Lunes, 18 Diciembre, 2017

            

Usuarios y trabajadores, “dispuestos a todo” para salvar la residencia Huerta del Rasillo

Tras la enésima decepción justo al borde de la solución, la incertidumbre vuelve a sobrevolar el futuro de usuarios y trabajadores de Huerta del Rasillo

Usuarios y trabajadores de Huerta del Rasillo se manifiestan ante la delegación de Salud | Foto: Archivo


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En el último minuto. Parece mentira pero el via crucis que usuarios y trabajadores de la Residencia Huerta del Rasillo llevan arrastrando desde hace meses no toca a su fin. Todo parecía estar dispuesto para que la empresa Vitalia Plus se hiciera cargo de la residencia tras declararse en concurso de acreedores la anterior gestora, la CANF, por deudas insalvables con la Seguridad Social, la Agencia Tributaria y los propios trabajadores. Pero en su naufragio la CANF amenaza con arrastrar a los trabajadores, víctimas de un inexorable ERE, y lo que es aún peor, provocaría la separación entre usuarios y cuidadores, vínculo sin el cual no se pueden comprender los cuidados que unos procuran a otros.

Aún así, Vitalia Plus surgió como la única entidad dispuesta a aceptar las condiciones para proseguir con la residencia y que no se separara la gran familia que forman 40 grandes dependientes y sus 37 cuidadores.

Sin embargo “una chinita” de última hora se ha interpuesto en el camino. El pasado viernes el Ayuntamiento aprobaba en Junta de Gobierno Local el pliego de condiciones por la que la nueva empresa gestora tendría derecho a usar el inmueble donde se asienta la residencia, durante siete años y medio. La ley, según el concejal del ramo Fernando Egea, no admite un plazo superior al ser Vitalia una empresa mercantil y no una entidad sin ánimo de lucro.

Pero siete años y medio es un período que a Vitalia Plus se le antoja insuficiente para amortizar la inversión. La empresa asume la deuda, acepta subrogar a los trabajadores e incluso aumentar las plazas de la residencia, pero necesita diez para que le salgan las cuentas.

“NO ENTENDEMOS DE BARCOS”

Cabreados, indignados, cansados, hastiados, encrespados, desesperados, engañados o ultrajados. La lista de calificativos que ponen nombre al estado de ánimo de usuarios y trabajadores es prolija. Pero es Andrés, usuario de la residencia, quien en declaraciones a Granada Digital de ayer por la tarde pone el dedo en la llaga: habla de maltrato psicológico. 

Son ya demasiadas las ocasiones en las que se les ha prometido y asegurado una solución. Muchos los escollos que parecían haberse salvado, muchas las reuniones mantenidas entre ellos y con sus representantes sindicales y dirigentes políticos, mucha la desazón en unas personas que precisamente necesitan de tranquilidad y seguridad.

Cuenta Andrés, a cuenta de la última decisión del Ayuntamiento, que desde que “soltaron la bomba”, ve a sus compañeros como “zombies”. El ambiente en el taller no es el de siempre, con risas y conversaciones animadas. Reina por el contrario “un silencio sepulcral”.

Diego Molina, de CCOO, dice que “ellos no entienden de barcos”, y sin embargo Andrés, residente, y Alejandro, trabajador y delegado sindical de CCOO, manifiestan su indignación y plantean una interrogante: si la ley no permite ceder el edificio más de 7,5 años, tratándose Vitalia Plus de una mercantil, “¿eso no lo sabían antes? ¿por qué han esperado a última hora?”.

Galgos o podencos, usuarios y trabajadores están dispuestos a manifestarse en la Plaza del Carmen hasta lograr una solución. Alejandro es prudente y pese a todo, pide calma. Chema Cosculluela, presidente de Vitalia Plus, aseguraba ayer a Granada Digital no haber recibido aún el pliego de condiciones aprobado el viernes. Hasta después de analizarlo, no habrá pronunciamiento al respecto, despúes, vendrían más negociaciones. Aún queda, una vez más, una oportunidad para no decepcionar a Alejandro, Andrés y el resto de la familia.

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