Un análisis de 500 genomas en cinco continentes no aprecia distintas cepas del coronavirus

Dicho estudio no ha mostrado cambios en la virulencia del COVID-19, lo que permite un mayor control del mismo

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Mapa global de Nextstrain con la reconstrucción de la propagación geográfica de los virus SARS-CoV-2 | Foto: Europa Press
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Un análisis de más de 500 genomas de los cinco continentes no ha mostrado cambios en la virulencia del coronavirus Covid-19 por ahora, y tampoco la aparición de cepas distintas. Así se desprende del último informe del proyecto de código abierto ‘Nextstrain’, que también advierte de que el virus “circula fluidamente en toda Europa, con mucho movimiento entre países”.

‘Nextstrain’ muestra el análisis de 512 genomas de pacientes de 33 países en cinco continentes, y la cifra crece día a día. Desde el pasado viernes España ya está en los mapas de los movimientos del coronavirus, y no porque el virus no estuviera antes aquí, sino porque aún no había ninguna secuencia de pacientes españoles. Las primeras las ha incorporado el grupo de Fernando González, del Servicio de Secuenciación y Bioinformática y el grupo de investigación en Epidemiología Molecular de FISABIO, en Valencia, según recoge la Agencia SINC.

El disponer ya de tantas secuencias “es un logro muy importante”, explican los autores de este último informe, publicado el 13 de marzo. Los datos actuales “permiten hacer importantes inferencias acerca del brote del virus y monitorear su propagación en tiempo real”, detalla el trabajo, pero también advierte que “estas conclusiones son limitadas en su representatividad a nivel mundial”.

La realidad es que, aunque más de 500 secuencias parecen muchas, es aún muy poco para sacar conclusiones firmes relativas a la dispersión del nuevo coronavirus, según apuntan los científicos, que desmienten un artículo publicado por investigadores chinos el pasado 3 de marzo en el que concluían que ya había dos variantes del virus. “Las conclusiones son claramente infundadas, aumentan el riesgo de difundir desinformación peligrosa en un momento crucial de la epidemia”, apuntaron investigadores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido).



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