Bidafarma, el almacén y distribuidor de la esperanza contra el Covid-19 desde Granada

GranadaDigital visita la sede granadina de la cooperativa andaluza de farmacia, la encargada de recibir, almacenar, custodiar y enviar las dosis de las vacunas de Pfizer y de Moderna que llegan a Andalucía

Vacunas contra el Covid 19 en las instalaciones de Bidafarma en Granada
Preparación en la cámara de refrigeración de Bidafarma de los pedidos de vacunas contra el Covid-19 | Foto: Antonio L. Juárez
María José RamírezMaría José Ramírez
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La vacuna contra el Covid-19 es la única esperanza que le queda al mundo para salir de la pandemia. Desde finales de diciembre ya empezaron a llegar a España las primeras dosis y a repartirse de forma equitativa entre las comunidades autónomas. Las dosis de la vacuna destinadas a Andalucía llegan a las sedes que tiene Bidafarma en Granada y en Sevilla y desde ahí se reparten por Andalucía Oriental y Andalucía Occidental, respectivamente. GranadaDigital ha visitado el almacén de esta cooperativa andaluza de farmacia en Granada, que ha puesto de forma gratuita y desinteresada a disposición de la Junta su infraestructura logística para almacenar, custodiar y enviar las dosis de las vacunas contra el Covid-19 a los hospitales y puntos de vacunación determinados por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) a la propia provincia y a las de Almería, Jaén y Málaga.

Cada lunes, Bidafarma recibe un pedido de 35.000 dosis de la vacuna de Pfizer para ser distribuidas a lo largo de la semana por Andalucía Oriental. La recepción de las vacunas se realiza en un punto independiente al del resto de medicamentos que la cooperativa farmacéutica recibe y llegan custodiadas por la Policía Nacional. “Es el punto más complicado de todo el proceso”, indica José Manuel Rodríguez, director técnico de Bidafarma en Granada. “Una vez por semana nos envían desde laboratorio siete contenedores con las vacunas, cada contenedor tiene cinco cajas de 195 viales cada uno. Es un proceso con mucha presión porque están los inspectores presentes y vamos a contrarreloj. En el momento en el que se hace la descarga, tenemos que abrir los contenedores y, en menos de tres minutos, hacer un control de calidad, una verificación fotográfica. Cada inspector comprueba los datos, caducidad y que el lote es correcto y se mete en el ultracongelador”, explica.

La habitación en la que se encuentra el ultracongelador cuenta con una cámara de seguridad y está custodiada las 24 horas por agentes de la Unidad de Policía Adscrita a la Comunidad Autónoma y seguridad privada. La vacuna de Pfizer se mantiene en el ultracongelador siempre a una temperatura inferior a 80 grados bajo cero y puede estar almacenada “el tiempo que haga falta”. Desde este pasado jueves, Bidafarma ya ha recibido también las primeras dosis de la vacuna de Moderna, la segunda contra el Covid-19 que se distribuye en España. “Ha sido una cantidad simbólica, 6.800 dosis en total, que se entregarán a un hospital de Granada”, comenta el director técnico de Bidafarma. Esta vacuna funciona también con dos dosis, como la de Pfizer y BioNTech, y tiene la ventaja de que puede almacenarse en neveras a -20 grados, mientras que la de Pfizer requiere una temperatura ultrabaja, de 80 grados bajo cero. Además, una vez descongelada, la vacuna de Moderna dura 30 días a temperaturas entre -2 y -8 grados, mientras que la de Pfizer dura solamente cinco días.

“Aún no conviven las dos vacunas, hasta ahora solo hemos trabajado con la de Pfizer, que ya teníamos un rol de trabajo. La de Moderna, lo poco que sabemos hasta ahora es que tendremos un pedido aproximadamente quincenal y ese pedido, tal cual nos llegue, saldrá a un hospital de cada provincia”, asegura José Manuel Rodríguez.

El ultracongelador mantiene la vacuna de Pfizer a más de 80 grados bajo cero en Bidafarma | Foto: Antonio L. Juárez

Cada día, el SAS hace un pedido a Bidafarma para ser entregado en los distintos hospitales y centros de vacunación de Andalucía Oriental al día siguiente. El personal de esta cooperativa de farmacia cualificado y formado específicamente para este proceso lo comienza a preparar a partir de las 17:00 horas. Esta tarea es la que realizan con mayor presión. “Sacamos del ultracongelador la cantidad total del número de viales que hay que preparar. Es rápido, pero muy delicado. Tenemos tres minutos para abrir el ultracongelador, sacar los viales justos que vamos a preparar ese día, meterlos en una de las neveras portátiles que mantienen la temperatura entre dos y ocho grados y volver a cerrarlo con los viales que quedan en la caja para un pedido posterior”, explica José Manuel Rodríguez.

El siguiente paso es llevar los viales en las neveras a la cámara de refrigeración para preparar los pedidos para cada uno de los puntos de entrega. “En la cámara de refrigeración de dos a ocho grados, la presión disminuye porque no vamos contrarreloj. La vacuna de Pfizer tiene una termoestabilidad entre dos y ocho grados de cinco días. Podríamos estar trabajando durante horas si fuese necesario. Allí, con los albaranes que genera nuestro sistema informático para cada distrito, donde aparece el número total de viales que hay que entregarles, cogemos con tranquilidad las cajas de 195 y hacemos el picking en pack de 15”, comenta. Después protegen las cajas con plástico de burbujas.

“Cuando terminamos el pedido, como punto de control y verificación, se genera una etiqueta donde aparece el número de lote. Esto es imprescindible en todo el proceso de distribución por si hubiese algún tipo de inmovilización o de alerta. Una vez que hemos finalizado toda la preparación de pedidos, tenemos que volver a la sala donde está la nevera que mantiene entre dos y ocho grados para dejarlos ahí y que pasen la noche a la espera de que lleguen los conductores a recogerlo”, explica.

Nevera para transportar las vacunas entre -2 y -8 grados | Foto: Antonio L Juárez

El reparto a los hospitales y puntos de vacunación determinados por el SAS se inicia a las seis de la mañana. Desde Bidafarma salen cuatro vehículos, uno para cada provincia, en un espacio corto de tiempo. “No hay presión ninguna, pero salen todos los vehículos a la vez. Cada conductor viene con una nevera especial específica para esto, que se llama Orca y que es capaz de mantener el rango de temperatura entre dos y ocho grados hasta cinco días en invierno, lo cual nos tranquiliza bastante y nos asegura que durante todo el transporte siempre va a estar dentro de ese rango de temperatura”, detalla el director técnico de Bidafarma. El conductor del camión llega con la nevera portátil a recoger el paquete con las vacunas que le entrega el personal de Bidafarma, quien con una PDA verifica que introduce en la nevera el pedido correcto.

Desde este almacén se reparte esperanza en Andalucía, una de las comunidades más golpeadas por el Covid-19 desde que se detectaran los primeros casos, a mediados del mes de marzo del año pasado. El personal de Bidafarma en Granada siente que está “repartiendo salud”, como resalta Noelia García, la responsable de recepción. “Es un sobreesfuerzo en nuestro trabajo, pero hacemos todo lo necesario para ayudar. Es un año muy malo. Te sientes muy útil y muy bien por poder ayudar y aportar tu granito de arena en este momento. Ojalá la vacuna sirva y todo termine en el plazo que tienen los expertos”, indica. Ese es, sin duda, el deseo de todos, que la vacuna llegue poco a poco a todos los ciudadanos para alcanzar la llamada inmunidad de rebaño que impida al Covid-19 circular y reproducirse y se pueda ver la luz al final del túnel para recuperar la vida normal.

Para ver la galería sobre el proceso de almacenamiento, custodia y distribución de la vacuna contra el Covid-19 en la sede de Bidafarma en Granada, haga clic sobre la imagen:







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