El Clínico incorpora una dieta especial adaptada para pacientes de coronavirus

Con ella, se pretende dar respuesta a la elevada demanda de calorías y proteínas de los pacientes y facilitar la masticación y deglución

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Bandeja de la nueva dieta para pacientes con Covid-19 | Foto: Archivo
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El Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada incorpora desde los primeros días de noviembre una dieta enriquecida adaptada para pacientes hospitalizados por Covid-19. Con ella se pretende garantizar una alimentación adecuada que dé respuesta a la elevada demanda de calorías y proteínas que presentan muchos de estos pacientes, como consecuencia de la situación inflamatoria aguda grave que padecen. 

Estos pacientes con infección por coronavirus se consideran de alto riesgo nutricional por esa necesidad calórica y protéica reseñada, así como por las limitaciones para ingerir alimentos causadas por la falta o disminución del apetito, las alteraciones de gusto y olfato o la dificultad para la deglución. Por ello, la nueva dieta está diseñada para aportarles entre 2.300 y 2.500 calorías al día, así como un mínimo de 70 gramos de proteínas.

El objetivo es también facilitar la masticación y deglución para reducir la sensación de cansancio del paciente al comer. Para ello, en la dieta priman los alimentos fácilmente masticables y ricos en fibra evitándose, por ejemplo, sabores ácidos por la dificultad y dolor al tragar que experimentan los pacientes. Además, se cuida la presentación de los alimentos para aumentar y favorecer el apetito y la ingesta. 

Su aplicación abarca todas las ingestas del día (desayuno, almuerzo, merienda y cena) de pacientes hospitalizados tanto en el Hospital Universitario Clínico San Cecilio como en el centro Doctor Olóriz. Si bien su asignación depende de si tienen otras patologías asociadas, por lo que será  su médico responsable el que determinará qué dieta se aplicará en cada caso. Actualmente, se están ofreciendo alrededor de 200 menús diarios siguiendo esta dieta. 

La enfermera supervisora de Nutrición, Socorro Leyva, destaca que “esta dieta surge de la experiencia de la primera ola donde comprobamos las dificultades para comer de los pacientes”, por lo que desde la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética y el Servicio de Hostelería del Hospital se han diseñado estas pautas alimentarias que inciden, además de en la aportación calórica y protéica, en la presentación de los alimentos, ya que, según Leyva “las personas comemos con los sentidos, por lo que es fundamental estimular el apetito a través de ellos y evitar la desnutrición de los pacientes”.  

Además, la dieta se ha reforzado con aportes extra de agua, en algunos casos gelificada, para asegurar una correcta hidratación de los pacientes, ya que la deshidratación es un problema muy frecuente entre ellos, que se suma a la fiebre y al denominado estado hipercatabólico (se describe con reacciones inflamatorias en pacientes y cambios neuroendocrinos responsables del aumento de las necesidades energéticas). Además, el déficit de hidratación empeora los procesos infecciosos y es factor de riesgo de úlceras por presión en hospitalizaciones prolongadas. Por último, en aquellos casos en los que el paciente no logra completar la ingesta considerada necesaria, la Unidad de Nutrición y Dietética trabaja con el servicio de Farmacia para incorporar suplementos nutricionales que le garanticen el aporte necesario.  







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