Lunes, 24 Julio, 2017

            

Urkullu afirma que hubo un compromiso de comunicado de ETA de desarme total y verificable que "nunca" se ha cumplido

Cree que la IA "quema todo lo que toca y, en este caso, ha conseguido quemar la imagen de los agentes internacionales"



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El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha afirmado que “se mojó” y asumió “todos los riesgos habidos y por haber” cuando se produjo “la escenificación de entrega de armas” el pasado mes de febrero porque había “un compromiso” de un posterior comunicado de desarme total y verificable de ETA que “nunca ha llegado” y que todavía espera que se haga efectivo.

En un entrevista concedida a Europa Press, Urkullu ha asegurado, además, que “era tan evidente” que la visita el pasado miércoles de los mediadores internacionales Jonathan Powell y Martin McGuinness “era en respuesta a la estrategia de la izquierda abertzale”, que no ha querido “prestarse a un juego que no tiene ningún compromiso de futuro” porque no ha habido ninguna “novedad”.

En esta línea, ha asegurado que la izquierda abertzale “quema todo lo que toca, y en este caso, también ha conseguido quemar, en buena medida, la imagen de los llamados agentes internacionales”, aunque ha precisado que no duda de “la buena voluntad” de estos.

Iñigo Urkullu ha recordado que, cuando se produjo “la escenificación de la entrega de las armas, verificada por el comité internacional”, él como lehendakari, se “mojó” y asumió “todos los riesgos habidos y por haber” porque “entendía que, después de aquella escenificación, vendría un comunicado claro por parte de ETA”. “No es que solo que yo lo pensara, es que había un compromiso. Nunca ha llegado ese comunicado por parte de ETA”, ha indicado.

El presidente del Gobierno vasco ha destacado que tiene “muy claro” que el camino “es el del desarme total y verificable” y el del reconocimiento “del daño injusto causado”, además de los trabajos que se puedan hacer en política penitenciaria “y otras tareas que hay que acometer en orden a la convivencia política normalizada en este país”.

Por ello, cree que, si no ha habido “nada nuevo en este tiempo”, no debe “prestarse a un juego que no tiene ningún compromiso de futuro”. “Yo necesito ya, en estos momentos, que haya una asunción por parte de ETA y un ejercicio de sus compromisos desde lo que ellos mismos identificaron como un proceso unilateral”, ha aseverado.

En este contexto, ha asegurado que él “nunca” pierde la esperanza ni “desiste en el empeño”. Por ello, ha precisado que, pese “a lo exasperante” de la situación que se vive, “en la que no se dan pasos por parte de ETA ni la izquierda abertzale ni tampoco del Gobierno español”, mantiene la esperanza en que se avance.

El lehendakari ha afirmado que “algún día tiene que llegar” la declaración de ETA en la que “haya un compromiso de final ordenado de la violencia y de la propia organización terrorista”, más allá de que hace dos años y medio la banda anunciara “el cese definitivo de su acción armada, que se está cumpliendo”.

MEDIADORES INTERNACIONALES

Iñigo Urkullu ha subrayado que, si en esta ocasión no se ha reunido con Powell y McGuiness no es porque no confíe en ellos, sino porque le parecía que “era evidente que el objetivo del viaje era en respuesta a la estrategia de la izquierda abertzale o en connivencia con esa estrategia” porque no respondía a que hubiera “ninguna novedad”.

“No veía las condiciones para reunirme con los llamados agentes internacionales a quienes otorgo y concedo la buena voluntad. Tengo confianza en poder seguir trabajando con ellos, pero desde unos planteamientos claros que no deben ser las estrategias de nadie, sino una estrategia compartida de cómo alcanzar la paz de manera definitiva y la normalización en la convivencia política”, ha asegurado.

En este sentido, ha emplazado a “analizar” el contexto en el que se ha producido la visita del pasado miércoles de los mediadores, “quién ha estado en los medios de comunicación, qué es lo que se ha hablado, cuáles han sido las notas de prensa y los comunicados por parte de los agentes internacionales y también por parte de Sortu”.

El lehendakari también ha respondido a las palabras del portavoz de la formación de la izquierda abertzale, Pernando Barrena, que reprochó que el Ejecutivo de Urkullu trata de dar a entender que ellos han asumido algún tipo de compromiso con el PNV que ahora no se cumple.

Según ha señalado, la izquierda abertzale “se está equivocando de plano si dice que no tenía ningún compromiso con el Gobierno vasco, pero, al mismo tiempo, está apelando a una interlocución con el Gobierno vasco, pero, para ello, necesita de mediadores como son los agentes internacionales”.

SUELO ÉTICO

El máximo representante del Ejecutivo autónomo ha recordado, además, que “se ha trabajado desde hace mucho tiempo por el suelo ético” de la ponencia de paz y convivencia del Parlamento vasco, y ha reiterado que la izquierda abertzale “tiene la oportunidad para comprometerse con él ante la sociedad vasca claramente”.

Iñigo Urkullu considera que ese mundo sabe “cuál es su ámbito de posible trabajo en relación a que los presos puedan dar pasos en una política penitenciaria que se reclama diferente y más flexible al Gobierno español”.

“La izquierda abertzale también es consciente de lo que puede hacer en el proceso de normalización y convivencia, desde el reconocimiento del daño injusto causado también por ETA desde una lectura critica del pasado. Son tareas pendientes que corresponden, en este caso a la izquierda abertzale, y en su caso, también a ETA”, ha subrayado.

No obstante, ha reconocido que es “un tema complejo, difícil, que supone gestionar una situación que deviene de muchos años de frustración, dramatismo, sufrimiento en la sociedad, que ha provocado desencuentros y rupturas en las relaciones entre formaciones políticas, aunque, afortunadamente, no en la sociedad”.

Por ello, cree que precisa de “una gestión delicada, de mucho trabajo callado y discreto, pensando en que estamos trabajando para esta generación y para otras generaciones futuras”. “Pero es verdad que hay que dar pasos”, ha añadido.

PRESOS

El lehendakari también ha aludido al tema de los presos de ETA y ha recordado que en diciembre de 2013 identificaron “como válida la estrategia que la izquierda abertzale había adoptado en orden a la asunción de la legalidad vigente” y que marcaba los pasos a dar por los reclusos.

“Pero algo sucede en algún momento que hace que lo que se había anunciado de que, con una periodicidad determinada, se iban a reivindicar acercamientos de los presos con cartas y escritos de los propios presos, se paraliza y, además, no hay un elemento de reconocimiento del daño injusto causado ni de querer acogerse a beneficios penitenciarios”, ha añadido.

Además, ha recordado que se ha vuelto a ver en las calles de los pueblos de Euskadi manifestaciones con discursos de petición de amnistía general y el mensaje de “todos o ninguno”. “Ese tipo de discursos no casan con lo que era la asunción de la legislación y del ordenamiento jurídico vigente manifestado por el propio colectivo de presos a finales de 2013”, ha añadido.

Tras constatar que no ha habido movimientos por parte del colectivo de presos de ETA, ha señalado que “tienen que ser conscientes, de una vez por todas, de que existe una legislación que existe, y que contiene la posibilidad de beneficios penitenciarios siempre y cuando se cumplan unos requisitos”.

En esta línea, ha recordado que él ha pedido al Gobierno español, no sólo el acercamiento, sino también la aplicación de medidas por parte beneficios penitenciarios si se cumplen unos requisitos. En este sentido, ha criticado “el inmovilismo” del Gobierno de Mariano Rajoy que ha llegado a “paralizar la llamada ‘vía de Zaballa’ o de la Vía Nanclares”.

“Hay presos que manifiestan su arrepentimiento, el reconocimiento del daño injusto causado y, sin embargo, se le aplican de manera cicatera los beneficios penitenciarios”, ha concluido.

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