Aslan, el perro y mejor aliado para detectar la hipoglucemia

Manuel Gavilán, diabético y dueño del labrador, cuenta a GranadaDigital cómo ha cambiado su vida desde la llegada de este perro de asistencia sanitaria y pide normalizar su presencia en espacios públicos

PERRO DETECTOR HIPOGLUCEMIA - Dani B
Aslan es el labrador capaz de detectar la hipoglucemia. | Fotos y vídeo: Dani Bayona
Ángeles LópezÁngeles López
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Aslan, un labrador de color chocolate, se ha convertido en mucho más que un simple perro para Manuel Gavilán, diabético desde hace años que sufre bajadas de azúcar bruscas y ha encontrado en este ‘milagro de cuatro patas’ una protección y ayuda necesaria en su día a día.

Normalmente, asociamos la ayuda de perros a los ‘lazarillo’ para personas ciegas, al ser lo más reconocidos visualmente con facilidad. Sin embargo, estos animales pueden llegar a cumplir otras funciones, a través de un buen adiestramiento, como la detección de la hipoglucemia, incluso antes de que se pueda manifestar a través de la tecnología.

En 2012, Manuel tuvo un problema serio de páncreas, hasta llegar a extirpárselo, y ya en 2015 le detectaron diabetes. Desde ese momento, su vida dio un giro de salud, marcándose bajo unas condiciones como el tener que portar una bomba de insulina. De las más avanzadas del mercado, lleva un sensor asociado que registra los niveles de glucosa. Esta medición se produce en el líquido intersticial, fluido que rodea a las células, no directamente en sangre. Si los niveles son superiores, la bomba le inyecta más insulina y si está por debajo, avisa al portador. Los niveles normales de glucosa en sangre rondan entre 90 y 110. El hecho de no tener páncreas hace que la bajada de esos niveles sea muy brusca y llegue a perder el conocimiento. Manolo cuenta a este medio que, realizando gestos cotidianos, no siempre nota los síntomas previos a producirse una bajada. “Me doy cuenta cuando ya estoy en lo peligroso o, directamente, tirado en el suelo”, explica.

Mascotas y ‘ángeles de la guarda’

Ante esto, Manuel recibió la sugerencia del monitor de artes marciales de su hija. Le planteó la posibilidad de un perro de asistencia sanitaria de alerta médica para controlar esos desniveles bruscos a la baja. Para acceder a ellos, hay diferentes vías como las fundaciones o los entrenadores privados. “Fue así como di con el criadero ‘Soto de Ríofrío’, de donde procede Aslan. Se encargaron de, entre 49 perros, seleccionármelo ellos mismos al mío”, cuenta.

“En diciembre de 2018, con dos meses, ya lo teníamos en casa como un miembro más de la familia. Ante un proceso largo y costoso, estoy muy satisfecho de haber dado con ellos”, añade con agradecimiento. A partir de ese momento, comenzó a buscar un entrenador hasta llegar “causalmente” a Felipe Villanueva. “Este hombre no solo adiestra al perro, sino también enseña al guía. Mejora la calidad y el vínculo entre ambos, que es lo vital para que cumpla sus funciones”, subraya Manuel. Algo muy importante tanto en la familia como en la calle es no tocar al animal, aunque llame la atención, “ya que lo distrae y deja de estar pendiente”, puntualiza. Desde entonces, perro y dueño siguen los mismos horarios y son inseparables, tanto dentro como fuera de casa.

Manuel Gavilán atienda a GranadaDigital junto a Aslan.

Detectar la bajada de azúcar hasta 25 minutos antes que la bomba

El olor que estos perros detectan es el ‘isopreno’, un químico natural presente en el aliento de los seres humanos que aumenta cuando los niveles de azúcar en sangre alcanzan un nivel peligrosamente bajo. “Cuando voy andando y veo que empieza a tirar de la correa, o darme con el hocico en la bolsa donde llevo los zumos, entiendo que Aslan, me está alertando. En ese momento, me bajo la mascarilla, me paro y, mediante el olor, detecta lo que está pasando. Entonces sube las patas encima de mí, ladrando”, así cuenta Manuel cómo es el modo de proceder del perro.

En una ocasión, afirma, Aslan comenzó a ladrarle fijamente y a darle con la pata, aparentemente sin sentido, ya que la bomba ni indicaba niveles de peligro. “Recientemente, antes incluso de percibirlo la bomba, mis niveles comenzaron a bajar pero no fue hasta 25 minutos después cuando se me desplomaron. Desde hacía rato ya, Aslan me estaba alertando y pude recuperarme a tiempo. Es la garantía de tenerlo a él cerca de mí”, explica con alivio.

Derechos, obligaciones y empatía

“Nosotros hemos tenido que batallar bastante a la hora de acceder a distintos sitios porque en Andalucía hay lagunas al respecto”, indica Manolo. En el día a día, existen cuestiones que van desde subir al metro, hasta acudir a hospitales y, explica, “por suerte nos han escuchado y nos han reconocido nuestro derecho al acceso. Aunque solicité el acceso a tres centros hospitalarios, el Clínico San Cecilio, movido por la sensibilidad, priorizó la gestión del protocolo con rapidez. Aslan puede acceder con su tarjeta identificativa sin problema. Eso para mí supone estar tremendamente agradecido. En el metro, los vigilantes no solo me conocen, sino que están pendientes”, desarrolla mientras reclama mayor empatía para personas que, como él, van acompañados por salud.

“También me gustaría que la gente tuviese más información antes de increparme, como por ejemplo cuando el perro ladra porque me voy a desmayar o accedo al centro comercial”, reclama. GranadaDigital ha podido hablar, también, con Teresa, la facultativa de la farmacia Gómez Parera, de Armilla. Tomaron la iniciativa de poner un cartel a la entrada del establecimiento indicando la prohibición del acceso a animales, excepto a los de este tipo, ya que “son sus pies y sus manos”, indica. Además de esto, hace un llamamiento para que otros locales se sumen a ellos. “Son necesarios para este tipo de personas. Hemos visto cómo el animal se echa encima de Manolo y le ha salvado la vida. Sensibilidad ante esta necesidad“.





Comentarios

Un comentario en “Aslan, el perro y mejor aliado para detectar la hipoglucemia

  1. Qué bonito 🤩😍

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