Comerciantes y vecinos de San Juan de Dios se manifestarán para reivindicar “un barrio mejor comunicado y más habitable”

El Ayuntamiento de Granada ya contempla el cambio de sentido en la vía y la conexión con una línea de autobús

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Calle San Juan de Dios de Granada | Foto: Archivo GD
Redacción GD
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Comerciantes y vecinos del barrio de San Juan de Dios de Granada capital se manifestarán el próximo sábado 23 de febrero para reivindicar “un barrio mejor comunicado y más habitable”. La manifestación partirá a las 11:00 horas de la placeta frente al Hospital de San Juan de Dios y la Iglesia del Perpetuo Socorro hasta el monumento a la bandera, en la Avenida Constitución.

Los comerciantes llevan ya varios meses protestando por “la poca iluminación” que hay en el barrio. Cada jueves, de 20:00 a 20:15 horas, apagan los escaparates de sus comercios y acompañan a los vecinos con una vela en señal de “protesta por la poca luz en la calle”, como ha reflejado en su perfil de Twitter la portavoz de la Plataforma ‘Recuperemos la calle San Juan de Dios y su entorno’. Mari Carmen Sánchez, portavoz del colectivo, asegura que «la iluminación es tan escasa que cuando apagamos los comercios no se ve nada, y menos cuando los árboles tienen hojas».

El Ayuntamiento de Granada tiene previsto acometer una reforma en la calle San Juan de Dios, para la cual la Concejalía de Urbanismo busca financiación. El concejal del área, Miguel Ángel Madrid, aseguró hace unos días que esa operación permitirá la instalación de nuevas luminarias en la calle y también el cambio al sistema led.

Además de esto, el consistorio también tiene previsto mejorar la comunicación del barrio con una línea de autobús en la calle San Juan de Dios, como sucedía antes de 2004, cuando se cambió el sentido de la vía. La implantación de esa línea cambiará la movilidad de la zona con el cambio de dirección de la calle que también contemplan, según informó hace unos días la concejala de Movilidad, Raquel Ruz. De hecho, ya se realizan pruebas para ver si los autobuses podrían circular por dicha calle.

Por otra parte, los vecinos también reclaman un cambio de sentido en la calle, algo que se estudia ya desde el propio Ayuntamiento. Junto a esto, también denuncian que «en trescientos metros cuadrados no podemos tener más centros de servicios sociales», por lo que «se aglutina tal cantidad de gente que es insostenible», según apunta Mari Carmen. Señalan, además, que se trata de un barrio conflictivo, por lo que piden refuerzo policial en la zona. Esto se une a la petición de que se eliminen los sitios de botellones habituales, «tenemos dos y hay todas las noches», indica la portavoz antes de hacer especial énfasis en la petición de que las aceras sean accesibles para minusválidos. «Queremos que el barrio esté como estaba, era una calle bonita y alegre», finaliza.



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