Sábado, 16 Diciembre, 2017

            

Un lenguaje universal. Entrevista a “El cuarteto del amor”

Unos mensajeros del amor sin demarcaciones que desfilan sus pasiones a vista encendida, declarando al amor como repentina evasión que todos reconocen.



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Se escuchan rumores lejanos de notas, una algarabía que precede fortuitos encuentros con el amor. En la fría calle Elvira, que delimita la ciudad del sueño, encuentro a estos mensajeros   repartiendo estas citas tan necesarias.

La banda del amor impregna todo, desde cafeterías, bares, establecimientos de showarmas,  hasta panaderías; nadie escapa y todos sonríen con esta coincidencia del amor.

Estos muchachos anónimos ocultan sus rostros detrás de alas de sombreros  de los años 50, y es que el amor no tiene faz, solo sentimiento, emoción contenida detrás de un ruego lírico….

Pero ¿quiénes son ellos? Se definen como “un conjunto callejero que le canta al amor y a la alegría, tratando siempre de llevar ese mensaje a cualquier lugarpara transmitir y alegrar a las personas que se encuentran en su vida cotidiana”.

Pero el amor es un puñal con doble filo, un duelo, una actitud desposeída de toda razón que remueve los más bajos instintos impunemente. Por eso ellos hablan en sus serenatas de “amores realizados”, amores que no destilan el aroma de la guerra que a veces se fragua entre amantes.

Esta guerra no solo se encuentra en las alcobas. Ellos pertenecen a otro tipo de amantes, al acicate de unas manos en las que “nunca se abandona la esencia de tocar en la calle”. La definición  de esta localización es diversa. Ellos no poseen código postal, como nosotros, y se mueven “no solamente por espacios públicos, sino con techado, universidades, estaciones, etc…

Fuera de esta concurrencia idílica, desde alguna cruda realidad se les advierte: “no se puede vivir del amor”, que dijo un paisano suyo; “seguramente sea un giro poético” señalan. Son cautos, a pesar de la emoción no se dejan llevar por el encantamiento.

Están orgullosos de abanderar este sentimiento, una de sus máximas:  “ ser honesto, creer que se puede cambiar la vida de las personas a través de un mensaje de amor”.

Mientras imaginamos una tierra así, nos van envolviendo unos ritmos que abarcan desde el swing, la rumba, el bolero o la ranchera. Clásicos de la música que todos oímos alguna vez y que soñamos, por qué no, con galantear de este modo.

-¿Tiene fronteras vuestra música?

“Para nada, es como el amor, es el lenguaje universal

Un artículo de 18010

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