado un repaso a la actualidad y ha dejado reflexiones interesantes sobre el futuro.

Pregunta (P): Acumula muchos cargos: presidente Cámara, Confederación, Cepyme, vicepresidente de la CEOE… Asusta un poco, ¿no?

Respuesta (R): Falta lo más importante: padre de tres hijos y felizmente casado, además de empresario. Cuando uno mira todo eso significa tiempo. Todo se traduce en la gestión del tiempo, que es uno de los retos fundamentales de este siglo. Estoy orgulloso de poder participar en muchas de las cosas en las que estoy presente.

P: ¿Cómo ve situada a Granada para afrontar los retos de la nueva década?

R: Es la primera vez, después de mucho tiempo, que alguien me pregunta por algo más allá que pasado mañana. Creo que esta provincia adolece de mayores miras que hoy o mañana. Preguntar por los próximos diez años es signo de que preocupa el futuro de Granada. ¿Cómo lo veo? No lo veo bien encaminado ese futuro porque, desgraciadamente, no encuentro personas de relevancia en la provincia pensando no ya en los próximos diez años, sino en los próximos cuarenta. La clase política no está preocupada de los próximos cuarenta años de Granada, sino en el cortoplacismo.

“Granada necesita herramientas para que sus empresas compitan en igualdad de condiciones”

P: ¿En qué situación se encuentra el tejido empresarial de Granada?

R: No es diferente al tejido empresarial de Andalucía o de España. Predomina la PYME (más del 99,8% lo son). Y, si nos vamos a ratios muy significativos, como los beneficios, cerca de un 50% están en pérdidas o en compensación de pérdidas por ejercicios anteriores. Estamos saliendo de ese bache en el que nos hemos visto inmersos en los últimos años. Granada necesita herramientas para que la empresa granadina compita en igualdad de condiciones con otras. Hablamos de aeropuertos, de costes, de cualquier tipo de acción. ¿Cómo compites con precios y opciones totalmente distintas? En ese sentido, la empresa granadina se encuentra cada vez más cualificada. Hay una hornada de jóvenes, y no tan jóvenes, empresarios al frente de segundas o terceras generaciones de empresas con relevancia histórica que tienen una visión distinta, mucho más global, con intención de darnos la mano y colaborar, algo que no había existido en los últimos años. Ese es un gran paso y creo que se está haciendo bien. Desde la Cámara de Comercio estamos inculcando salir fuera, levantar la cabeza. La empresa granadina tiene que mirar hacia afuera y salir de Granada, aunque también tratamos de traer inversión. Creo que se está perdiendo un poco la ‘vergüenza’ para salir de nuestras fronteras.

Gerardo Cuerva durante la entrevista en GranadaDigital | Foto: Antonio L Juárez

P: ¿Qué acciones realizan desde la Cámara para internacionalizar las empresas?

R: Tenemos un plan de internacionalización con la Diputación en el que, de forma bidireccional, intentamos ese flujo entre la empresa y la economía. Por un lado, la empresa que salga fuera; y, por otro, atraer inversión a nuestra tierra. Se están haciendo muchas acciones en ese sentido. Hace poco tuvimos una misión especial en la que salimos a Estados Unidos y ese cortoplacismo del que hablábamos antes hacía que algunos concejales solo hablaran sobre si iba o no el alcalde. Conocemos cientos de misiones comerciales en el mundo entero, pero si vas al corto plazo, pasan estas cosas. Tenemos que mirar al futuro.

P: En ese futuro hay proyectos muy importantes, entre ellos el acelerador de partículas, donde se necesita unidad y consenso. ¿Es posible una unión real entre la parte empresarial y la parte política para sacar adelante proyectos así?

R: En ese proyecto, desde que arrancó, ha habido consenso. Hemos pasado un período electoral continuo en el que las instituciones que participaban en la elaboración de cómo atraer este proyecto han sido capaces de aguantarse y no hacer política de él. Todos, desde su espacio, han respetado el proyecto como básico y estratégico para la provincia de Granada. Esa debe ser la forma de trabajar, proyectos estratégicos a largo plazo y con unidad en su elaboración. Se habla a nivel nacional de que este país necesita pactos de estado para el funcionamiento a largo plazo; la provincia de Granada, también los necesita. La política de Granada no puede estar en la polémica del día a día. La gestión del Parque de las Ciencias es importante, sin duda, pero ese no es el problema de los próximos cuarenta años. No podemos hacer un problema y que todo el trabajo gire alrededor de cómo está el Parque de las Ciencias. En ese sentido, hay que buscar pilares y proyectos estratégicos a muy largo plazo, inamovibles pase el gobierno que pase. Lo único que tienen que hacer los gobiernos es darle continuidad y mejorarlos. El del acelerador de partículas ha sido un clarísimo ejemplo en el que, cuando las administraciones se han puesto de acuerdo, han sido capaces de trabajar juntos. Y de cara adentro, no de cara afuera.

“¿Por qué no se estudia cuál es el futuro de Sierra Nevada a largo plazo?”

P: Es más sencillo que todos apoyen cuando las instituciones son del mismo signo político. No parece que suceda cuando no es así.

R: Y es lamentable. Desgraciadamente, hemos visto cómo se ha cambiado de opinión. Es otro ejemplo del cortoplacismo, que es el lastre más grande de nuestra provincia. Un ejemplo, la movilidad: LAC, sí; LAC, no. ¿Por qué? ¿Obedece a un plan de movilidad estudiado por una empresa de reconocido prestigio mundial formada por técnicos que saben de esto y nos planifican la movilidad de la capital y el área metropolitana para los próximos cuarenta años? No. Obedece a que entro, cambio y listo. Esa no es la política que necesitamos. Se puede ver perjudicada aún más cuando hay cambio de signos políticos. No conseguimos alinear fuerzas en ese sentido. Otro ejemplo: Sierra Nevada. ¿Por qué no se estudia cuál es el futuro de Sierra Nevada? Existen grandes consultoras de reconocido prestigio internacional para hacer una planificación y elegir el camino a largo plazo, no para los próximos cuatro años, sino mucho más allá, independientemente de quien venga después de un período electoral. Así no podemos ir a ningún sitio.

P: ¿Qué necesita Granada para dar ese salto adelante?

R: Necesita creérselo. Desde Cámara estamos promoviendo una iniciativa que resume todo este sentir. Estamos buscando una marca global de Granada, esa Granada para muchas cosas. Lo definimos en nuestra filosofía y mediante estudios de empresas profesionales que se dedican a eso, a ver cuál ha sido el éxito o el fracaso de una marca de una ciudad o un país. La conclusión es que queremos ‘Granada, el lugar para vivir’; eso lo engloba todo. Es un lugar para hacer cualquier tipo de iniciativa. No la persona de Almería o de Ávila, sino gente de Estados Unidos, Canadá o Hong Kong que se proponga arrancar un proyecto relacionado con la sanidad, o con la cultura, o con el conocimiento; o que vaya a hacer un retiro espiritual y que le salte una alarma que le diga que, dentro de todos los entornos que existen en el mundo, hay uno, que es Granada, que es el lugar ideal para hacerlo. Eso conlleva infraestructuras. Cuánto no conlleva poner en el mundo ‘Granada, el lugar para vivir’. ¿Queremos ser la ciudad de la cultura? Sí. ¿De la biosanidad? Sí. ¿La ciudad del deporte? Sí. Queremos ser la ciudad y la provincia para vivir. Eso resume el sentir de esa parte empresarial que no mira a mañana, sino a mucho más largo plazo. Para eso hay un largo camino y unas estrategias que son las que tenemos para intentar convencer a los políticos de que esto tiene que ser así. Nosotros no vamos a permitir que Granada se pare, esa es nuestra filosofía. Nosotros sí queremos pensar en los próximos cuarenta años de Granada. Nos interesa y nos preocupa que el autobús se mueva, pero mucho más el plan de movilidad de futuro de la provincia.

“No hay que pensar en las infraestructuras de siempre, sino en las del futuro”

P: ¿Tenemos ya infraestructuras adecuadas para una ciudad como Granada?

R: Yo creo que no. Subimos siempre el mismo escalón al hablar del AVE, del Metro o de la conexión ferroviaria con Motril no es nada nuevo. O la conexión de Granada con el aeropuerto. ¿Por qué no poner encima de la mesa las infraestructuras de siempre sino las del futuro? Una conexión con la Alhambra, con Sierra Nevada, con el aeropuerto de Málaga. Y no solo infraestructuras viales, sino hidráulicas, energéticas, etc. Hemos jugado a ser la ‘provincia mundial en la energía renovable’ y detestamos las infraestructuras energéticas asociadas que necesitamos para ello. ¿Qué queremos ser? Hay que pensar no en las infraestructuras de siempre, que las deberíamos tener ya amortizadas en nuestro pensamiento, sino en las del futuro. El temor de los empresarios de Granada es que nadie está pensando en las infraestructuras del futuro. Necesitamos planificar la Granada del futuro.

Gerardo Cuerva durante la entrevista en GranadaDigital | Foto: Antonio L Juárez

P: Surgen polémicas con el dinero de la Alhambra, la gestión de Sierra Nevada o, ahora, con la del Parque de las Ciencias. ¿Qué le hace pensar todo esto?

R: Que nadie se preocupa del futuro y a todos les interesa mucho el titular de mañana en los medios de comunicación. Y eso es peligrosísimo. Conducir con luces cortas en una carretera sinuosa como es la actividad diaria de una ciudad o de una provincia es muy peligroso. En Granada se están haciendo polémicas estériles, que no conducen a nada y que llevan mucho tiempo de debate y no conducen a nada. Lo del Parque de las Ciencias, por ejemplo. Claro que quiero control por parte de la Administración, como es normal. ¿Eso significa que no pueda haber una gestión independiente, o que el exceso regulatorio de la burocracia te impida una gestión normal? Eso tampoco lo quiero. Pero estudiemos lo que hay. No, creamos la polémica, inundamos los periódicos, promovemos el abrazo y, después, ¿qué? ¿Hemos arreglado algo? ¿Seguimos preocupados? ¿Ya no está el problema? A golpe de sentimiento no se va a ningún sitio.

P: ¿Además de mirar a largo plazo, hay alguna demanda más concreta y específica por parte de los empresarios granadinos?

R: Ese ‘Granada, el lugar para vivir’ ocupa una buena parte de nuestro esfuerzo. Lo más significativo ahora mismo es el acelerador de partículas. Es un proyecto que cambia el concepto de una Granada no para nosotros, sino a nivel mundial. La consecución y la formación de un proyecto de ese tipo pone a Granada en otra escena y otro plano. El esfuerzo debiera ser máximo por parte de todas las administraciones. Vamos a poner toda la carne en el asador para llevarlo a buen fin. Tampoco quisiera destacar una infraestructura como más importante, todas lo son en su conjunto. Las energéticas son tan importantes como las de transporte. Pero el proyecto que más puede poner en relieve el sentimiento de lo que estamos hablando es el acelerador.

“El turismo debe seguir siendo un pilar básico de nuestra economía”

P: Una parte muy importante de Granada vive del turismo. ¿Se debe apostar más por el sector servicios?

R: Este sector, principalmente el turismo, ha sido uno de los pilares económicos de Granada en los últimos 50 o 100 años. Al igual que fue el de la construcción, y hemos tenido muchos problemas asociados a él. Para el futuro, el sector servicios y el turismo deben seguir siendo un pilar básico de nuestra economía. Además, tenemos unas condiciones únicas en el mundo para explotarlo. Pero me gustaría que se hiciera con mayor visión y calado. Pusimos en marcha con otras provincias la iniciativa ‘Andalucía, Sol’. Se pretendía de alguna manera ampliar el radio de espectro de ese turismo, intentar captar turismo de largo alcance. Eso sería muy importante, poder ir a otros continentes para acercar turistas de alto poder adquisitivo. Queda mucho por hacer e intentamos dotar nuestras infraestructuras, hoteles y restaurantes de los mejores servicios, profesionales e instalaciones, pero necesitamos una administración que nos ayude a esa filosofía de mejorar el turismo.

P: Justamente ahora cumple un año como presidente de la Cepyme. ¿Cuál es su balance?

R: Mucha prudencia. Cuando llegué, aunque llevo tiempo en organizaciones empresariales, lo hice con mucha prudencia y aprendizaje. Creo que es un momento de aprender, ver y conocer. Este año me ha dado una visión mucho más general de mi país, he sido un afortunado en ese sentido. Lo han sufrido las empresas de mi familia y mi familia directa, pero he recorrido un montón de rincones de España, he conocido empresas y actividades distintas. Eso me ha hecho ser mejor persona y tengo más conocimiento relacionado con el mundo empresarial. Este primer año lo resumo con este bagaje de conocimiento, aprendizaje, humildad y de formar una opinión que sea válida para la defensa de los intereses de las PYME. Es mucho más prudente conocer, aprender, ver, palpar, sentir qué es lo que realmente la empresa necesita y demanda para poder defenderlo.

“Los empresarios queríamos un Gobierno estable y moderado, pero es pronto para juzgarlo”

P: Como presidente del Cepyme y vicepresidente de la CEOE, ¿qué opinión tiene sobre el nuevo Gobierno de España?

R: Queríamos un Gobierno estable y moderado. Creo que juzgar a un Gobierno que todavía no ha tomado medidas no es prudente. Parece que la música y la letra que han puesto a los distintos acuerdos no va en sintonía con lo que el mundo empresarial ha venido demandando en los últimos tiempos, pero vamos a esperar a ver qué ocurre. Estamos dispuestos a negociar siempre. Los problemas del mundo de la empresa y del trabajador se deben dirimir en el diálogo social, que esos cuarenta años que llevamos construyéndolo han contribuido mucho a la mejora de España, y que aquellos problemas relacionados con el trabajador y el empresario se vuelquen en la mesa del diálogo social. A los empresarios no nos gusta la hiperregulación. Parece que están saliendo carteras de carteras de subcarteras. Gobernar no es legislar, sino gestionar. No es sacar normas como churros. Con este Gobierno de coalición están apareciendo subdivisiones de carteras y a ver qué conlleva esto. Hay que ser prudente. Hemos dado la bienvenida desde la CEOE y desde las Cepyme, lo cortés no quita lo valiente, pero no sé si estaremos más o menos de acuerdo. Pero siempre dispuestos a la negociación y al diálogo, como no puede ser de otra forma.

P: Si llega, ¿estamos preparados para afrontar una nueva crisis?

R: No soy un experto economista. Soy un empresario jugando el papel de dirigente empresarial. Si vemos el marco externo macroeconómico, España ha tenido la ventaja y la suerte de que todos los vientos han venido de cola empujando a favor. Por ejemplo: el tipo de interés y el precio del crudo. Si cualquiera de esos dos parámetros cambiara de forma considerable, se nos pueden ver las vergüenzas estructurales de nuestro sistema. Tenemos que pensar que no hemos salido del bache. Como decía al principio, casi el 50% de las PYME continúan en pérdidas o en compensación de las mismas. Estamos en mejor situación que en años anteriores, pero todavía en esa recomposición del crecimiento. Por eso es muy importante no hacer experimentos. Me preocupa mucho ese populismo en muchas medidas, por ejemplo, la subida del salario mínimo. ¿A quién no le gusta pagarle muy bien a los trabajadores? Pero siempre desde un mínimo de competitividad y productividad. Cuidado con confundir lo que queremos con lo que se puede. España está en mejores condiciones, no estamos en una recesión, aunque se está desacelerando la economía a nivel mundial y lo estamos viendo. Es el momento de ser realista, ajustar las velas y no lanzar las campanas al vuelo con lo que la gente quiera escuchar.

Gerardo Cuerva durante la entrevista en GranadaDigital | Foto: Antonio L Juárez

P: Acumula muchas siglas en sus cargos, pero ninguna es una sigla política. ¿Ha pensado dar el salto a la política alguna vez?

R: Yo hago política, política económica (ríe). No, nunca lo he pensado, aunque mentiría si dijera que no me lo han propuesto. No pasa ahora mismo por mi cabeza; en mi condición humana y profesional me siento muy realizado, creo que contribuyo con las familias que forman parte de mi familia empresarial -trabajadores y accionistas del Grupo Cuerva- y, por otro lado, me siento muy recompensado a nivel social en todas estas iniciativas a nivel empresarial en las que participo. No me lo planteo.

“Nunca he pensado en entrar en política, aunque me lo han propuesto”

P: ¿No ha tenido el sueño de ser alcalde de Granada?

R: Cualquier persona de bien lo ha soñado, pero ahora mismo en mi cabeza solo está quedar a disposición de esta provincia y de esta ciudad. Mi acento y mi forma de hablar, seguramente no sea la más correcta y cuando estoy en cualquier lugar de España o del mundo, siempre me dicen “tú no eres de aquí, ¿no?”, y respondo “no, yo soy de Granada”. Y me siento muy orgulloso de serlo, vendo muy fácil Granada y me gusta ser embajador de mi tierra. Pero cuando vengo aquí me gustaría mejorar muchas cosas de las que hacemos. Desde mi humilde posición, todo lo que pueda aportar para que Granada mejore lo pondré al servicio de esta magnífica tierra.



Se el primero en comentar

Deja un comentario