El sueño del Granada se agranda en las botas de Kenedy (2-0)

Los rojiblancos dan un gran paso adelante para buscarse un puesto en los octavos de fina de la Europa League con goles del brasileño y Yangel Herrera

Granada CF - Napoli
Kenedy observa cómo el balón se dirige a la portería en el segundo tanto del Granada CF | Foto: Antonio L. Juárez
Jero CameroJero Camero
0

Este Granada ha vuelto a dar toda una lección de lo que es su lucha. A pesar de las bajas y de los jugadores recientemente recuperados, los hombres de Diego Martínez se lo volvieron a dejar todo sobre el terreno de juego hasta que se quedaron tiesos. Las única notas negativas en una nueva noche mágica con los goles de Yangel y Kenedy, las dieron Vallejo y Gonalons, que tuvieron que pedir el cambio en diferentes momentos del partido.

En un duelo marcado por las ausencias, la recuperación del centro del campo estrella del Granada CF fue determinante. Diego Martínez no dudó y alineó en su once inicial a Yangel Herrera y Maxime Gonalons, a pesar de que ambos habían pasado unas semanas en el dique seco por lesiones y coronavirus. Los dos, junto a Ángel Montoro, dieron una clase táctica y técnica al Nápoles de Gattuso desde los primeros compases.

La seguridad que le galo da como ancla del centro del campo alivia mucho el papel de los centrales y tanto Domingos como Vallejo, y luego Germán que tuvo que entrar por la lesión del canterano madridista, los agradecieron. El primer toque del francés siempre orientado a Montoro, permitía a los rojiblancos pensar con claridad que tipo de jugada realizar.

El tridente de ataque, formado por Machís, Kenedy y Molina permitía total creatividad al mediocentro valenciano. Molina baja los envíos por arriba con una facilidad pasmosa ante Rrahmani y Maksimovic. Mientras, el venezolano y el brasileño percutían y creaban presión por las bandas. Con todas estas posibilidades de ataque, el Granada comenzó a asentarse sobre el césped ante un Nápoles que trataba de dominar la pelota pero que no terminaba de llevar peligro.

Pero el verdadero factor desequilibrante fue Kenedy. El brasileño volvió a ser durante los primeros 45 minutos el hombre más peligroso de los rojiblancos. Su primer detalle de calidad llegó con una ruleta con la que dejó atrás a dos rivales, aunque no fue capaz de definir. El Nápoles, trató de responder por medio de un Fabián que parecía ser el único que tenía las ideas claras.

Aunque nadie le iba a quitar su noche a ‘Míster President’. Tras un saque de esquina fallido, Kenedy colgó un balón al segundo palo para la aparición de Yangel Herrera. El venezolano, haciendo gala a su sobrenombre de ‘Panzer’ entró como un elefante y remató con potencia al palo corto de Meret, pero por la violencia del remate el balón terminó en el fondo de la red. El Granada daba un paso más en el sueño de Europa.

No iba a terminar ahí la fiesta. Los problemas del Nápoles para definir sus jugadas le costaron el segundo mazazo tan solo tres minutos después. El apoyo defensivo de Machís en la frontal del área de Rui Silva se transformó en un robo crucial. Gonalons inició el contragolpe con un nuevo pase a Darwin. La carrera del venezolano estuvo acompañada por Kenedy, que tuvo la prudencia de no meterse en fuera de juego hasta que le dieron el balón. El de Minas Gerais tan solo necesitó un control orientado para acomodarse el balón y soltar un disparo seco y raso al palo largo de Meret.

Llegó el segundo gol. Gattuso se desgañitaba en la banda buscando la forma de animar a sus jugadores y hacerlos despertar de una primera parte anodina. Corrió Osimhen, pero sin la finura necesaria para ver la portería de Rui Silva. Mientras, la fragilidad defensiva de Di Lorenzo la volvía a aprovechar Machís para llegar al área y poner un centro raso que Jorge Molina no transformó en el tercer gol de espuela porque Maksimovic se interpuso entre el balón y la portería.

La primera parte murió tal y como el Granada quería. El paso por los vestuarios enfrió el empuje rojiblanco. La entrada en el terreno de juego de Zielinski dotó al Nápoles de un mayor control del juego. Los rojiblancos cedieron el cuero sin miramientos y buscaron explotar los posibles espacios que se podían generar al contragolpe. La muralla defensiva granadinista repelía un balón tras otro, pero los hombres de arriba estaba demasiado cansados para poder aprovechar las ocasiones.

El dominio partenopeo se hacía cada vez más pesado sobre el juego del Granada. Aun así, ninguno de los intentos inquietaban en demasía al portero luso. La ansiedad en los hombres de Gattuso les obligaba a buscar el gol de cualquier manera, incluso con disparos desde fuera del área que no encontraban la portería de Rui.

El primer disparo entre los tres palo que obligo al cancerbero rojiblanco a ensuciarse los guantes no llegó hasta el minuto 87 de partido con un disparo a la media vuelta de Osimhen que no supuso mayor problema. Pudo llegar el tercero en los pies de Yangel Herrera, pero Meret metió una mano increíble pegada a la cepa del poste para evitar el tanto.

Todavía quedan 90 minutos en el Diego Armando Maradona, pero este Granada mantiene viva la ilusión de toda una ciudad que aún no se quiere despertar de este dulce sueño que es la Europa League.

Ficha técnica:

Granada CF: Rui Silva; Foulquier, Domingos, Vallejo (Germán, 22′), Neva; Gonalons, Montoro Yangel; Machís, Molina y Kenedy.

Nápoles: Meret; Di Lorenzo, Rrahmani, Maksimovic, Mário Rui; Lobotka, Fabián Ruiz, Elmas; Politano, Insigne y Osimhen.

Goles: 1-0, Yangel Herrera (19′); 2-0, Kenedy (21′)

Árbitro: Sergei Karasev (RUS). Amonestó a Foulquier, Rui Silva, Víctor Díaz, Eteki y Montoro en el Granada y a Elmas, Di Lorenzo, Insigne, Zielinski y Mario Rui en el Nápoles.

Incidencias: Partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Europa League, disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes.







Se el primero en comentar

Deja un comentario