Martes, 17 Octubre, 2017

            

Unas 400 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a uno o más servicios sanitarios básicos

La OMS ha informado de que para asegurar el acceso equitativo a los servicios de salud se necesitan cambios en la manera en que se financian, gestionan y prestan dichos servicios

Autor: ANESVAD
E.P


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Unas 400 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a uno o más servicios sanitarios básicos y 150 millones de personas se enfrentan a graves problemas económicos por tener que pagar los servicios de salud, según ha informado la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Asimismo, alrededor del 32 por ciento de los gastos de salud de cada país corresponde a pagos realizados por los propios pacientes y, según los datos del organismo de Naciones Unidas, dos tercios de las 56 millones de muertes anuales siguen sin registrarse.

Con el fin de mejorar estas cifras, todos los estados miembros de Naciones Unidas han acordado intentar alcanzar la cobertura sanitaria universal en 2030 en el marco de la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Y es que, la cobertura sanitaria universal garantiza el acceso a servicios de salud esenciales de calidad, a medicamentos y vacunas esenciales, seguras, eficaces, asequibles y de calidad, así como a la protección contra los riesgos financieros.

No obstante, la OMS ha informado de que para asegurar el acceso equitativo a los servicios de salud se necesitan cambios en la manera en que se financian, gestionan y prestan dichos servicios, los cuales se deben centrar en las necesidades de las personas y comunidades.

En este sentido, ha comentado que para el año 2030 se van a necesitar más de 18 millones de trabajadores sanitarios para atender las demandas de personal incluidas en los objetivos de desarrollo sostenible y conseguir la cobertura sanitaria universal.

Ahora bien, la OMS ha recordado que esta asistencia no implica la cobertura gratuita de todas las intervenciones sanitarias posibles, independientemente de su coste, debido a que “ningún país” puede permitirse ofrecer todos los servicios gratuitamente de forma sostenible.

SERVICIOS DE INDICADORES DE LA SALUD

“No solo engloba los servicios de tratamiento específicos, sino también incluye los servicios a la población como las campañas de salud pública, la adición de flúor al agua, el control de los lugares de reproducción de los mosquitos, entre otros. Además, comprende mucho más que solo la salud como, por ejemplo, adoptar medidas para alcanzar la cobertura sanitaria universal equivale a adoptar medidas para lograr la equidad, las prioridades en materia de desarrollo y la inclusión y cohesión sociales”, ha matizado el organismo.

Con el fin de evaluar los avances en la cobertura sanitaria universal, la OMS ha elaborado, junto al Banco Mundial, un marco en el que se ofrece una gama de servicios y protección financiera a todas las personas de un grupo de población determinado, como los pobres o las personas que viven en zonas rurales remotas.

Para ello, la OMS utiliza 16 servicios de salud esenciales como indicadores del nivel y la equidad de la cobertura en los países que agrupa en cuatro categorías. La primera es la salud reproductiva, de la madre, el recién nacido y el niño, en la que se incluye la planificación de la familia, atención durante el embarazo y el parto, inmunización infantil completa y comportamiento de búsqueda de atención de salud en caso de enfermedad infantil.

La segunda categoría se trata de las enfermedades infecciosas, en la que se incluye el tratamiento de la tuberculosis, tratamiento de la infección por el VIH con antirretrovíricos, cobertura de los mosquiteros tratados con insecticida para la prevención del paludismo y saneamiento adecuado.

La tercera aborda las enfermedades no transmisibles, en la que se establece la prevención y tratamiento de la hipertensión arterial, prevención y tratamiento de la hiperglucemia, detección del cáncer cervicouterino y consumo de tabaco (abandono del tabaco); mientras que en la cuarta se refiere al acceso a servicios hospitalarios básicos, densidad de personal sanitario, acceso a los medicamentos esenciales y el cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional.

“Como cada país es único, cada uno puede centrar su labor en diferentes esferas o concebir sus propios medios para evaluar los progresos realizados en a la consecución de la cobertura sanitaria universal. Sin embargo, cabe considerar también la utilidad de un enfoque mundial que se basa en medidas normalizadas y reconocidas internacionalmente que faciliten la comparación entre los países a lo largo del tiempo”, ha zanjado la OMS.

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