“Estoy en condiciones de asegurar que en Ventas de Huelma ha habido una pantera, no un gato”

Eduardo Beltall, el domador de fieras que el Seprona trajo desde Valencia, cree que es el mismo animal que apareció en Almería y confirma que hay un dispositivo listo para retomar la búsqueda en caso de que vuelva a aparecer

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Eduardo Beltall, en una imagen promocional del Circ de Nadal valenciano, donde trabaja | Foto: Captura / Facebook
Miguel López RiveraMiguel López Rivera
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Lo de Ventas de Huelma y su pantera parece ya cosa de otro tiempo, pero lo cierto es que el animal sigue suelto aunque la búsqueda se haya detenido. Desde que el felino fue avistado por primera vez, el Seprona movilizó todo un operativo para capturar al animal. Esfuerzos que ahora parecen relajarse, lo que no significa que la fiera no siga en algún lugar de la provincia. Claro que, dadas las características del animal, y de la orografía de la provincia, la empresa no es nada fácil. A lo largo de hectáreas, Granada tiene sierras, bosques, árboles y un sinfín de estructuras naturales o construidas por la acción del hombre que pueden servir como guarida provisional de la pantera.

Por eso, lo que ahora parece algo harto complicado, que el felino vuelva a dejarse ver, está más cerca de repetirse de lo que creemos. Lo confirma Eduardo Beltall. Es el domador que la Guardia Civil trajo desde Valencia para que colaborara en las labores de captura. Unas labores que, insiste, tienen más que ver con que el felino se vuelva a dejar ver que con apresarlo de forma activa. No en vano, esto último ha sido lo que habría hecho que desapareciese. “La pantera buscó la zona donde menos seres humanos había. Granada tiene mucha naturaleza y mucho jugo y en cualquier lado puede estar. Además, son animales que tienen actividad plena cuando cae el sol, y encima son negros, por lo que es más complicado aún de ver. Yo creo que estará metido en una casa o cueva abandonada. He visto decenas cada día que he estado allí”, avanza a este periódico ya de vuelta en Valencia.

Lo cierto es que, aunque el fulgor se ha bajado, quedan preguntas por resolver. Conviene conocer las respuestas antes de que un nuevo avistamiento de la noche a la mañana sorprenda a unos indefensos excursionistas. ¿Qué tenemos que hacer si nos encontramos a la pantera? ¿Qué protocolo se ha dejado preparado en caso de que alguien vuelva a verla? ¿Por qué sabemos que estamos de verdad ante una pantera y no frente a un gato serval como se ha llegado a afirmar? Contesta Beltall, al que sus 20 años como educador animal están además avalados por el título de Direccción y Gestión de Núcleos Zoológicos. Es domador, sí; y también investigador. Conoce la psicología de los felinos como nadie y tiene todas las respuestas.

Pregunta. ¿Qué operativo hay en caso de que la pantera vuelva a aparecer?

Respuesta. Pues obviamente, nos plantaríamos allí con un operativo que ya hemos dejado listo. Está todo dispuesto para capturarla y que no hubiera problemas. Tenemos preparado un habitáculo especial para que el animal se mantenga en la zona donde esté. Es parecido a donde viven los grandes felinos. El animal tiende a resguardarse en ese lugar. Hablamos de un habitáculo portátil. Desde que fuera avistado hasta su puesta en marcha sólo pasarían horas. Aunque yo ahora haya vuelto a Valencia, se podría ejecutar a distancia en el tiempo en el que me traslado nuevamente a Granada.

P. En el pueblo mucha gente se pregunta qué tienen que hacer si se encuentran de frente a la pantera, por ejemplo, en una excursión con la familia.

R. Si van en grupo, primero hay que llamar a Emergencias y localizar el punto exacto donde se ha visto. Lo segundo, grabarla en directo desde el punto y colgarlo en redes sociales. Eso nos ayudará a entender el entorno por el que se mueve y cómo. Y lo tercero, y esto es muy importante, analizar el comportamiento del animal con tranquilidad para estar a salvo. Sé que es muy difícil, pero si vemos a la pantera, y se dirige hacia nosotros, no podemos retroceder ni correr. Es un error. Intuirá que tenemos miedo y nos perseguirá. Aunque parezca extraño, y sólo en el improbable caso de que se dirija hacia nosotros, tenemos que coger palos o piedras y tirarlos en su dirección. Esto no significa atacarle ni darle, pero sí usar un mecanismo que le haga entender que tenemos armas para defendernos. Levantaremos los brazos para hacer ver que somos más grandes y trataremos de ahuyentarla. Si, evidentemente, tenemos el coche, u otro espacio para resguardarnos cobijados, cerca, entonces sí que podemos retroceder lentamente hasta alcanzarlo. Pero nunca como método para huir. Tenemos que advertirle con señales de que nos podemos defender.

P. De todos los testimonios que ha recogido, ¿cuál le parece científicamente que casa más con la descripción de pantera?

R. Particularmente, me quedo con el matrimonio que la avistó por primera vez. Su descripción está en el mismo rango de estudio del animal. Describen con gran rigor científico un gran felino con unos ojos verdes brillantes. Estos animales tienen este tipo de ojos y es realmente difícil acertar tanto sin haberlos visto antes o sin conocerlos muy bien. También me sorprendieron los dos miembros de Protección Civil que han estado siguiendo al animal. Dentro de su campo de visión, vieron también un gato a unos 30 metros de la pantera, a la que describen con una exactitud meridiana. Es muy difícil describir a ese animal sin verlo. La altura aproximada de la rodilla de un ser humano, el pelo corto, los movimientos… ¿Qué me sucede como investigador? Pues que tengo 600 vecinos que me definen a la perfección un gato grande o un perro. Pero es que dentro de esos 600, hay siete u ocho que saben describir a la perfección a un gran felino de color negro que no es ni un gato ni un perro. Por tanto, sí o sí es una pantera.

P. ¿Y qué le diría a quienes han mantenido la teoría del gato serval?

R. Pues la verdad es que me gustaría hablar con ellos y que me explicaran en qué se basan. Con todas las evidencias que tenemos, y los estudios que hemos hecho, estoy en condiciones de asegurar dos cosas. La primera es que en Ventas de Huelma y Ácula ha habido una pantera. Y la segunda, que ya no está. Hay gente oportunista, unos más buenos y otros no tanto, pero en cualquier caso me gustaría escuchar sus argumentos. El gato de la fotografía que apareció no es el animal que avistaron los vecinos. A ellos me he hartado de ponerle vídeos de gatos y de panteras para que explicaran qué habían visto, y todos eligieron el de la pantera. Vender humo sabemos todos, pero hablar con rigor científico es otra cosa.

P. ¿Podríamos estar ante la pantera que se vio hace un tiempo en Almería?

R. Efectivamente, tiene todas las papeletas para ser el mismo animal que se escapó de Almería. Todo casa a la perfección.

P. ¿Por qué están tan seguros de que no se ha escapado de un circo?

R. Ni de un zoo u otro espacio de conservación. En todos esos lugares, los animales están ‘microchipeados’, por lo que se ha comprobado que no hay ningún animal de estas características que se haya escapado. Es probable que se le haya escapado a alguien que lo compró de forma ilegal. Por eso es importante ponerse en manos de profesionales en esos casos. El desconocimiento es un factor complicado y hace que paguemos justos por pecadores.

P. Precisamente usted tiene más de 20 años de experiencia con ellos…

R. Hemos criado muchísimos animales. El animal confía mucho en nosotros y nosotros en el animal y esa es la ventaja que él nos da. Ellos entienden que somos miembros de la misma familia. Por eso podemos crear espectáculos en circos. Existe una sinergia entre el ser humano y el felino. Nuestro objetivo no es otro que mostrar la naturaleza, por eso este tipo de descuidos nos hace tanto daño como colectivo. Para poder entender a los animales, tenemos que hacer un estudio científico de cada animal. Es la única forma de trabajar con rigor junto a ellos.

P. ¿Usted podría escribir un libro con este caso?

R. El formato de esta historia me remite al de una novela negra. La pantera se ha escapado porque ha nacido en cautividad y por eso busca esa cercanía con el ser humano. Entonces estamos viendo un animal que ha buscado al ser humano, pero montas un dispositivo de la Guardia Civil y se esfuma. Es decir, que en cuanto intuye algo cambia de territorio. Entiende que el territorio que había dispuesto ha sido ampliado por el ser humano. Por eso deja de aparecer por la zona. Pensamos que debe de estar en un lugar natural alejado. Esto abre el abanico a muchas interpretaciones. Los animales en cautividad no son malos, pero sí pueden resultar peligrosos.

P. ¿Qué grado de coordinación ha necesitado crear con la Guardia Civil?

R. Ha sido una coordinación frenética. Batíamos la zona día y noche, ejecutábamos rastreos a fondo. Hemos hecho un estudio amplio de muchas huellas y hemos descartado a muchos animales. He entrevistado a los siete testigos y hemos recreado lo que le sucedió a cada uno de ellos.







Comentarios

Un comentario en ““Estoy en condiciones de asegurar que en Ventas de Huelma ha habido una pantera, no un gato”

  1. Los que han visto a la pantera sí pueden ver fotos y videos de panteras. Una cosa es ser experto en panteras y otra ser experto en declaraciones sobre avistamientos de panteras

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