Martes, 24 enero, 2017

Un evento genético raro predispone a una forma de leucemia

Agencia


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Investigadores han encontrado que las personas que nacen con una anomalía poco frecuente de sus cromosomas tienen un riesgo 2.700 veces mayor de desarrollar una leucemia infantil poco común. En esta anormalidad, que describe la revista ‘Nature’, dos cromosomas específicos se fusionan juntos, pero se vuelven propensos a una rotura catastrófica.

La leucemia linfoblástica aguda o LLA, es el cáncer más común de la infancia. Previamente, los científicos descubrieron que un pequeño subconjunto de todos los pacientes tienen repetidas secciones del cromosoma 21 en los genomas de las células de leucemia. Esta forma de LLA, iAMP21, requiere un tratamiento más intensivo que muchos otros tipos de LLA.

Los investigadores utilizaron modernos métodos de análisis de ADN para reconstruir la secuencia de eventos genéticos que conllevan a iAMP21. El equipo observó que algunos pacientes con iAMP21 nacieron con una anomalía en la que el cromosoma 15 y el cromosoma 21 se fusionan y quisieron descubrir si este tipo de fusión (conocido como translocación Robertsoniana) estaba conectada con esta rara forma de LLA.

Los autores de este trabajo detectaron que la unión de los dos cromosomas aumenta el riesgo de una persona de desarrollar la forma iAMP21 rara de LLA en 2.700 veces. “Los avances en el tratamiento están mejorando los resultados de los pacientes, pero los pacientes con iAMP21 requieren quimioterapia más intensiva que otros enfermos de leucemia”, alerta la profesora Christine Harrison, coautora principal de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido.

“Aunque es rara, las personas que llevan esta unión de los cromosomas 15 y 21 específicamente y masivamente están predispuestas a la LLA iAMP21”, agrega, tras resaltar que el equipo fue capaz de trazar los caminos que las células siguen en su transición de un genoma normal a un genoma de leucemia.

Los investigadores desarrollaron nuevos puntos de vista para el análisis de datos del genoma que pueden revelar la secuencia de cambios genéticos complejos que hacen que una célula sana se vuelva cancerosa. Ahora pueden tomar una célula de cáncer en un momento en el tiempo y deducir el tiempo relativo y los patrones de los eventos mutacionales que se produjeron en la historia de la vida de esa célula.

El equipo secuenció nueve muestras de iAMP21, cuatro de personas con la translocación Robertsoniana rara y cinco que se produjeron en la población general. De esta forma, vieron que en los cuatro pacientes con la translocación Robertsoniana, el cáncer se inició por un evento genético catastrófico conocido como cromotripsis, que rompe un cromosoma, en este caso los cromosomas unidos 15 y 21, y luego la maquinaria de reparación del ADN pega los cromosomas de nuevo juntos en un orden muy deficiente e inexacto.

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