Alejandro Bortolussi: «Somos ambiciosos y aspiramos a todo»

El ala-pívot del Fundación CB Granada ve al equipo capacitado para subir un peldaño más esta temporada

Entrevista Alejandro Bortolussi jugador del Fundación CB Granada
'Borto' combina el humor con la garra argentina | Foto: Antonio L Juárez
AvatarManuel Ruiz Pérez
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Alejandro Daniel Bortolussi Saluzzo, comúnmente conocido entre sus compañeros y amigos como ‘Borto’, es, además de un deportista ejemplar y un magnífico jugador de baloncesto, una de esas personas que uno siempre quiere tener cerca, porque solo sabe transmitir buenas vibraciones. 202 centímetros de ala-pívot argentino que lo dejó todo con quince años en su Rosario natal para hacerse mayor en el baloncesto español.

Hoy, tras pasar por Málaga, Estepona, Lugo y Castellón, está a punto de comenzar su cuarta temporada enfundado en los colores del Fundación CB Granada. La sempiterna sonrisa del ‘7’ es reflejo del buen ambiente y del buen momento que atraviesa el equipo rojinegro, que jugará este sábado en el Palacio de Deportes frente al HLA Alicante su partido de presentación ante su afición.

Incapaz de dejar de sonreír durante el tiempo que estuvimos charlando, Borto se mostró ambicioso pero prudente de cara a la nueva temporada que comienza. Su compromiso y el de sus once compañeros con este equipo está fuera de cualquier duda, síntoma de que la ‘familia’ encabezada por Pablo Pin está lista para pelear por todo un año más. Esto nos contó:

¿Cómo está yendo la pretemporada?

Muy intensa, muchos viajes y muchos partidos, pero muy contento. Se nota la base de diez del año pasado y los dos nuevos se han acoplado muy rápido. Había algo de miedo por el idioma, pero se han interesado por aprender, por integrarse y nosotros pues estamos aprendiendo inglés (ríe).

¿Qué van a aportar Watson y Kapelan?

Watson aporta físico en la zona para pelear por el rebote, y Diego Kapelan aporta muchos puntos. Es un anotador nato y se le nota.

Argentino de nacimiento, pero lleva media vida en España. Cuénteme, ¿cómo vivió la Final del domingo?

Sufriendo (ríe). Nací en Argentina, mi familia está allí y, aunque lleve quince años aquí, me siento argentino. Sufrí bastante, pero la verdad es que fue un partidazo y también me alegré por España, que hizo un torneo espectacular y se mereció ganar, estuvo mejor.

¿Rosario, Málaga o Granada?

Rosario siempre será donde nací y donde vuelvo en verano, allí está mi familia. A Málaga le tengo un cariño especial, fue la primera ciudad que me acogió en España. Y Granada ahora mismo me encanta, no me veo en otro sitio.

¿Qué se traería de Argentina?

Mis padres, mis hermanos y mis sobrinos, sin duda. Tengo un hermano, una hermana y cuatro sobrinos. Yo soy el hermano pequeño.

¿Qué se llevaría de España?

Muchas cosas. España me ha dado mucha gente, para mí eso es lo mejor, la gente con la que me he cruzado. Si me he quedado tantos años aquí ha sido por eso.

¿Quién es Alejandro Bortolussi?

Me definiría como un luchador, en todos los sentidos, y eso es lo que quiero reflejar en la pista. Nunca nadie me ha puesto las cosas fáciles y siempre he salido hacia adelante a base de ser cabezón (ríe).

¿Por qué el ‘7’?

La verdad es que soy un poquito supersticioso. De pequeño me tocaron varios números, pero con el ‘7’ me empezó a ir bien y he procurado no soltarlo. Coincidió también con la generación dorada de Argentina, y Oberto me gustaba mucho. Más que el número, esa generación me marcó y fue el empujoncito para dedicarme al baloncesto. Mi padre también, que jugó a baloncesto y siempre le encantó.

El otro día, en el vídeo del club, eligió a Campazzo por encima de Ricky Rubio, que fue finalmente MVP…

(Ríe). Me pusieron en un compromiso al elegir. Es imposible quedarse con uno de los dos. Son dos de los mejores bases del mundo. Ricky es un año más pequeño que yo, coincidimos en cantera y es espectacular. Nos enfrentamos desde cadete hasta junior y lo sufrí.

Sabemos que Joan Pardina fue compañero suyo de Máster, dónde se entienden mejor, ¿en la cancha o en las aulas?

Fue una experiencia bonita. Nos lo pasamos muy bien y aprendimos mucho. Está bien encontrarse con compañeros en otros ámbitos fuera de la cancha. Pero en la pista nos entendemos muy bien. En general, el equipo es un grupo de amigos, aunque suene a tópico.

Su perfil de Wikipedia dice que es “especialista en ascensos”, ¿lo comparte?

No lo había visto nunca. Bueno, tuve la suerte de coincidir en muy buenos equipos y conseguir dos ascensos. No sé si especialista, pero me gusta que me vean así (ríe).

¿Qué le gustaría hacer cuando deje el baloncesto?

No lo sé, uno se va haciendo mayor y ya empieza a darle vueltas a esas cosas. Me encantaría seguir ligado al baloncesto y, a ser posible, haciendo algo relacionado con lo que he estudiado: ADE y el Máster en Gestión, Comunicación y Marketing Deportivo. Me atrae mucho seguir ligado al baloncesto, pero en los despachos.

Ha jugado ya 100 partidos con el Fundación, ¿qué ha cambiado desde el primer día?

Uno siempre va aprendiendo de los errores e intenta mejorar. Desde el primer momento me impliqué con el proyecto, pero cada vez estoy más integrado tanto en el equipo como en el club, y eso te da un plus de energía para venir con una sonrisa, estar a gusto y tratar de mejorar para seguir consiguiendo cosas buenas.

¿Su mejor recuerdo con este equipo?

El ascenso, sin duda. Fue espectacular, el desplazamiento, la cantidad de gente que vino a Pamplona, y porque el pabellón no era más grande, que si no…

¿Cómo llega el Covirán al inicio de temporada?

Muy bien. La verdad es que está siendo una pretemporada muy dura, empezamos algo más tarde que otros equipos y Pablo nos está metiendo caña. Con muchas ganas de que empiece ya. Las pretemporadas están bien, pero lo que a uno le gusta es competir. Este año va a ser muy importante empezar bien.

¿Qué tiene que mejorar el Fundación con respecto al año pasado?

Quizá ser algo más consistentes. El año pasado, incluso dentro de algún partido en concreto, tuvimos momentos muy buenos y muy malos. Este año hay que ser más consistentes y no perder la concentración en ningún momento. Habrá malas rachas durante los partidos, pero tenemos que seguir siempre ahí y no irnos del partido.

¿Y Alejandro Bortolussi?

Aportar un poquito más en ataque. Hasta ahora he destacado por mi faceta defensiva, pero en ataque puedo aportar más cosas y este año voy a intentar demostrarlo.

¿Se fija en sus estadísticas?

No soy mucho de mirar estadísticas, pero a Pablo le gusta mucho, nos marca objetivos y al final terminamos mirándolas. Más que nada, para mejorar. Somos un equipo que no es egoísta ni nada de eso, así que todo lo que se analiza es de cara a mejorar, no para reprochar porcentajes, minutos y demás. Si estás tirando con malos porcentajes, sirve para venir un rato antes y machacar el tiro, etc.

¿Se ven capaces de llegar a la Final Four?

Es muy pronto todavía, la categoría ha subido de nivel. El año pasado había dos equipos por encima del resto, Betis y Bilbao, pero este año va a haber mucha más igualdad en la parte alta. Pero somos ambiciosos y aspiramos a todo. El objetivo es meterse en playoff y, a partir de ahí, a pelearlo. El año pasado nos quedamos a las puertas de la Final Four y a ver qué pasa este. Intentaremos llegar mejor y arañar algo más arriba.

¿Sería un fracaso no hacerlo?

No, yo creo que no.

¿A qué jugador le gustaría enfrentarse?

Ninguno en especial, la verdad. Voy a ir a muerte contra el que me pongan delante, sea quien sea (ríe).

Si solo pudiera llevarse un compañero a otro equipo, ¿quién sería? ¿Por qué?

Es muy difícil, me llevo muy bien con todos. Pero si tuviese que quedarme con uno, sería Carlinhos (De Cobos). De mis quince años en España, llevo once jugando con él. Nos llevamos muy bien, tenemos una química especial, es mucho tiempo juntos. Aunque bueno, a estas alturas ya no sé si prefiero llevármelo o librarme un par de años de él (ríe).

¿Y si pudiera fichar a alguien para el Covirán?

A Pablo Almazán. Me llevo muy bien con él, es granadino, hermano de una leyenda aquí, su familia es como si fuera mi familia; en fin, tiene todos los ingredientes para estar aquí.

¿Un ídolo de infancia?

Ginóbili o Nocioni, sin duda.

¿Un referente actualmente?

Después de lo visto en el Mundial, Luis Scola. Con 39 años, esas ganas de prepararse el Mundial él solo para ir con Argentina, ese sentimiento… me pareció espectacular.

¿Un sueño por cumplir?

Jugar en ACB o en la Selección. Las dos cosas me encantarían.

Un mensaje para la afición.

Que sigan como estos últimos años, que han estado espectaculares. Que sigan viniendo al Palacio, porque no se van a arrepentir. Van a disfrutar mucho del baloncesto y nosotros nos lo vamos a dejar todo en la cancha para que así sea.

¿Se dejará otra vez el bigote este noviembre?

Uf, no sé, no sé. ¡El año pasado trajo suerte! (Ríe). Y yo soy muy supersticioso, así que puede ser, no lo descarto. Pero lo vamos a dejar en suspense, para que sea sorpresa…



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