Los ‘diez mandamientos’ de Granada al Pedal para una segura y correcta movilidad en bicicleta

Seguridad, señalización, respeto al medio ambiente y civismo son algunos de los aspectos fundamentales que destaca su presidente, Manuel Morante, y que recoge la 'nueva movilidad'

BICIS PATINETES ELECTRICOS GRANADA - Dani B 02
La correcta circulación es una de las claves para la buena convivencia de la bici con el resto de vehículos | Fotos y vídeo: Dani Bayona
Miguel López Rivera
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La bicicleta fue concebida durante años como un medio de transporte para ir de la casa al trabajo. No han sido pocos los granadinos que a lo largo de varias décadas se ponían chaqueta y bombín antes de darle a los pedales, aún con el café en la garganta, para no llegar tarde al tajo. La paulatina democratización del coche como sistema de desplazamiento ha ido modelando nuestras costumbres. Tanto que, con el desarrollo de la clase media y la proliferación de los vehículos utilitarios, las bicis empezaron a ser concebidas casi de forma exclusiva como un concepto ligado al deporte. Eso, sin embargo, está empezando a cambiar nuevamente.

Las sociedades actuales se preocupan ahora mucho más por temas como la contaminación, los hábitos de vida saludables o el contacto con la naturaleza; lo que en los últimos tiempos ha ido recuperando la concepción de la bici como herramienta para moverse en el día a día. A eso también ha ayudado, claro está, la enorme densidad de tráfico de las capitales, con el consiguiente aumento de tiempo cuando hay que lidiar, por ejemplo, con un atasco. Granada no sólo no es una excepción, sino que es una de las urbes españolas donde este problema se hace más palpable.

Se trata de la tercera ciudad con niveles más altos de contaminación en el aire de toda España. Ni de lejos es la tercera con más habitantes, tampoco si lo que se tiene en cuenta es el volumen poblacional de las áreas metropolitanas. A esto contribuye, por ejemplo, el hecho de que la Circunvalación Interior sea una de las rondas periféricas más congestionadas del país. La Segunda Circunvalación absorberá 30.000 de los cerca de 150.000 coches que cada día circulan sobre sus carriles. Pero aun así resulta insuficiente.

No cabe duda de que la solución está tanto en los VMP como en las propias bicicletas. Aunque el número de personas que optan por estos modelos limpios cada vez es mayor, no son pocos los que desconocen, al menos en parte, sus obligaciones y derechos a los pedales. Y también los elementos de protección que tienen que usar. Para arrojar luz a lo interrogantes, el Ayuntamiento de Granada aprobó el pasado 21 de julio la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones, Bicicletas y Vehículos de Movilidad Personal. La conocida como ‘nueva movilidad’, en vigor desde el 2 de septiembre, busca transitar hacia un modelo más sostenible en una Granada respirable.
Pero todo lo anterior, requiere del esfuerzo colectivo y la implicación no sólo del Área de Movilidad, sino también de usuarios y asociaciones. GranadaDigital ha contactado con una de las más populares, Granada Al Pedal. Su presidente, Manuel Morante, nos ofrece el decálogo para un uso correcto y seguro de la bicicleta. Lo repasamos a continuación.

1. USAR CASCO, PRENDAS REFLECTANTES, LUCES Y GAFAS DE PROTECCIÓN.

Debe ser nuestro ‘abc’ cuando cogemos el manillar. Casi no hace falta ni recordarlo. El casco nos puede salvar la vida en una caída. Además es obligatorio para los menores de 16 años. Algo que casi todo el mundo tiene claro. Más dudas hay con las protecciones oculares, que evitarán que nos pueda entrar un mosquito o polvo y nos distraigamos. Las prendas reflectantes y las luces siempre ayudarán a que nos vean los demás vehículos, pero es que además la Ordenanza de Movilidad recuerda que es obligatorio llevar una blanca en la parte delantera y una roja en la trasera -además de un catadióptrico triangular- cuando hay condiciones de baja visibilidad.

2. CIRCULAR POR EL CARRIL DERECHO

En vías con más de un carril de circulación por sentido, las bicis lo harán preferentemente por el de la derecha. Aunque por la ciudad se puede usar el centro del carril. Los usuarios también pueden usar el carril bus. Con más de un ciclista, se puede rodar en paralelo en columnas de a dos, mientras que en las rotondas se ha de usar preferentemente el centro del carril externo.

3. INDICAR LAS MANIOBRAS

Tanto si se gira a la izquierda como a la derecha, se tiene que avisar a los vehículos del cambio de maniobra. En ambos casos se hará con el brazo izquierdo. Para el primero, el usuario de la bici lo extenderá completamente del hombro a la palma de la mano, formando un ángulo recto con su tronco. Para el segundo, se extiende el brazo hasta el codo también en ángulo de 90 grados, pero del codo a la palma de la mano, el brazo quedará en paralelo al tronco.

Es importante generar visibilidad al resto de vehículos, el correcto uso de los carriles o saber indicar las maniobras

4. CONOCER LOS TIPOS DE SEÑALES DE TRÁFICO

Agentes, balizas, semáforos, señales verticales y marcas viales nos afectan cuando circulamos por la carretera. También cuando usamos una vía ciclista. Por eso es importante que el usuario se conciencie de que es un elemento más del tráfico. No en vano, hay multitud de señales específicas para bicis. También semáforos, en los tramos donde un carril o acera-bici tiene un cruce con la carretera. Algunas, además, nos informan de la cercanía de sendas ciclables o espacios protegidos para la circulación sobre dos ruedas.

5. RESPETAR LAS SEÑALES DE TRÁFICO

Tan importante como conocer dichas señales es respetarlas. Aunque cada vez existe una mayor concienciación, todavía algunos ciclistas creen que la bici es un elemento segregado del tráfico. La ‘nueva movilidad’ deja claro que, salvo que exista una vía ciclista, se debe circular por la calzada, lo que nos obliga a cumplir las mismas normas que el resto de conductores.

6. MANTENER LA BICICLETA EN CONDICIONES ÓPTIMAS DE CIRCULACIÓN

Usar la bicicleta adecuada y tenerla en condiciones óptimas para circular es importante. Así como no es igual rodar por una carretera asfaltada que por un camino, tampoco resulta lo mismo hacerlo con desperfectos que puedan afectar a la seguridad, como ruedas poco hinchadas o manillares con holgura. Sobre este último elemento, la Ordenanza Municipal recuerda que está prohibido circular soltándose de manos o agarrándose a otros vehículos. Ni que decir tiene que está prohibido el uso de alcohol y otras sustancias estupefacientes. Y también auriculares conectados a un aparato reproductor, así como hablar por teléfono.

Está prohibido circular soltándose de manos, con auriculares conectados a un reproductor o bajo los efectos del alcohol o sustancias estupefacientes

7. LLEVAR LA ROPA ADECUADA

Imprescindible para evitar rasguños, quemaduras o desolladuras si se produce un desequilibrio. Lo ideal es vestir con prendas de manga larga que protejan los brazos y las piernas, así como llevar guantes. Hay que tener en cuenta que en una caída lo instintivo es poner las manos en el suelo para frenar el impacto del asfalto contra el cuerpo.

8. USAR LAS VÍAS RESERVADAS PARA CICLISTAS

En su Anexo I, correspondiente al apartado de definiciones, la Ordenanza Municipal establece cinco tipos de vías:

Pista bici: Vía ciclista segregada del tráfico motorizado, con trazado independiente de las carreteras.

Carril bici: Vía ciclista que discurre adosada a la calzada en un solo sentido o en doble sentido. Será carril bici protegido cuando esté provisto de elementos laterales que lo separen físicamente del resto de la calzada, así como de la acera.

Acera-bici: Vía ciclista señalizada sobre la acera.

Ciclo Carril: carril especialmente acondicionado, destinada en primer lugar a las bicicletas y en la que los vehículos motorizados deberán circular a una velocidad máxima de 30 Km/h o inferior si así estuviera específicamente señalizado. El ciclo carril llevará marcas viales horizontales (pictograma de bicicleta) para su identificación.

Ciclo calle: Calle limitada a una velocidad máxima de 30 km/h o inferior si así estuviera específicamente señalizada.

A ellas cabe añadir los carriles bus-bici y las sendas ciclables, que son vías para peatones y ciclos segregadas del tráfico motorizado y que discurren por espacios abiertos, parques, jardines o bosques.

Se recomienda usar las vías ciclistas y siempre con civismo.

9. REALIZAR UNA MOVILIDAD SOSTENIBLE CON EL MEDIO AMBIENTE

Es uno de las razones de más peso para aparcar -y nunca mejor dicho- el coche. Las bicis no emiten gases contaminantes a la atmósfera, siendo 100% compatibles con un modelo de ciudad sostenible como el de Granada.

10. SER CÍVICO CON EL RESTO DE CIUDADANOS

Es cierto que los ciclistas son mucho más vulnerables cuando comparten espacio con coches e incluso motos. Pero no lo es menos que los peatones también están en desventaja frente a las dos ruedas. Por eso es importante que la convivencia de todos los usuarios es esencial para un modelo de movilidad integral y seguro. En zonas de prioridad peatonal, las bicis tienen que dejar una distancia mínima de con respecto al peatón, y en cualquiera en la que coexistan ambos no se puede superar los cinco kilómetros por hora.

También se puede transitar por calles residenciales en ambos sentidos, aunque sin superar los 20 kilómetros por hora. En las aceras-bici está prohibido superar los 10 kilómetros por hora. Los menores de 12 años pueden usar la acera, pero siempre bajo la tutela de un adulto, sin pasar de 5 kilómetros por hora y respetando la prioridad peatonal.







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