Físico, defensa y Petit Niang, los ingredientes de la revancha perfecta (80-70)

Los rojinegros mantienen el Palacio como fortín y consiguen la quinte victoria de la temporada gracias a un gran partido de toda la plantilla

El Covirán Granada vence a Río Breogán por 80 a 70 | Foto: Antonio L. Juárez
Ainoa Morano
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El de este domingo era un partido diferente, uno de esos que gusta jugar, con cierto sabor a revancha. Sorprendió Pablo pin con su quinteto titular, esta vez sin Thomas Bropleh que presentó ciertas molestias en su tobillo durante la semana. El técnico granadino apostó por su quinteto más físico con Felicio, Ali y Maye de inicio, había que parar como fuese el juego interior de Río Breogán. Tras un intercambio de canastas y con la máxima igualdad instaurada en el marcador, Covirán Granada dio un paso adelante en su defensa. Liderados por Cristiano Felicio y Álex Renfroe en el ataque y por un descomunal Prince Ali en defensa, los rojinegros empezaron a marcar diferencia sobre el parqué. A pesar del gran juego de los granadinos, Breogán conseguía encontrar demasiados tiros liberados. 

La rotación del banquillo dio alas al conjunto local. Pablo pin fue cambiando a sus jugadores en pista a cuenta gotas, lo justo para ir corrigiendo los pequeños errores. La entrada de Petit Niang, Christian Díaz y Thomas Bropleh dio alas a un Covirán Granada que dejó sin respuesta al conjunto gallego en los instantes finales del primer cuarto (26-19). 

El mejor momento del Covirán Granada llegaría en el segundo cuarto. Ha repetido Pablo Pin hasta la saciedad que el físico y los rebotes son claves para ganar un partido y, por fin, los rojinegros dieron su máximo nivel en ambos aspectos. Todos los jugadores en pista aportaban tanto en el ataque como en la defensa, incluso un Ramón Vilá que disfrutó de varios minutos y anotó dos puntos. Breogán no encontraba su juego. Tiros precipitados, pérdidas, demasiados errores provocados por un conjunto local incontestable. Los de Veljko Mrsic conseguían en ciertos momentos dominar el rebote, conseguir hasta cuatro oportunidades de lanzamiento en una jugada, pero la suerte no estaba de su parte. 

Covirán Granada entró en bonus a falta de cinco minutos para el descanso, pero la concentración y el control del partido era tal que Breogán no pudo aprovechar esta oportunidad de sumar puntos fáciles aa su casillero. 16 puntos de ventaja llegaron a conseguir los granadinos en el segundo periodo, una distancia que se redujo levemente con la reacción final de los gallegos, pero que no llegó a ser suficiente para bajar de la decena al descanso (44-33). 

La actuación de Covirán Granada en la primera mitad del encuentro rozaba la perfección, una perfección empañada solamente por los porcentajes desde el tiro libre. 8 de 13 desde la línea de personal, una cifra que no mejoraría en el tercer periodo. Parte del trabajo estaba hecho, pero aun quedaban dos cuartos y Breogán no había dicho su última palabra. Regresó el plantel granadino del descanso algo despistado e impreciso en su juego. Los de Mrsic supieron adaptarse al sistema rápido que proponía Covirán Granada, forzando demasiadas pérdidas del lado granadino y recortando poco a poco la diferencia en el marcador. Aunque seguía sin encontrar fortuna desde el tiro exterior, Broegán llegó a poner contra las cuerdas a los rojinegros que vieron como todo el trabajo de la primera mitad del encuentro quedaba en nada con el 58 a 54. Covirán debía calmarse, el partido era suyo, el control del juego, estaba en su casa y con una afición entregada, no podía volver a ocurrir lo de Manresa. 

Con el 62 a 56 arrancó un último cuarto de esos que gustan en Granada, que levantan a todo un pabellón y se rinde a los pies de un equipo que sigue teniendo mucho que decir en la ACB. El último cuarto tuvo un nombre propio y ese es el de Petit Niang. El pívot senegalés firmó una actuación brillante, dominando la zona, peleando cada rebote, anotando y sacando faltas. Pero lo principal es que apareció cuando más se le necesitaba. Covirán salió del aprieto en el que se había metido en el tercer cuarto dando paso a la fiesta del baloncesto. Jacobo Díaz anotó un triple sobre la bocina pocos segundo después de que se le señalase una antideportiva más que cuestionable. Los tres puntos del canario ponían el 71 a 59 en el marcador, el partido estaba sentenciado, la victoria se quedaba en casa (80-70). 

Covirán Granada se tomó la revancha un año y medio después de aquella final por el ascenso de 2021. Mismo escenario, pero con resultado e imagen muy distintos. El Palacio sigue siendo un fortín y el equipo dirigido por Pablo pin comienza a corregir esos fallos en defensa que tantos quebraderos de cabeza han traído en anteriores jornadas. No solo es importante la victoria, sino cómo se ha conseguido. Con todos los jugadores aportando, luchando, sabiendo ser estrellas en su rol. No ha importado el ajetreo del cambio de pistas o los días de parón, este equipo sigue sobreponiéndose a las adversidades y ya van cinco. Que pase el Barcelona.

Ficha técnica:

Covirán Granada: Felicio, Renfroe, Tomás, Ali, Maye - quinteto titular - Niang, Vilá, Bropleh, Costa, Díaz, Iriarte

Río Breogán: Bamforth, Momirov, Hollatz, Arteaga, Nakic - quinteto titular - García, Kasibabu, Nenadic, Hollatz, Happ, E.Quintela, Brajkovic, S.Quintela

Parciales: 26-19 ; 18-14 -descanso-  18-23; 18-14

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Carlos Cortés y Yasmina Alcaraz

Incidencia: partido correspondiente a la octava jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes con 5.531 espectadores. Dejan Todorovic ha sido baja para este encuentro por molestias en su gemelo.

 







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