Endesa finaliza las obras para reforzar el suministro en la Zona Norte De Granada

La nueva infraestructura cuenta con una inversión de 440.000 euros y entrará en funcionamiento la próxima semana

Obras en la Zona Norte | Foto: Archivo
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Endesa ha finalizado las obras de construcción de una nueva línea de media tensión, de 20 kilovoltios, que reforzará el suministro en la Zona Norte de Granada, con el objetivo de reducir la saturación de las redes que provocan los enganches ilegales en la actual línea.

La nueva infraestructura que entrará en servicio la semana que viene se ha llevado a cabo en tiempo récord y con una inversión que ronda el medio millón de euros (440.000 euros). Esta actuación extraordinaria se une a los 3 millones de euros que Endesa ya ha invertido en la Zona Norte de Granada en 2020 con el fin de intentar paliar la problemática que generan los enganches ilegales en esta zona de la capital granadina donde el 65% de la energía que se demanda es de forma fraudulenta, como lo certificó la auditoria llevada a cabo por la Junta de Andalucía el pasado año.

Para la instalación de esta nueva línea de media tensión se ha llevado a cabo una canalización de más de dos kilómetros desde la Subestación Pulianas hasta la Zona Norte. Tras las obras de canalización se llevó a cabo la instalación de 7.500 metros de cableado de media tensión, concluyendo la semana que viene con la puesta en servicio de la nueva línea que beneficiará directamente a todo el entorno de la Zona Norte al dotar de más potencia a las instalaciones.

Aumento de las incidencias a pesar de los 3 millones de inversión

Tras el Plan excepcional de Inversión llevado a cabo por Endesa desde diciembre de 2019, que ha supuesto el refuerzo de toda la red de media y baja tensión existente y la instalación de cuatro nuevos centros de transformación instalados en tiempo récord en las calles Puerto Lumbreras, José Acosta Medina, Pintor Joaquín Capulino Jaúregui y Pedro Machuca, se ha conseguido aumentar la potencia instalada un 200% en la zona.

Todas estas instalaciones puestas en servicio en los barrios de La Paz, Rey Badis y Cartuja, donde hay 2.300 viviendas, cuentan ahora con una potencia como para dar suministro a 11.000 puntos de consumo. Sin embargo, la red de distribución sigue soportando cargas muy por encima de la potencia contratada que ocasionan daños en las instalaciones nuevas, aun estando sobredimensionadas.

Un ejemplo claro, que se puede extrapolar a otros puntos de la red de la Zona Norte, es el Centro de Transformación Tarragona, ubicado en el Barrio de La Paz, que en agosto de 2019 daba suministro a 702 usuarios, de los cuales únicamente el 43% tenía contrato, el resto eran enganches ilegales (394), lo que provocaba cortes de suministro.

En ese momento se duplicó la potencia instalada en el centro de transformación con la instalación de una segunda máquina transformadora, lo que redundó en una disminución considerable de las incidencias, pero no se consiguió la descarga del centro de transformación, a pesar de doblar su potencia.

En los meses siguientes hasta mayo de 2020 se han llevado a cabo diferentes actuaciones para la redistribución de la red de baja tensión que parte de este centro de transformación hacia a los puntos de consumo. Con ello se disminuyeron los puntos de suministro que dependían de este centro de transformación, pasando de 702 a 324 usuarios.

De esta manera, se aumentó en un 33% la potencia instalada para alimentar solo a 324 usuarios, de los cuales únicamente el 37% tenía contrato, es decir que había 202 suministros enganchados ilegalmente. Además, con estos trabajos la potencia media instalada en el centro de transformación por cliente pasó de ser de 5,8 kW/cliente a 22 kW/cliente.

Sin embargo, a pesar de todas estas obras para intentar paliar las incidencias, desde el pasado mes de agosto han vuelto a repuntar los cortes de suministro, llegando al mismo nivel que en 2019 antes de la ampliación del centro de transformación. Esto se debe a que las cargas de los transformadores doblan nuevamente las cargas medidas en mayo de 2020, justo al finalizar las obras de redistribución de la red de baja tensión, lo que se justifica únicamente por un consumo desmedido.

Toda esta situación es la que se está replicando en una calle concreta de Casería de Montijo que está afectando a toda la zona. Los técnicos de Endesa están empezando a detectar que de los tres centros de transformación que abastecen a la zona, uno registra el 77% de las incidencias de la zona y un descenso del volumen de contratación de suministro al 60% y la cifra sigue disminuyendo.

Seguridad de las personas y de las instalaciones

 La defraudación de fluido eléctrico conlleva un elevado riesgo para la salud y la seguridad de las personas al ser instalaciones manipuladas sin ningún tipo de protección. Según la reciente auditoría llevada a cabo por la Delegación del Gobierno de Junta de Andalucía, existen 5.054 viviendas de 20.000 que están conectadas a la red de distribución eléctrica sin contrato de suministro, es decir, uno de cada cinco vecinos de la Zona Norte.

Estas instalaciones no disponen de los preceptivos elementos de protección, tal y como está recogido en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión aprobado por Real Decreto 842/2002, del 2 de agosto, para preservar la seguridad de las personas y los bienes.

Estos enganches irregulares a la red se realizan con materiales no adecuados y sin cumplir las normas de seguridad, generando un enorme peligro para la persona que comete el fraude y para todos sus vecinos, al carecer de protecciones frente a cortocircuitos, electrocuciones o incendios, que se podrían expandir más allá de las viviendas particulares a los bloques de pisos, generando un riesgo real de lesiones graves o incluso de muerte.

Estas viviendas con conexiones irregulares a la red eléctrica carecen de los sistemas de protección básicos: el de la vivienda (cuadro eléctrico), el del cuarto de contadores que protege al portal y el de la caja general de protecciones que salvaguarda al bloque de pisos. En esta situación la única protección que actúa para evitar un incendio es la del centro de transformación de Endesa.

Regularización de las instalaciones y Bono Social

Por todo ello, es fundamental la coordinación entre las diferentes instituciones para regularizar y adecuar los suministros que carecen de contrato y las instalaciones inseguras, y poder así empezar a aplicar las ayudas establecidas por el Estado a través del Bono Social para que las familias con pocos recursos económicos puedan beneficiarse de ellas. En algunos casos estas ayudas pueden suponer la exención de hasta el 100% del abono de la factura eléctrica.

Asimismo, sería necesario acompañar esta acción de regularización de suministros con formación en eficiencia energética que ayuden a los vecinos de la Zona Norte a hacer un consumo responsable.

Precisamente para revertir esta situación, Endesa ya está trabajando con la Subdelegación de Gobierno, el Ayuntamiento y con AVRA (Agencia de la Vivienda y Rehabilitación de Andalucía) para llevar a cabo la regularización de los suministros ilícitos que provocan la saturación de las redes eléctricas afectando a todos los vecinos y generando un problema para la seguridad de las personas que viven en estos entornos.

Colaboración público-privada para detección del fraude

Endesa sigue trabajando con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para llevar a cabo de forma conjunta acciones para detectar el fraude eléctrico, principalmente derivado de las plantaciones de marihuana. En 2020 se han llevado a cabo 16 intervenciones contra el fraude masivo en la Zona Norte de Granada, efectuando 874 cortes de suministro por enganches ilegales. Estas actuaciones se llevan a cabo de la mano de Policía Nacional, con el fin de preservar la seguridad de los técnicos de Endesa que tienen que desempeñar su trabajo con el rostro cubierto y protegidos por las fuerzas del orden.







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