Domingo, 23 Julio, 2017

            

(Vídeo) Seydina, un ejemplo de superación

Sin familia y sin idea de español, salió de Senegal para progresar y conseguir un mejor título de periodismo que el que ya poseía y en tan sólo cuatro años domina el idioma y ha conseguido su licenciatura



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Hace más de cuatro, concretamente el 11 de septiembre de 2009, Seydina decidió abandonar su país y venir a España con el objetivo de seguir creciendo y conseguir, además de su titulación de periodismo en Senegal, una licenciatura homóloga en España, que le permitiera tener más “background”.

Sydina trabajaba en una agencia de noticias, pero ya “no tenía la misma motivación que al principio” y él sabía que necesitaba un cambio de aires, porque, en la vida “si no apuestas no ganas”.

Aprovechando un visado de turista por un mes, se lanzó a la aventura y puso rumbo a España, donde durante los seis primeros meses pasó una etapa muy dura.

VENDIENDO CD’S

Sin tener ninguna noción sobre Español, Seydina llegó a Madrid el 11 de septiembre de 2009, para acabar dos días más tarde en Granada, ya que le resultaba más a tractiva por su oferta turística y por ser una ciudad universitaria.

Durante seis duros meses, Seydina tenía que madrugar todas las mañanas para ir al mercado y conseguir mercancía, CD’S que vender en la calle. En este difícil periodo de tiempo incluso fue detenido y pasó algunas noches en los calabozos, ya que “no tenía papeles en ese momento”.

Lo “pasó muy mal durante estos seis meses”, hasta que un buen día se levantó lleno de determinación y decidió que no podía seguir así, sino que él tenía que vivir de su profesión: periodista.

ESCO CAMBIA LA VIDA

Una mañana de sábado, mientras Seydina daba un pase, una publicidad de la Escuela Superior de Comunicación y Marketing de Granada (ESCO) cayó en sus manos. En cuanto tuvo la ocasión, se puso en contacto telefónico con la Escuela, a pesar de que aún su español no era bastante bueno, y consiguió entenderse con el personal del centro.

Aquí, según palabras del propio Seydina, “gracias a Ana Montes, quien le explicó el funcionamiento de ESCO, y a que Miguel Ángel Pinto, director de la Escuela, tomó cartas en el asunto”, él pudo matricularse en ESCO.

Así, para él ESCO “es como una familia, donde ha aprendido que cuando alguien necesita ayuda hay que ayudarlo, y donde le han formado como periodista y cómo éste debe comportarse”.

De la misma manera, “en ESCO ha cambiado una vida de un chico que estaba desesperado, a un chico que ya tiene su futuro al alcance de su mano”.

Seydina

EL PROBLEMA DEL IDIOMA

Cuando Seydina llegó a España “no podría formar ni una sola palabra” en castellano, así su primer año en ESCO se convirtió en un calvario, ya que le “parecía como si los profesores estuvieran hablando chino”.

Pero gracias al apoyo de los profesores del centro, como Liberato Pérez y en especial, Ana Montes, que “es como una madre” para él, logró aprender el idioma rápidamente, lo que le cambió la vida de manera radical.

CONSEGUIR LOS PAPELES

Para Seydina ha sido muy difícil conseguir eso que, por desgracia, hace legal a una persona, ‘los papeles’.

Tras varias visitas a extranjería, le indicaron que primero debía regresar a su país para lograr un visado desde allí, pero esta opción no terminó de convencer a Seydina, así que se quedó en Granada y la ESCO le ofreció un contrato de trabajo, por lo que, a día de hoy, ya tienes ‘los papeles’.

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SEGUNDA VEZ EN EL CALABOZO

Mientras la consecución de ‘los papeles’ se hacía efectiva, Seydina demostraba que realizaba una actividad y se identificaba gracias a su carnet de estudiante. Sin embargo, en una ocasión la policía secreta le paró para identificarlo y Seydina no llevaba el carnet consigo, por lo que nuevamente fue arrestado y pasó una noche en los calabozos y fue sancionado con 500€ de multa.

UN LICENCIADO MÁS

Desde el día 13 de junio de 2014, Seydina ya es licenciado en periodismo por ESCO y está convencido de que “va a encontrar trabajo como periodista”, aunque es consciente de que si no pude conseguirlo, “no va a decir que no a ningún trabajo, porque quiere ganar su vida con dignidad”.

No obstante, gracias a que habla cuatro idiomas, piensa que “la vida le va a dar un trabajo de periodista, aquí o en otro país”, aunque “el futuro dirá”. Su preferencia es lograr ese trabajo en Granada y realizar toda su actividad económica en Granada.

Seydina no se arrepiente de nada y afirma que “todo ha valido la pena”, hasta el punto que “su vida sin venir a Granada no hubiese tenido sentido”.

PALABRAS DEL CORAZÓN

Seydina quiso dejar estas palabras dichas con el corazón: “En la vida hay que luchar hasta el último día porque nada en esta vida es fácil. Hay que trabajar todo el día y hay que tener fe de que todo es posible. La palabra imposible no existe en mi vocabulario”.

 

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