La consultora francesa DCSA, a la que Cetursa encargó un informe tras el accidente del telesilla Emile Allais del pasado 2 de marzo, ha garantizado a la empresa que gestiona la estación de esquí de Sierra Nevada la seguridad de todos los remontes tras las revisiones efectuadas por la empresa constructora." />
Sábado, 19 Agosto, 2017

            

Una auditoría externa encargada por Cetursa tras el accidente del telesilla garantiza la seguridad de los remontes



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La consultora francesa DCSA, a la que Cetursa encargó un informe tras el accidente del telesilla Emile Allais del pasado 2 de marzo, ha garantizado a la empresa que gestiona la estación de esquí de Sierra Nevada la seguridad de todos los remontes tras las revisiones efectuadas por la empresa constructora.

   Así lo señaló en una entrevista concedida a Europa Press la directora de Cetursa, María José López, que obtuvo los resultados de la auditoría externa en el transcurso de una reunión el pasado jueves con los responsables del estudio, que le indicaron que, aunque un siniestro de las características del ocurrido es imprevisible, un nuevo incidente no se podría achacar a “la falta de diligencia de Cetursa”.

   Sierra Nevada cumple las medidas de seguridad establecidas por la ley y por la normativa europea, si bien quiso contar con el aval de que fueran inspeccionados todos sus medios mecánicos, que se han revisado, testado y controlado a lo largo del pasado verano, para lograr mayores garantías con vistas al inicio de la nueva temporada, que se prevé para la segunda quincena de noviembre.

   “Contratamos esa auditoría externa precisamente para que nos garantizase y tranquilizase de que las revisiones se habían realizado correctamente y que aquello que había que reponer se reponía y que aquello que había que controlar se controlaba”, manifestó López.

   La comisión interna de investigación del accidente concluyó a finales de junio sus trabajos y estableció en sus conclusiones que el siniestro se produjo por la fractura de un tornillo que, a su vez, derivó en el grave deterioro de otro tornillo y la fractura de otros dos hasta la caída del balancín.

   Encargada por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa –máxima accionista de Cetursa Sierra Nevada–, la comisión analizó también los protocolos de atención y evacuación de los heridos, la asistencia a los familiares y la intervención de las compañías de seguros.  

   Según el estudio elaborado, uno de los dos tornillos, ubicado en el exterior de la placa (U) del balancín, que lo sujetaba a la cruceta de la pilona, se fracturó por fatiga del material. Al romperse este tornillo, otro tornillo enfrentado a éste se dobló. Esto provocó que los dos tornillos restantes tuvieran que soportar todo el peso del balancín, el cable y las sillas. Estos últimos no pudieron aguantar el par al que estaban sujetos y se rompieron al instante, causando finalmente la caída del balancín.

   Por otro lado, casi una decena de las 23 personas que resultaron lesionadas se han desvinculado de la causa judicial abierta para recibir las indemnizaciones correspondientes por parte de la aseguradora de Cetursa. Estos accidentados han decidido no mantener su personación en el Juzgado de Instrucción 2 de Granada, que investiga lo ocurrido, mientras que los que sufrieron heridas de más gravedad sí se mantienen en el proceso.

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