‘Cuatro Remates’ convierte a Granada en la capital del baile flamenco gracias a Milnoff

Karime Amaya, Belén López, Gema Moneo y Paloma Fantova cerraron la jornada del sábado del festival, patrocinado por Cervezas Alhambra, ante un Auditorio Manuel de Falla en pie

Fotos MC Cervezas Alhambra Auditorio Falla Carlos Gijon_
'Cuatro Remates' en el Auditorio Manuel de Falla | Foto y vídeo: Carlos Gijón
Jero Camero
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Milnoff sigue cosechando éxitos, en esta ocasión de la mano de cuatro de la mejores bailaoras del mundo. Pepe Luis Carmona ‘Habichuela‘ ha conseguido lo que está al alcance de muy pocos al juntar en un mismo escenario y bajo un mismo espectáculo a Karime Amaya, Belén López, Gema Moneo y Paloma Fantova.
Cuatro reinas del tablao que hicieron temblar granada con su taconeo durante más de una hora. Único e irrepetible, “una idea que nace desde el corazón”. Sentimiento y fuerza, un arrebato para demostrar que ellas mandan. Por separado son un ciclón que arrebata el aire; juntas, el tiempo se detiene entre tacón y tacón.

La compenetración de las cuatro durante la apertura dejo el listón en un punto muy alto, pero la clave fue que este no dejó de subir cada vez que una de ellas subía al escenario. Cante, palmas, guitarra, percusión, piano e incluso bajo… Todo acompañaba con precisión a las protagonistas.

El nervio de Belén López, la contundencia de Karime Amaya, la precisión de Gema Moneo y el verso libre de Paloma Fantova conformaron una noche llena de magia. Desde que las bailaoras se presentaron en conjunto, el Manuel de Falla les dedicó una sonora ovación que no hizo si no crecer con el paso de cada una de las actuaciones.

Cada minuto representó un nuevo disfrute para los sentidos. Los interludios, aunque amenos, dejaban que le público se repusiera de las emociones transmitidas por las bailaoras al mismo tiempo que caldeaban los ánimos para el siguiente pase. Un torrente de genialidad que escalaba con cada nuevo quejío.

El público animó aún más a las bailaoras, que receptivas de todo el amor recibido se dejaron llevar hasta lo más profundo de su sentimiento. Baile sin tacones, taconeo casi acompañamiento y a capella… Cada una de las cuatro vivió su flamenco y lo transmitió a los afortunados que tuvieron la oportunidad de estar esa noche en el Auditorio granadino.

No hay límite para el flamenco cuando nace de lo profundo. Si necesidad de palabras, las cuatro maestras del baile expresaron lo que esta disciplina supone para muchos. Todas recogieron el guante lanzado por Pepe Luis Carmona ‘Habichuela’, ese de crear desde el corazón, y se lo fueron pasando de una otra hasta que se lo devolvieron al bailaor con más lustre aún si cabe. Una ovación cerrada, con el público en pie, despidió a las cuatro artistas y al elenco que las acompañaba del Manuel de Falla. Broche de oro para una unión única que quedará en el recuerdo de Milnoff y los granadinos.







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