Terraplanista y con incontinencia: Andrea Morales, la tatuadora de Granada que la lio en ‘Ahora Caigo’

La concursante de Otura dio un recital a los más de un millón de espectadores que vieron el concurso de Arturo Valls en la víspera de Reyes

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El momento cumbre de la granadina Andrea Morales en 'Ahora Caigo' | Foto: Captura / Ahora Caigo
Miguel López Rivera
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Los más de un millón de espectadores que, según los medidores, se pusieron frente al televisor en la víspera de Reyes para pasar una divertida tarde viendo ‘Ahora Caigo’ se llevaron un ‘regalito’ anticipado de Sus Majestades de Oriente. Aunque para ‘regalo’ el que aguardaba impaciente en el intestino grueso de Andrea Morales, la concursante granadina de 28 años que protagonizó uno de los momentos televisivos del año. Y eso que 2021 no ha hecho más que empezar.

Las risas entre el público se empezaron a desatar cuando David, el participante que jugaba por conseguir el bote desde la trampilla central, eligió a la concursante ‘número 10’. “Hola, Arturo. Encantada. Mi nombre es Andrea Morales, tengo 28 años, vengo de un pueblo de Granada que se llama Otura y soy tatuadora profesional especializada en microrrealismo a color. Tengo siete gatos y me gustan Harry Potter y las películas de miedo”, avanzaba con gran locuacidad pese a que Arturo Valls ni siquiera le había preguntado sus datos.

Viendo el ‘caramelito’ que tenía entre manos, el presentador valenciano aprovechó para tirarle de la lengua: “Veintiocho años y siete gatos?”. “Cada vez que he querido ser madre he metido un gato en casa, pues siete intentos. Así tengo a mi chico, amargado”, respondió casi al instante ante la estupefacción de Arturo, quien le conminó a darse “una oportunidad”.

Pero el ‘show’ de Andrea no había hecho más que empezar. Y muy pronto iba a soltar ‘la bomba’ -nunca mejor dicho-. “Quiero que mis gatos vengan todos a la boda, vestidos con su ‘trajecico’ y todo”, aseguró en un dialectal acento ‘granaíno‘, al tiempo que el presentador la bautizaba como “loca de los gatos”, algo que ella encajó con salero: “Mucha gente me lo dice”.

Al igual que otros granadinos que ya la liaron en concursos televisivos anteriormente, Andrea siguió con su carrete sin apenas necesitar la siempre incómoda intervención del presentador cuando el invitado es parco en palabras. Ella iba sobrada de recursos… ¡y también televisivos!: “¡Si me llevase una pequeña cantidad de dinero, las tetas ya me las puse, así que no me pondría otras porque ya no me caben!”, exhortó ante un público que ya no podía aguantar la risa, aunque la que no podía aguantarse era Andrea.

“Con poco dinero cogería la habitación de mi casa que tengo para los gatos y haría superficies, árboles y estructuras para que los gatos estuvieran así muy ‘agustico’ ahí”, reiteró antes de volver a demostrar lo ‘chavica’ que era al hablar de ‘biodomos’ (así en plural, como si estuvieran repartidos por Barcelona, París y Tumbuctú además de en el Parque de las Ciencias): “Y si me llevase más, como no soy muy fan de los zoo ni de los ‘biodomos’, pues cogería el dinero y me llevaría a mi novio -porque los gatos me los querría llevar pero no pegan mucho- a África, a un safari, a la Antártida, a la aurora boreal”. “Y esto ya, a lo mejor te ríes, se va a reír la gente, pero no me importa. Yo me arriesgo. Soy terraplanista, yo pienso que la tierra es plana. A mí me encantaría hablar con alguien de la NASA y decirle ‘te pago lo que quieras, si me llevo los 100.000, y me lanzas para el espacio’. Para yo ver la curvatura de la tierra porque es que no me lo creo. No me cuadran muchas cosas. Ni el agua, el sol, la tierra, los eclipses… no casa. No me coincide”, desarrolló.

Graciosa, gatuna, terraplanista… ¡y con problemas para controlar el esfínter! “Se va a reír ‘to’l’ Instagram de mí, pero lo estoy diciendo para soltar tensión… ¡porque me estoy cagando, Arturo! ¡Me estoy cagando! ¡Cagar de caca, no cagar de nervios, que también, pero necesito soltarlo!”, acertó a decir para desatar la carcajada escatológica en todo el plato situado en Sant Just Desvern, provincia de Barcelona.

Arturo Valls le preguntó si era de miedo, pero a Andrea sólo le dio tiempo a responderle “¡que paro, Arturo, que paro. Que echo lo que tenga que echar!”. “¡Cagar de caca! Que soy el caganer, que hay que quitar el Belén ya. ¡En la Noche de Reyes, soy el ‘caganer’!“, aclaró por si alguien tenía alguna duda.

Fue entonces cuando el presentador dio paso al duelo de forma inmediata para no tener “un disgusto” y no sin antes cantarle aquello de: “¡Suéltalo, suéltalo!”. Menos mal que no le hizo ninguna referencia a la apertura de la trampilla.







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