Sábado, 21 enero, 2017

Una dieta sana para los enfermos de Crohn

Cada paciente precisa de una dieta específica que le ayude a regular su propia enfermedad

Rita M. Marín @marinruiz_rita


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Ha sido diagnosticado de la Enfermedad de Crohn. Una enfermedad del grupo de las enfermedades inflamatorias intestinales, caracterizada porque la pared intestinal se vuelve más inflamada y ulcerosa, y pierde la habilidad de absorber agua del material de desecho que atraviesa por el colon. La mayoría de las personas que sufren esta enfermedad experimenta una sensación de urgencia para mover el intestino, así como también, dolor abdominal tipo cólico. Aunque, es cierto, que estos síntomas pueden variar según las personas.

Una de las principales preocupaciones de los pacientes que sufren esta patología es la dieta que deben seguir, qué comidas son las más aconsejables para un mejor funcionamiento del intestino, y qué nutrición es la más adecuada para un estado más saludable.

Lo cierto es que una dieta adecuada puede facilitar la disminución de los síntomas de esta enfermedad. Aunque hay que aclarar que no hay una dieta generalizada, sino que cada persona debe tener un control específico. Lo que es beneficioso para unos, no necesariamente es buena para otros.

Algunas recomendaciones interesantes son:

Dieta baja en sodio: para reducir la retención de agua.

Dieta baja en fibra: para evitar la estimulación del movimiento intestinal, en pacientes que la enfermedad les ha provocado una estrechez del intestino.

Dieta baja en grasas: especialmente recomendada durante un brote, cuando la absorción de grasas pudiera convertirse en un problema.

Dieta libre de lactosa: para los que tienen una especial intolerancia a estos productos.

Dieta alta en calorías: para los que sufren una pérdida de peso o retraso en el crecimiento.

CONSEJOS GENERALES

Pero lo cierto, es que existen algunas pautas que sí son aconsejables para el bienestar físico de los pacientes con Crohn.

-Reducción de la cantidad de comida grasa o alimentos fritos, que pueden provocar diarrea o gases.

-Ingesta de porciones más pequeñas de comida a intervalos más frecuentes.

-Limitación del consumo de leche o productos lácteos.

-Evitar bebidas gaseosas.

-Limitar la cafeína cuando tiene fuertes diarreas, ya que puede actuar como un laxante.

-Apostar por alimentos blandos y suaves, que se toleran mejor que los picantes o muy condimentados.

-Restricción de la ingesta de ciertos alimentos con alto contenido en fibras como las nueces, semillas, choclo o pochoclo.

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