Domingo, 17 Diciembre, 2017

            

Un laboratorio como los del televisivo CSI, pero de verdad

El doctor Federico Olóriz diseñó en Granada el primer sistema de identificación desde las huellas dactilares, un complejo entramado de números asociados al dibujo unipersonal para 'fichar' a los delincuentes de la década de los treinta del siglo pasado

EFE


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La Policía Nacional de Granada cuenta con uno de los seis laboratorios del país dedicados a analizar los restos biológicos y las pruebas de ADN, una cadena de investigación con láser capaces de detectar huellas y toda la tecnología de la que presumen las series como CSI, aunque con casos reales.

Cuando los ordenadores eran poco menos que ciencia ficción y la actual tecnología no entraba ni en las previsiones más optimistas, el doctor Federico Olóriz diseñó en Granada el primer sistema de identificación desde las huellas dactilares, un complejo entramado de números asociados al dibujo unipersonal para ‘fichar’ a los delincuentes de la década de los treinta del siglo pasado.

Parte de esos ficheros se conservan aún en el moderno laboratorio de Biología y ADN de la Jefatura Superior de la Policía de Andalucía Oriental, con sede en Granada, inaugurado en el 2010 con la más novedosa tecnología y un equipo de agentes licenciados en química, farmacia o biología.

Desde entonces, ha logrado la certificación de calidad de la AENAC Iso-17025, que ratifica que cada una de sus instalaciones cumple la normativa vigente y le permite formar parte de los archivos compartidos en todo el país y con la Interpol.

Esta unidad se encarga de hacer las inspecciones oculares y recopilar cualquier indicio en el escenario de un delito, ya sean sangre, huellas, restos o pisadas, que tras un exhaustivo análisis sirvan para señalar, pero también descartar, a los sospechosos iniciales.

El inspector jefe de la brigada de la Policía Científica de Granada, Juan Peinado, ha explicado a Efe que este laboratorio nació con la actual ley de ADN, por lo que cada una de sus secciones se desarrolla en una de las doce salas con diferentes grados de esterilidad, personal permitido para cruzar cada una de las puertas y medidas de seguridad.

Durante el pasado año, la tecnología y el personal de este laboratorio, en el que trabajan licenciados en biología, química o farmacia, sirvieron para resolver 106 casos de las provincias de Jaén, Granada y Almería, junto a algunos análisis urgentes de Málaga.

Sus máquinas sirven para extraer un perfil genético de una ínfima partícula, de un resto microscópico de piel o una salpicadura de sangre, aunque primero hay que encontrar esas pistas.

“Tenemos el luminol y los mismos sistemas que salen en el CSI y que hacen esas cosas, pero con los resultados de verdad, porque en la serie salen los mismos sistemas”, ha detallado Peinado.

Muchas de las maravillas televisivas se aplican a casos reales, como la posibilidad de usar sistemas de láser para detectar restos de huellas dactilares en superficies muy amplias, el luminol para encontrar restos biológicos o ingeniería capaz de multiplicar por miles los restos de ADN de un determinado escenario.

De cada perfil, este laboratorio elige los 19 marcadores seleccionados en un acuerdo de la Unión Europea para todos los países miembros con el objetivo de poder comparar restos de posibles delincuentes sin la limitación fronteriza y a través de Europol.

Desde la entrada en vigor de la Ley de ADN, los agentes pueden obtener un perfil genético de cualquier detenido por delitos graves contra el patrimonio, las personas o del crimen organizado.

Lo primero es la seguridad, garantizar que no haya transferencias, que no se manejen pruebas al mismo tiempo en el mismo sitio, que no se contamine nada”, detalla el inspector jefe mientras otro agente ataviado con mascarilla, bata, guantes y demás protecciones se limpia incesantemente las manos con etanol.

Tras recibir, catalogar y almacenar debidamente las pruebas, el personal del laboratorio determina si hay restos de sangre, saliva o esperma, cutículas o cigarros que ayuden a determinar el perfil genético de un sospechoso, que se puede ampliar y multiplicar y que se mantiene a menos 80 grados durante un mínimo de cinco años.

Se gana en rapidez, porque en unos diez días se pueden tener los resultados de un caso urgente sin esperar un hueco en Madrid, como antes, hasta donde llegaban otros muchos casos urgentes”, sentencia.

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