Cinco empresas centenarias en Granada

Bares, cafeterías y tabernas han conseguido, no sin esfuerzos, alcanzar un siglo de existencia

Los Manueles
Los Manueles fue fundado en el año 1917 | Fotos: GD
Guillermo OrtegaGuillermo Ortega
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Cualquiera que esté al frente de una empresa sabe lo difícil que es sacarla adelante. El día a día se hace muy cuesta arriba demasiado a menudo. La competencia, en casi todos los sectores, es feroz, el tiempo hace mella y, sobre todo en los casos de los negocios familiares, no siempre es fácil que las nuevas generaciones tomen el relevo. Por eso es meritorio lo que han hecho estos  negocios.

Casa Ysla

La historia del nacimiento del pionono tiene cierta controversia, en el sentido de que en otras localidades, como Cádiz, aseguran que antes ellos ya hicieron un dulce similar al que dieron otro nombre. En cualquier caso, lo cierto es que Ceferino Isla dio a conocer en 1897 un pastel cilíndrico y bastante dulce al que bautizó con ese nombre porque le tenía mucha devoción al papa Pío IX. A la hora de hablar no se dice Pío palito equis sino Píno noveno. Y noveno y nono vienen a ser lo mismo, así que de ahí lo de pionono.

La empresa se instaló en Santa Fe y sigue siendo santo y seña de la localidad. Pero con el tiempo ha progresado y ahora tiene numerosos establecimientos con el nombre de Casa Ysla, que no sólo sirven los piononos sino también desayunos y meriendas. Es un negocio próspero y en expansión.

Pastelería El Sol

Lo mismo podría decirse de este negocio, nacido en 1917.  Ese año, José Castillo García y  Matilde Sáez Moleón fundó «las industrias de molinería, panadería y pastelería El Sol», según señala textualmente su página web. Ese mismo año instalaron una tienda en Puerta Real y desde entonces le han dado a los pasteles, pero también, con el paso de los años, han abierto sucursales en las que no sólo es posible comprar su apreciada repostería, sino también tomarse un café o un té.

Restaurante Los Manueles

También vio la luz en el año 1917, fecha en la que se instaló en la Avenida Reyes Católicos, cerca de Plaza Nueva. Sus dueños llevan a gala que en sus mesas se han sentado personajes de lo más ilustre, empezando por los reyes Juan Carlos I y Sofía de Grecia. Para comer a mesa y mantel estaba la primera planta, mientras que la baja se dedicaba más al tapeo en la barra. Hace ya algunos años que no está ahí (en ese lugar se han puesto ya al menos dos negocios, el último un kebab), sigue en la acera de enfrente y ha montado un segundo local en la calle Monjas del Carmen, donde se puede seguir tapeando y comiendo a la carta, sobre todo con platos en el centro de la mesa para compartir, lo típico en los mesones.

Casa Enrique

Dicen algunos que es la taberna más antigua de Granada, pero como se verá después, hay quien le disputa el puesto. El caso es que lleva desde 1870 en el número 8 de la Acera del Darro, lo que quiere decir que el año que viene cumplirá 150. Da para un reportaje por sí mismo, pero aunque sea a vuela pluma, se pueden contar anécdotas como la presencia de un cartel encima de la puerta con la figura de un elefante. Cuentan que al sitio muchos le llamaban así, el Elefante, y no Casa Enrique, porque uno de los que estaba detrás de la barra tenía cierta tendencia a abusar del vino y, para resumirlo mucho, cogía de vez en cuando unas trompas de campeonato.

La Trastienda, según cuentan, funciona desde 1836.

La Trastienda

Ahí está la polémica respecto al bar anterior, porque muchos dan por cierto que se inauguró en el año 1836. Está en la calle Cuchilleros, también muy cerca de la Plaza Nueva, y su principal particularidad es que se esconde detrás de un mostrador.  El que entra por primera vez tiene la impresión de que lo ha hecho a una charcutería, pero si traspasa la puerta (y entra por tanto en la trastienda), lo que tiene es un bar de tapas… y de embutidos, que es lo que se vende en las charcuterías.

Otros

También podrían ser incluidos como centenarios otros dos establecimientos, aunque hay algunas connotaciones que, puestos a ser estrictos, los diferencian. Uno es el Café Fútbol, emblemático local de la Plaza Mariana Pineda que se fundó en 1903, pero con la función de repartir leche a domicilio. Como cafetería tampoco es que le quede mucho para cumplir el siglo, ya que se transformó en cafetería en 1922. Raro será el granadino que no haya probado sus churros.

La otra empresa es Puleva, que tiene como germen la Unión Vinícola Industrial, fundada en 1910. En 1954 se transformó en Uniasa y ya se dedicó al negocio de la leche. Ahora forma parte del grupo francés Lactalis y es muy probablemente la empresa con origen granadino más conocida.

 



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